mayo 6, 2021

Una columna de la Patria Grande. Sociedad minera Illapa S.A. y el gonismo en Bolivia

por: Eduardo Paz Rada 

Hace pocos días se ha presentado la denuncia de la modificación arbitraria o falsificación de un contrato establecido entre la emblemática empresa estratégica Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), que el gobierno de Evo Morales pretende potenciarla como corresponde al proceso de transformaciones, y la denominada Sociedad Minera Illapa S.A., heredera de la empresa del conocido Gonzalo Sánchez de Lozada Compañía Minera del Sur (COMSUR); provocando el Estado un daño estimado de 20 millones de dólares y dejando abiertas muchas dudas respecto a dicha empresa y a dicho contrato.

La denuncia ya fue interpuesta al Ministerio Público y al Ministerio de Transparencia por el ex-dirigente sindical minero y ex-Ministro José Pimentel, la misma sostiene que han sido modificados 22 artículos del documento, se ha aumentado uno y sobretodo, el asunto más delicado, se ha modificado la fecha de vigencia que debió ser el 1 de octubre de 2011 y aparece el 1 de octubre de 2012, situación que provoca daños económicos al Estado.

Se trata de la explotación de las minas Porco de Potosí y Bolívar de Oruro, las mismas que dieron, durante décadas, ganancias millonarias a Gonzalo Sánchez de Lozada y a COMSUR. En particular la mina Porco que mediante subterfugios, ilegalidades y trampas al Estado Boliviano han permitido, desde los años sesenta, usufructuar de este rico yacimiento sin pagar sino ínfimas sumas como alquiler o impuestos.

Sánchez de Lozada y COMSUR, así como otros miembros de la “nueva rosca”, han realizado malabarismos legales y comerciales para mantener vigentes, después de 2006, sus “derechos” sobre yacimientos mineros que los han convertido no solamente en millonarios sobre la pobreza del Estado y los trabajadores mineros bolivianos, sino, en el caso del gonismo, en un sistema político orientado estratégicamente a construir y consolidar un proyecto privatista-liberal aliado del imperialismo que controló el país más de treinta años. Gonzalo Sánchez de Lozada aparece hoy en Estados Unidos como “Presidente no ejecutivo de empresas con intereses mineros en el hemisferio occidental y actividades en defensa de la paz, la democracia y el desarrollo económico”, según su página en Internet, dirige la empresa Petromina LLC y auspicia actividades dirigidas a jueces de Estados Unidos.

La metamorfosis de COMSUR ha sido presurosa: después de 2003 rápidamente transfirió sus acciones a la transnacional suiza GLENCORE en condiciones no conocidas, pasó a llamarse SINCHI WAYRA para seguir explotando Porco, Bolívar, Colquiri, Vinto y otras; y ahora, después de la recuperación de Vinto y Colquiri por parte del Estado, aparece como ILLAPA S.A., haciendo contratos con COMIBOL para seguir explotando los yacimientos de Porco y Bolívar.

En abril de 2011, el entonces ministro de Minería José Pimentel había anunciado que el Estado recuperaría el primero de mayo de ese año las minas Bolívar, Porco y Colquiri. Esto no se produjo efectivamente, aunque en junio de 2012 el gobierno nacionalizó solamente la mina Colquiri que produjo la disputa de sus vetas y parajes entre trabajadores asalariados y mineros cooperativistas. Ahí apareció ILLAPA S.A. firmando contratos con COMIBOL para explotar Porco y Bolívar.

Por otra parte, el mayor emprendimiento minero que existe en Bolivia, Proyecto San Cristóbal, está explotado por la transnacional japonesa SUMITOMO, la que adquirió derechos de otra similar, la APEX SILVER MINES LIMITED de Estados Unidos, la que previamente consiguió comprar a una de las empresas que aparecían como “medianas” en Bolivia, EMUSA. En los últimos años SUMITOMO solamente aportó con 100 millones de dólares anuales al fisco, monto que representa menos del 10% del valor de sus exportaciones.


*    Eduardo Paz Rada es sociólogo, actualmente es Director de la Carrera de Sociología de la UMSA.• eduardo.pazrada@gmail.com

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