noviembre 29, 2020

¿Existe una Ucrania del Oeste?

Mi vecina Mary Ishchenko, nacida en Kiev-Ukrania, me comenta: “los Ucranianos están en las calles porque se cansaron de ser el trasero de Europa”. De hecho, las protestas cuyos niveles de violencia han cobrado hasta ahora más de ochenta muertes, tuvieron en su inicio como detonante la disconformidad, de una parte de la población Ucraniana, para con la decisión del gobierno de Viktor Yanukovych de abandonar las negociaciones sobre un posible Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE).

Las protestas que se gestaron en la Plaza de la Independencia, han sido denominadas Euro Maidan que traducido significa: ‘Plaza Europa’. Así, las manifestaciones tienen una vertiente anclada en un clivaje contemporáneo muy latente en los países de Europa del Este; el Pro-europeísmo versus el escepticismo acerca de los beneficios de una integración con Europa Occidental. Hoy por hoy, las protestas no se limitan a dicho conflicto, son más complejas y variadas, empero por cuestiones de espacio abordaré principalmente este primer eje, sin dejar de nombrar algunas otras problemáticas que saltan a la vista.

Primeramente habrá que notar que Ucrania se encuentra en el área de influencia de Rusia. El gobierno de Yanukovych, así como la mayoría de la población del Este Ucraniano, reconocen con orgullo su pasado soviético, hablan ruso en su mayoría y desean mantener lazos con su vecino del Este. Por su parte, el Oeste habla Ucraniano en su mayoría, tiene un sentimiento más pro-Europeo y es en cierta medida nacionalista. La división identitaria-territorial se traslada a nivel político cuando se comprueba que en las elecciones pasadas de 2010, las regiones del Este se manifestaron mayoritariamente por Yanukovych.

Los Ucranianos del Oeste ven con buenos ojos los avances que han tenido otros países de Europa del Este con su inserción a la UE, especialmente cuando se trata de fondos para infraestructura y programas públicos. Sin embargo, sin auto-engañarse, muchos de ellos admitirían que incluso mediante mejores lazos con la UE, una mejora en la calidad de vida y en la economía implicarían un trayecto traumático, así como lo fue por ejemplo para Polonia luego de su ingreso a la UE en 2004. Admitido aquello, en el Oeste Ucraniano prevalece una mirada a la solución de sus problemas en la integración con la UE.

Como se dijo, la conflictividad manifiesta no se limita a la Euro Maidan. El sentimiento de ser el trasero de Europaesta acompañado por un hastío hacia el régimen, que claramente no es total, ya que la Ucrania del Este mantiene un relativo apoyo al gobierno de Yanukovych. En esta vertiente, el caos se manifiesta en las diferentes visiones de país que tienen los grupos y partidos de oposición involucrados en las protestas, que sin embargo confluyen en algunas metas: la dimisión del gobierno de Yanukovych, el llamado a elecciones anticipadas, y aceptación -en diferentes grados- para un acuerdo de integración con la UE.

Así pues en Ucrania, los líderes de oposición formales y más visibles durante las protestas, manifiestan la especificidad del clivaje pro-europeísta versus escéptico, propio de Europa del Este:

Vitali Klitschko, ex-campeón mundial de boxeo y líder del partido Alianza Democrática Ucraniana por la Reforma (UDAR) llegó al parlamento con 14% de votación bajo una plataforma de lucha contra la corrupción. El nombre del partido literalmente traducido es ‘Golpe’. Klitschko considera que Ucrania mejoraría la calidad de vida de sus ciudadanos y estaría mejor administrada si tuviera relaciones más cercanas con la UE.

Por otra parte, Olejh Tyahnybok, líder del partido nacionalista Svoboda (‘Libertad’) que llegó al parlamento con 10% de votación, tiene una plataforma partidaria que se autodenomina ‘los campeones de la cultura y la lengua Ucraniana’, acompañado por un discurso nacionalista agresivo y xenófobo. Tyahnybok ha afirmado en el pasado que existe una mafia Rusa-judía que gobierna Ucrania. Al igual que UDAR, Svoboda desea un Acuerdo de Asociación con la UE, sin embargo las visiones radicales del partido entran en relativa contradicción con su supuesta posición pro-europea.

Por último y de alta relevancia, está Yulia Tymoshenko, ex-Primer Ministra de Ucrania -la primer mujer en ocupar ese cargo- lideresa del partido de oposición más grande del país: Batkivshchyna (‘Patria’). Tymoshenko estuvo entre las principales líderes de la Revolución Naranja de 2004 y es reconocida por su exitosa y controversial carrera en los negocios y sector gasífero. Considerada una de las personas más ricas de Ucrania, fue ubicada tercera en la lista de las ‘100 mujeres más poderosas del mundo 2005’ de la revista Forbes.

Tymoshenko, liberada de prisión el pasado 22 de Febrero, fue sentenciada en 2011 por cargos de abuso de poder relacionados a contratos de gas con la gigantesca compañía rusa Gazprom; dichos contratos considerados desventajosos para Ucrania. Su condena fue criticada por representantes de Estados Unidos y la UE por considerarla ‘persecución política’. De hecho, la UE hizo seguimiento a su situación judicial y en 2013 realizó un pedido formal para su liberación.

La ex-primer ministra es impulsora de la integración a la UE, primero con un área de libre comercio y luego como miembro pleno de la organización supra-estatal. También, ha manifestado cautela en cuanto a antagonizar con Rusia, sin embargo en 2007 escribió un articulo para Foreign Affairs que titulaba: ‘Conteniendo a Rusia’ criticando allí, el expansionismo ruso. Añadido a ello, propone la inserción de Ucrania a la OTAN.

Con la clara y manifiesta venia de los gobiernos de Occidente, Tymoshenko se perfila como la sucesora al poder luego que calmen las aguas del conflicto. Sin embargo, las opciones políticas que se manifestaron en las protestas no se reducen a los tres mencionados representantes políticos formales del espectro Ucraniano. Muchos de los manifestantes que hicieron vigilia en Plaza de Independencia y que enfrentaron a las fuerzas policiales, no creen en los partidos políticos, Tymoshenko y Yanukovych son lo mismo: “todos roban, la única diferencia es que Tymoshenko fue encarcelada y los otros no” me dice Mary Ishchenko.

A fin de cuentas, el clivaje pro-europeísta y escéptico para con la UE hace resurgir otros conflictos todavía presentes en los países de Europa del Este. Los clivajes políticos y los partidos políticos de Europa del Este traslucen temáticas identitaria-culturales y nacionalitarias todavía no resueltas. En este caso, el debate acerca la inserción o no a la UE, ha hecho ver las diferencias latentes entre una Ucrania que se ve Europea y otra que se ve ligada a Rusia.

Ejemplo de lo anterior es que el pasado 23 de Febrero, en la plaza principal de la ciudad Ucraniana de Kharkiv, un grupo de ucranianos pro-rusos defendían una estatua de Lenin, mientras otro grupo de Ucranianos pro-europeos al otro lado de la plaza, bloqueaban la entrada de las oficinas del gobernador pro-ruso Mykhailo Dobkin.

Nuevo gobierno o no, las diferencias entre Oeste y Este Ucraniano tienen para largo, las preguntas que surgen son: ¿serán canalizadas y administradas democráticamente dentro del sistema político formal? o ¿estamos ante una posible escalada de violencia que no se reducirá tan sólo a la Plaza de Independencia en Kiev? Los siguientes días serán decisivos para posibles respuestas.

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