noviembre 29, 2020

EE.UU. tiene la palabra

El restablecimiento de relaciones diplomáticas está en manos de los Estados Unidos. La política exterior de Bolivia expresa criterios de amplitud, pero también demanda con firmeza reconocer el principio de igualdad entre los estados y el respeto mutuo.

EE.UU. es el responsable de bloquear sistemáticamente cualquier posibilidad de restablecimiento de relaciones diplomáticas, luego que en 2008 el gobierno tomara la decisión de expulsar al embajador estadounidense Philip Golberg, quien mantenía contactos frecuentes y reservados con la oposición anti-democrática que se propuso, por medios violentos, el derrocamiento del presidente Evo Morales.

Sin embargo, Bolivia siempre ha estado abierta a superar los obstáculos. Tan es así que hace más de un año las Cancillerías de ambos países firmaron un Acuerdo Marco de relaciones Bolivia-EE.UU. sobre la base del mutuo respeto, la no injerencia en asuntos internos, la asistencia social de Estado a Estado, la responsabilidad compartida en la lucha contra el narcotráfico y un acuerdo comercial de largo aliento que tome en cuenta las asimetrías y no atente contra la economía nacional y los bolivianos.

Esta voluntad política para reponer embajadores ha chocado con una muralla de fierro blindado. EE.UU. ha continuado con la misma actitud beligerante y de intromisión a través de distintas maneras: financiamiento de la USAID a sectores de la oposición, informes sobre derechos humanos y narcotráfico que no condicen la realidad, ingreso y movimiento irregular de agentes de inteligencia con fines subversivos, protección a los prófugos de la justicia y hace poco involucramiento en la fuga del ciudadano estadounidense Jacob Ostreicher.

Por tanto, el único responsable de que las relaciones estén rotas y se mantenga la tensión entre ambos países es Estados Unidos, que parece seguir viviendo con el complejo del amo, tal como demuestra en su inexplicable agresión contra la hermana República Bolivariana de Venezuela.

La decisión está en manos de EE.UU. El presidente Morales, que habló por Bolivia y condenó los intentos de derrocar por métodos violentos a su homólogo Nicolás Maduro, ha puesto el dedo sobre la llaga. Si hay respeto mutuo y no injerencia, adelante. Ese es el mensaje que se llevaron congresistas norteamericanos que se reunieron con Evo Morales el jueves 20.

Be the first to comment

Deja un comentario