noviembre 26, 2020

La desmemoria lastima la dignidad

Causa mucha sorpresa que periodistas, pierdan la memoria tan rápidamente, esto queda confirmado y se evidencia con el tratamiento que han dado al tema de las “revelaciones” recientes de personajes poco creíbles e implicados materialmente en hechos de racismo y separatismo, a lo largo de su vida pública.

Las supuestas “revelaciones” tienen un gran despliegue en los detalles, lugares y los personajes, gracias a este apoyo, se convierten por poco, en héroes, no importa su pasado, no importa lo que hicieron apoyando a las dictaduras, no importa el odio que destilaron por los bolivianos que vivimos en el occidente del país, no importa nada, lo único que cuenta es que traten de hacer daño al gobierno actual, todo lo que vaya en contra de éste gobierno es amplificado, interpretado y dado como la única verdad.

En notas anteriores hemos sostenido que los días que vendrán serán de una gran arremetida de los sectores políticos más reaccionarios, de todos los que trabajaron con las dictaduras y que formaron parte como sus brazos operativos en la sociedad civil.

Los hechos que comentamos forman parte de la estrategia para restar votos a la candidatura Morales–García; único trabajo que realiza la oposición porque es incapaz de presentar un programa de gobierno alternativo. De aquí en adelante los medios afines a la oposición seguirán amplificando los hechos que éstos agendaron en su campaña y que ahora buscan desprestigiar la credibilidad de los cambios realizados.

Conocidos dirigentes del gran proyecto separatista que se instaló en el país años atrás, pretenden ahora hacer pie, presentándose como víctimas del Estado, apelando al mismo Estado y sus leyes cuando, ayer, trataban de sepultarlo. Hoy, buscan justicia cuando ayer mandaban a “cazar indios” de manera abierta.

Los que llenaron de odio los corazones de la juventud, los que ordenaron saqueos a las instituciones del Estado y vilmente gestaron uno de los escenarios más horrendos de racismo y violencia, hoy le piden protección; esa es la calidad de los denunciantes.

Hacer creer que unos honestos ciudadanos extranjeros dormían plácidamente en un hotel y que este Estado malo los mandó a eliminar por nada, es poco menos que insultar a la inteligencia y tirar por la borda la honestidad de mucha gente que tiene ganas de construir su dignidad pisoteada en el pasado.

El Estado en su legítimo rol de defensor de la comunidad boliviana obró sobre documentación fehaciente, lo demás sólo existe en la cabeza afiebrada de los xenófobos de siempre y en la de sus periodistas que en su lógica sensacionalista les amplifican sus delirios.

El pueblo los conoce y por más que sus medios les den un barniz de credibilidad, será la memoria popular, será la misma historia que en octubre dé su veredicto por encima de los medios creíbles, de sus periodistas éticos y sus políticos angelitos.


*    Camilo Katari, es escritor e investigador orureño

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