noviembre 30, 2020

La búsqueda de candidato/a

Los días y el calendario van pasando, se acorta el tiempo para encontrar un contrincante político para el actual presidente y vicepresidente. En los afanes de conseguir “figuras”, como en las morenadas; los partidos ensanchan sus planteamientos ideológicos hasta anularlos totalmente, ese es el caso del Frente Amplio, es taaaan amplio que rostros conocidos del pasado reciente aparecen “ampliados” en un frente, donde rosados, rojos coca cola, lilas, algunos trigos ya manchaditos y todos los neoliberales de todos los sabores, buscan su lugar en ésta especie de reciclador de materias caducadas en su fecha de vida.

Lo novedoso es que, aparentemente en el Frente habrá elecciones internas para definir quién será el candidato presidencial. ¿Y si fuera una candidata? ¿Y si fuera Loyola Guzmán la que gana las elecciones en el FA? ¿En la papeleta estará el rostro del Che? ¿Presentará un programa socialista? en ese caso ¿Qué le diferenciaría del MAS?

Estas preguntas están hechas desde la más profunda inocencia, sin tomar en cuenta la perversidad de las máquinas y las maquinaciones electorales.

Cuánto de consistente puede ser un partido, frente o movimiento cuando la diversidad de pensamiento político, o mejor la actitud frente a la vida, (porque los colores pueden variar pero el camaleón sigue siendo un camaleón) ¿cuán consistente puede ser una repetición de experiencias ya pasadas y fracasadas?

Ejemplos, como el Frente Popular Nacionalista (Banzer, MNR y FSB), UDP, PODEMOS, y los famosos “pactos” que en los hechos fueron “frentes políticos” cuya característica central fueron las cuotas de poder, y la desgobernabilidad, pervirtiendo la política para que se convierta en un comercio y además privatizado.

Por su lado, el otro “frente” ya está madurado y sólo falta el “giro a la extrema derecha”, final esperado para que miles huyan sin miedo del MSM. Siendo un acto previsible no necesita más argumento; los “contactos” en la Argentina así lo confirman, parece que el discurso de la partidocracia quedó en el olvido en un oscuro desván.

La tarea de buscar candidatos es muy dura, se tiene que navegar en un mar de egos, que naturalmente ocurre en un barco con varios capitanes y capitanas.

Lo político ha sido recuperado por los movimientos sociales, ha hecho carne en sujetos sociales excluidos, sistemáticamente, por los bloques oligárquicos, todo este proceso de recuperación de lo político como la búsqueda de una armonía entre Sociedad y Estado, está caminando, pero a contrapelo reaparecen las viejas prácticas, los viejos reciclajes que permiten a los pervertidores de lo político entrar en escena y sin un mínimo de pudor, y se dicen que son la “alternativa”.

No cabe duda que un buen sindicalismo obrero o campesino es la mejor escuela para el ejercicio de la política, pues cuando un dirigente ha perdido la confianza de sus “bases” retorna a su puesto de trabajo de la manera más natural y en muchos casos se aparta de la actividad sindical; conozco muchos de éstos dirigentes que de manera silenciosa y desde los lugares donde residen o trabajan hacen trabajo político, sin buscar otra cosa más que la satisfacción personal de contribuir a los cambios necesarios en una sociedad en construcción.

Pensar que los políticos neoliberales tengan la humildad de un dirigente obrero o campesino es pedir que florezca el chuño. Aun recuerdo el incidente en el que un dirigente del MNR, se negó a dar paso a las “órdenes” del nuevo jefe y con la pistola en la mano defendía su “espacio”, así es cuando lo que interesa es el negocio personal, la prebenda y el enriquecimiento ilícito.

Mal que bien hoy, el Ministerio de Transparencia, hace su trabajo y tenemos varios políticos oficialistas juzgados o en proceso, eso le devuelve a la política su valor, y en esa medida la nueva institucionalidad con inclusión social, es un proceso irreversible, aunque las figuras sean deslumbrantes.


*    Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

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