diciembre 2, 2020

Reynaldo Peters Arzabe – Autor del monumento jurídico Hábeas Corpus escrito en papel higiénico

El Hábeas Corpus, incorporado en el artículo 18 de la Constitución de 1967, con amplitud de criterio para que pueda ejercerse sin las necesarias formalidades legales, “ante la Corte Superior de Distrito o cualquier juez de Partido, a elección suya”, fue burlada por las dictaduras, pero su ejercicio marcó un dramático hito a raíz del Hábeas Corpus escrito en papel higiénico, presentado por Reynaldo Peters Arzabe, el 18 de mayo de 1972, quien fue perseguido por suscribir un manifiesto público, junto a la Juventud Movimientista, denunciando la decisión de su partido MNR de apoyar la dictadura de Hugo Bánzer Suárez, formando –junto a la Falange Socialista Boliviana—el “Frente Patriótico Nacionalista” (1972-1974). Ante tal osadía, el dictador ordenó su detención en el Departamento de Orden Político. Ante el riesgo inminente contra su vida, redactó un Hábeas Corpus en papel higiénico, pues era el único papel que podían disponer los presos para limpiar sus necesidades.

Hábeas Corpus escrito en papel higiénico

El Hábeas Corpus escrito en papel higiénico fue una hazaña jurídica y política, al haber sido presentado durante el golpe de Estado del 21 de agosto de 1971. En el amparo, interpuesto, señala: “En circunstancias en que me hallaba desempeñando mis tareas profesionales habituales y diarias, fue notificado por 3 agentes del DIC, para que me haga presente de inmediato a las dependencias de la institución mencionada, lugar donde se me darían las razones y motivos para los cuales era requerido (….) Han pasado ya más de las 48 horas, sin que se me haya tomado una declaración, pasado a la justicia ordinario (sic), y menos aun se me haya sacado de mi situación de incomunicado”.

En el expresaba las condiciones extremas en las que se encontraba, incomunicado y preso en celda de la policía secreta, lo que “blindó” el memorial ante cualquier posible rechazo por la Corte Superior de Justicia, por esa causa banal: “Otrosí Primero.- Pido disculpas anteladas a Vuecencias por el papel en que planteo mi demanda. Más las condiciones en los que me encuentro no me permiten otra cosa”. Al mismo tiempo, hizo conocer el lugar de su detención: “Otrosí cuarto.- Señalo por domicilio, la celda el “Tropezón” de la DIC ubicada en la calle Ayacucho esquina Comercio”.

En una acción audaz, introdujo dos rollitos de papel higiénico en un calcetín sucio y se los entregó a su esposa. El primero era el Hábeas Corpus, y el segundo las instrucciones para su presentación a la Corte Superior del Distrito, donde la presentó el 18 de mayo. El Presidente, Dr. Luis Olmos Vera, analizó en sala plena el Hábeas Corpus escrito en papel higiénico, constantando la contundencia del memorial: “Vistos en Sala Plena, para el verificativo de la audiencia en la que se considerará la anterior demanda, se señala el día veintinueve del presente, a horas dieciséis y treinta a la misma que deberán concurrir el Director de la DIC y el jefe del Departamento de Orden Político, expresamente demandados a prestar la información de ley, disponiéndose asimismo que el detenido sea conducido ante este Tribunal Superior”.

Inmediatamente adhieren y amplían a otros detenidos, el Colegio de Abogados de La Paz, el Ateneo de Abogados de La Paz y la Confederación Nacional de Profesionales, desatando un escándalo que puso al descubierto la situación de los detenidos políticos, ‘colgándose’ del Hábeas Corpus más de 50 presos, provocando conmoción por el estatus social de los mismos. Fue un duro golpe contra la dictadura. El Cnl. Hugo Bánzer Suárez consideró el auto del Tribunal como una afrenta personal. Promulgó el decreto ley de 2 de junio de 1972 limitando la Constitución de 1967 y designó nuevo Tribunal “más afín con la dictadura”. El Dr. Teodoro Molina, asesor del Ministerio de Gobierno, calificó a los rebeldes como “gavilla de bandoleros”, lenguaje de golpistas mas no de juristas. La dictadura ordenó dilatar el proceso, recorriendo la fecha de la audiencia hasta julio, tiempo necesario para negociar por separado la libertad de los detenidos con el Colegio de Abogados de La Paz, a cambio que levantaran públicamente la demanda. El Colegio de Abogados de La Paz, expresó “su satisfacción por haber dispuesto (…), la libertad de los colegas detenidos por motivos políticos”, y su “complacencia por la política de conciliación nacional [del Gobierno] en aras de la tranquilidad y armonía en la familia boliviana”, a pesar que todavía quedaban dos abogados incomunicados.

El nuevo Presidente de la Corte Superior, convocó a audiencia el 14 de julio, a la que se excusaron de asistir el Director de la DIC, My. Tito Vargas y el Ministro del Interior Cnl. Mario Adett Zamora, enviando sus representantes. No objetó el hecho que no se presentaran a los detenidos, como es norma universal en materia de Hábeas Corpus.El auto resolutivo fue sancionado en reserva con voto disidente del Presidente del Tribunal y del Decano: “La Sala Plena de la Corte Superior del Distrito de La Paz, de acuerdo con el dictamen fiscal, declara improcedente el recurso de Hábeas Corpus planteado por el ciudadano Reynaldo Peters A., la adhesión y ampliación propuesta por el Presidente y Secretario de la Confederación Nacional de Profesionales”.

El 10 de agosto fue elevado en revisión a la Corte Suprema de Justicia. El Fiscal General de la República, Dr. René Baldivieso, el 2 de octubre de 1972, exige “al Supremo Tribunal de Justicia, Aprobar el auto consultado”, que se verifica el 16 de octubre, por el Decano Dr. Remberto Prado Montaño y los ministros Dr. Jorge Ponce Paz y Dr. Jaime Moscoso Delgado.

En represalia, el autor del suigéneris Hábeas Corpus fue enviado a una casa de seguridad en Viacha, luego a la isla de Coati (Lago Titicaca) y finalmente al panóptico de San Pedro, donde obtuvo su libertad, merced a la acción desplegada por organismos internacionales de Derechos Humanos.

Historia archivística de un expediente singular

Concluido el proceso, se asentó el auto resolutivo en el Libro de Tomas de Razón de la Corte Suprema de Justicia, tirando a la basura las 47 fojas del alegato. Tal parecía que el destino final de aquel papel higiénico con el que se escribió el Hábeas Corpus era volver a su condición natural. Alguien halló el expediente, y de buena fe y con sentido común, lo devolvió al Dr. Reynaldo Peters, quien lo conservó entre los documentos de su biblioteca. Al enterarse de la existencia del Hábeas Corpus, se ordenó incautarlo para destruirlo, allanando el domicilio de su autor en tres ocasiones, quien tomó la decisión de depositarlo en la bóveda de un banco de España. La historia del Hábeas Corpus escrito en papel higiénico, trascendió las fronteras; juristas y tratadistas del mundo, deseaban ver y tocar el deleznable y delicado soporte del invaluable documento. El autor, presentó ponencias en congresos internacionales, llevando copias fotostáticas. Fue tan grande el impacto que ocasionó que todos ansiaban ver el original, pues “no podían dar crédito a lo que escuchaban”. Sin embargo, ese papel –fabricado para limpiar suciedades, cada vez que entraba en contacto físico con algún investigador, se resentía notablemente. Ante esa situación, mandó imprimir una copia facsimilar en 500 ejemplares, que lleva pegado, en su primera foja, la réplica del papel higiénico en el que se escribió el Hábeas Corpus, al que se le añadió la “Lista de Autores, cómplices y encubridores de la violación de garantías constitucionales en contra de profesionales y ciudadanos bolivianos” (miembros del Colegio de Abogados de La Paz, Corte Superior de Justicia de La Paz, Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior, Dirección de Investigación Nacional, Ministro del Interior, Fiscal del Distrito, Fiscal General de la República, Ministros de la Corte Suprema de Justicia), la “Lista de 1673 presos políticos (1971-1975)”; y una “Lista de últimos detenidos en diciembre de 1975”, identificando los lugares de su prisión (Panóptico de San Pedro, Chonchocoro, Cárcel de Mujeres, Departamento de Orden Político y Viacha). El facsímil lleva en la contraportada la leyenda “Esta es una vacuna contra el olvido”.

Importancia histórica del Hábeas Corpus escrito en papel higiénico

El Hábeas Corpus escrito en papel higiénico, adquiere valor inestimable para la historia política boliviana y para la ciencia del Derecho, pues por su naturaleza suigéneris, devino en material de estudio para especialistas de Derecho Constitucional, sentando jurisprudencia al respecto. A pesar de haber sido declarado improcedente, posibilitó la liberación de intelectuales apresados, denunció esos hechos a la opinión pública; constituyó la prueba material de la actitud de abogados de los tribunales de Justicia que se pusieron incondicionalmente al servicio de la dictadura; pero, sobre todo fue la única garantía para salvaguardar la vida del Dr. Reynaldo Peters Arzabe y los presos políticos.

La impresión facsimilar del Hábeas Corpus, motivó un amplio debate recogido en la edición de Homenaje a Reynaldo Peters, autor del Monumento Jurídico Hábeas Corpus en papel higiénico (La Paz, Creativa, 2012. 2 tomos), con 1.595 páginas al cuidado de Alfonso Palazuelos P., Ana P. Kirzner E., Patricio Peters S. y Germán Peters S., apoyados por un Comité de Honor, entre ellos el premio Nobel de La Paz, Adolfo Pérez Esquivel y el constitucionalista Eugenio Raúl Zaffaroni. Contiene 154 contribuciones de autores nacionales y extranjeros (parientes, periodistas, historiadores, expertos en Derecho Constitucional), y un anexo con cinco reportajes de prensa. Está organizada en dos tomos y catorce capítulos: I. Entorno. 1963-1982; II. Semblanzas [sobre Reynaldo Peters y el Hábeas Corpus en papel higiénico]; III. Investigación histórica [comparada del Hábeas Corpus], IV. Análisis procesal del Hábeas Corpus en papel higiénico; V. El Plan Cóndor en su vuelo. Historias paralelas; VI. El Plan Cóndor en la dictadura banzerista. Historias paralelas; VII. Doctrina jurídica sobre el Hábeas Corpus; VIII. Otros grandes aportes doctrinarios; IX. Dimensión gremial; X. Narrativa; XI. Poesía; XII. Plástica; XIII. Cartas y mensajes; y XIV. Artículos periodísticos.

Ambos –el Hábeas Corpus y el libro de Homenaje, constituyen un aporte incuestionable a la historia política de Latinoamérica y a la ciencia del Derecho. Muestran la naturaleza fascista de la dictadura banzerista, dispuesta a matar a los “delincuentes subversivos”, o “gavilla de bandoleros”, aplicando la “Doctrina de Seguridad Nacional”, y el “Plan Cóndor”; denuncia el papel infame de miembros del Foro boliviano, quienes impartían clases en universidades precisamente sobre garantías constitucionales; juzga al gobierno dictatorial del Gral. Hugo Bánzer Suárez, cuyos crímenes de lesa humanidad nunca fueron sancionados.

Reynaldo Peters Arzabe, autor del Hábeas Corpus escrito en papel higiénico


Abogado y docente universitario. Nació en Oruro, el 23 de febrero de 1946. Fue Presidente de la Federación de Estudiantes de Secundaria y del Comité Central Universitario. Militó en el Movimiento Nacionalista Revolucionario. Fue Ministro de Información (6.8.1985-22.1.1986) y Ministro de Trabajo (6.8.1993- 9.6.1994; y 9.6. 1994-1.12.1996). Dedicado a la función libre de la abogacía, lo hace con una vista disminuida al extremo, secuela de la represión banzerista, el ya lejano año de 1972.

En la UMSA fue Director de la Biblioteca de Derecho, y como Ministro, instruyó reorganizar la Biblioteca del Ministerio de Trabajo (1993); dirigió el Diccionario Ocupacional Boliviano (joya de la bibliografía laboral), remozó la imprenta y fortaleció la Biblioteca del Instituto de Investigaciones Sociales. En 1969, paramilitares y los “Marqueses” asaltaron la UMSA y tomaron la Biblioteca de Derecho, en ella identificaron El Capital de Marx y las Obras completasde Lenin, tratados de Colin y otros. Los apilaron y procedieron a ametrallarlos: “Una bala entró por el tomo I del Capital y salió con un tremendo boquete en el tomo 36 de las Obras completas de Lenin”, pues eran balas de alto calibre y potencia, un claro mensaje para que no se leyera “literatura subversiva” en la UMSA. En su cátedra de postgrado en Derecho en la Universidad Andina, empleó El Quijote, como libro de texto, ante el asombro de los posgraduados. La tarea que les dio el profesor, fue “encontrar en el texto de El Quijote, los institutos laborales”; ingeniosa estrategia para que aquellos leyeran la obra de Miguel de Cervantes. Cultivó una Biblioteca particular muy nutrida, que fue asaltada por la dictadura en tres oportunidades. Lo que buscaban con afán los sicarios era “un documento en especial: el Hábeas Corpus escrito en papel higiénico”. Con los saldos de la desvencijada colección, formó su biblioteca de 4.000 volúmenes, especializada en Derecho Constitucional, Ciencia Política, novela y biografía. Tiene varias ediciones de El Quijote, desde versiones pedagógicas, resumidas, hasta obras de estudio.

Recibió el Premio “Derechos Humanos” del Consejo General de la Abogacía Española (2004), oportunidad en la que afirmó: “Aquel papelito fue clave: permitió intervenir a la Cruz Roja, y las denuncias internacionales”. En 1998 entregó el original del Hábeas Corpus a la Unión Iberoamericana de Abogados, custodio oficial del histórico documento. El Homenaje a Reynaldo Peters, autor del Monumento Jurídico Hábeas Corpus escrito en papel higiénico, publicado en el 40 aniversario de su redacción, recibió el “Premio al Libro Jurídico 2013”, de la Federación Interamericana de Abogados.


*    Magíster en Historias Andinas y Amazónicas. Docente titular de la UMSA. Director de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

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