noviembre 28, 2020

Aprendizajes y experiencias políticas en América Latina

por: Eduardo Paz Rada

Uno de los aspectos vinculados al colonialismo cultural y político y a la imposición imperialista sobre los pueblos de América Latina ha sido el de impedir o evitar el aprendizaje de las experiencias propias, sean positivas o negativas, para que sirvan de referente a los vecinos, sin embargo en un periodo de importantes cambios, como en el presente, se hace imprescindible recoger de las vivencias y resultados históricos recientes, las enseñanzas necesarias para evitar errores y traspiés.

Este proceso tan rico en experiencias populares emancipadoras, nacionalistas y antiimperialistas en nuestra región requiere incorporar la crítica y la autocrítica como elementos necesarios en el crecimiento y profundización de los proyectos revolucionarios, socialistas, comunitarios y de liberación nacional, especialmente ante los peligros y conspiraciones abiertos o encubiertos tanto externos, desde el centro imperial de Estados Unidos, como internos, con las oligarquías locales desplazadas y los medios económicos con los que cuentan, que acechan peligrosamente en la actualidad.

A pocos meses de las elecciones en Bolivia y en la perspectiva de un nuevo mandato presidencial de Evo Morales Ayma, tomar en cuenta las experiencias de Venezuela y Ecuador se hacen imprescindibles para no repetir errores, aprender las buenas lecciones e impulsar y profundizar las acciones de transformación social, política y económica.

El pasado primero de mayo, el Presidente del Ecuador, Rafael Correa, y la Alianza País (AP) realizaron un balance crítico y autocrítico de los resultados electorales de febrero pasado, cuando perdieron las elecciones municipales en importantes ciudades ecuatorianas. Correa, quien cumple ocho años de gobierno, identificó los errores y cuestionó la ausencia de comunicación política que permitió que los medios y partidos opositores impusieran la agenda comunicacional, señaló que la organización política en varias regiones no existe por falta de una estrategia de construcción partidaria y que funcionó mas el amiguismo en la postulación de candidatos.

Manifestó que fue negativo el exceso de confianza y el exitismo y convocó a dar un salto en la politización de la ciudadanía para convertir al millón de adherentes en un millón de militantes, siendo una necesidad dar prioridad a la formación político-ideológica en el marco de la Revolución Ciudadana. Por su parte, en Secretario Ejecutivo de AP, Galo Mora, destacó que se hace necesaria una mayor comunicación entre el Ejecutivo y la bases y que la orientación ideológica de Alianza País no es socialdemócrata, sino socialista.

Corresponde recordar también que, en octubre de 2012, a catorce años de gobierno y a pocos meses de su muerte, el entonces Presidente de Venezuela y líder latinoamericanista y caribeño, Hugo Chávez, realizó un balance crítico del gobierno y del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV). En esa oportunidad llamó la atención por la falta de compromiso de los dirigentes y especialmente de los ministros y autoridades de gobierno, mostró su preocupación por las forma cómo la oposición impone la agenda pública en los medios de comunicación y reclamó la falta de debate político y de prácticas socialistas y antiimperialistas en las tareas y acciones del gobierno.

En una coyuntura de fuerte pugna en torno a las proyecciones de los procesos revolucionarios y de la unidad e integración de América Latina y el Caribe, a través de UNASUR y CELAC, el gobierno de Bolivia y el Movimiento Al Socialismo (MAS) tienen que recoger la experiencia propia, la de Ecuador y Venezuela y la de otros países para evitar contratiempos y orientar el proceso en la perspectiva nacional-popular y antiimperialista y de construcción de la Patria Grande.


*    Eduardo Paz Rada es sociólogo boliviano, escribe en publicaciones de América Latina y Bolivia.
     eduardo.pazrada@gmail.com

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