noviembre 29, 2020

El G-77, un sello para Bolivia y con mucho orgullo

El G77+China que se celebró en Bolivia por segunda vez desde su creación festejó en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra los 50 años de vida, con un trabajo intenso en el que debatieron una agenda de interés mundial que incluyó temas como la lucha contra la pobreza, la preservación del medio ambiente, la agenda del milenio que considerará la Organización de las Naciones Unidas en 2015.

El G77+China alentó al mundo y dejó su sello para Bolivia con una propuesta de lo que será de vital importancia, de cara a un gobierno mundial post milenio cuando se analice las metas a buscar en los próximos diez años, a partir de 2015.

Evo Morales Ayma manifestó la necesidad de avanzar en la liberación de países que en el pasado han sufrido por la imposición de hegemonías que han dañado a los pueblos y no solucionaron ninguno de los problemas, al contrario han ahondado sus crisis.

Remarcó en varias ocasiones que lo que se busca es los países del norte y los imperios cambien de actitud al colocarles sobre la mesa una nueva manera de analizar la economía, el comercio, las instituciones, las finanzas, las desigualdades y la pobreza, en base a un consenso que se buscará en las reuniones que se cumplan en la Cumbre del G77+China.

Las observaciones a las inversiones realizadas, fueron de una chatura mental que no aguanta un mínimo de sentido común, afirmar que: “no nos gastemos la plata… que puede servir para la atención de salud de nuestra niñez, etc. etc”. Lamentable opinión, que se asemeja o es la misma queja plañidera de una oposición escandalizada por cada movimiento que hace soberana las decisiones del Estado Plurinacional.

Y otra respecto a “gastar la plata para salud”, nos olvidamos rápidamente que vivimos en un Estado con autonomías tanto departamentales como municipales y que existen transferencias económicas para que estas instancias se ocupen de estos aspectos y que lamentablemente no lo hacen ¿Por qué no se exige que la plata sea gastada en éstos gobiernos? Como vemos es solamente una opinión dirigida al Órgano Ejecutivo, se sigue pensando con un cerebro centralizado.

En materia de gran infraestructura se destacan las obras de alto calado aeroportuario, hotelero, hospitalario, vial, telecomunicaciones y urbano, además del refuerzo del sistema de seguridad ciudadana, que se han construido en Santa Cruz y que harán de esta región, enclavada en el centro geográfico de Sudamérica, en el corazón de transporte aéreo del continente en un futuro próximo.

Entre aspectos referidos a la iluminación del aeropuerto, la ampliación de la faja de parqueo y aterrizaje, entre la Terminal Presidencial y la carretera G77 (de 7,5 km) se habla de 22 millones de dólares y quedan como inversión neta para Santa Cruz. Además la Cumbre dejará un legado de 10 millones de bolivianos, invertidos en infraestructura sanitaria de la ciudad y el departamento.

La inversión y, reiteramos la inversión para la reunión del G-77 + China, no fue una reunión más, por eso nos preocupan las opiniones que siguen pensando en “chiquito” en un país de “pobrecitos”, es nomás la mentalidad colonial que se empeña en no reconocer que ya hemos crecido y tenemos capacidad de ser buenos anfitriones para eventos internacionales.

Se trata de posicionar a Bolivia como un Estado con todas las capacidades, no solamente materiales sino de pensamiento, por eso las propuestas que surgen, aunque se rían pues, es lo que pensamos ¿acaso no se reían también cuando propusimos la Asamblea Constituyente?

Posicionar al Estado Plurinacional de Bolivia en Santa Cruz, es un hecho legítimo y un gran mensaje de unidad del pueblo boliviano al mundo. Por supuesto que existen y existirán los interesados en mantener una visión de conflictos permanentes y también de promocionarlos.

La oposición realizó un trabajo intenso para quitar importancia y brillo a éste evento, y en este empeño convocó a sus “amigos criticones” del gobierno, y que dicen que lo hacen con el mejor ánimo, pero siempre lo hicieron, producto de eso, fue la desastrosa dispersión de la izquierda boliviana.

Ahí tuvimos una vez más el retrato de la Bolivia que se proyecta, de la Bolivia que profundiza sus relaciones con el mundo, y que sentó las bases de un país digno que no se achicó, que no bajó la cabeza y que es un referente de la plurinacionalidad con mucho orgullo.


* Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

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