noviembre 24, 2020

El reloj del Sur, nuevo símbolo del cambio político regional

por: MC

Frente a la linealidad del tiempo del occidente, el Estado Plurinacional de Bolivia marca la pauta a nivel mundial en su búsqueda de un nuevo orden civilizatorio. Es por esto que las agujas del reloj de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) boliviana ahora giran hacia la izquierda, creando así un nuevo símbolo del cambio político que vive el país y la región, que busca la recuperación de la identidad de los pueblos del hemisferio Sur.

En una conferencia de prensa, el ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, señaló que esta iniciativa fue diseñada para enseñar a los bolivianos “que pueden cuestionar las normas establecidas y pensar de forma creativa”. Así el estudioso aymara increpa a la linealidad del tiempo occidental frente a la recuperación del tiempo en la concepción del Pachakuti.

“Yo pienso que es algo de la naturaleza por eso he dado el ejemplo del reloj solar, para nosotros los aymaras cuando decimos que buscamos el equilibrio estamos diciendo así como está arriba tiene que estar abajo, así como esta a tu derecha tiene que estar a tu izquierda, equilibrio buscamos el equilibrio, hay varias palabras que no existen, en aymara no existe la palabra enemigo por eso trabajamos la armonía, unidad, la hermandad”, explicó el Canciller.

Tanto el Ministro de Relaciones Exteriores, como varias autoridades políticas bolivianas respaldaron el contrasentido del reloj, ya que tiene fundamentación científica y política. Los relojes modernos son una evolución del reloj de sol y en el hemisferio norte la sombra del reloj del sol se mueve en sentido contrario, haciendo del reloj moderno una representación de la luz en el hemisferio norte.

Los relojes del Sur como nuevo símbolo del cambio político

Según la nueva configuración del reloj del frontis del Congreso, el número 12 está situado en el norte, pero ahora las manecillas giran a la izquierda para contar las horas 1 al 6 y de allí suben por la derecha del 7 al 11.

Para el antropólogo y jefe del Departamento de Extensión y Difusión Cultural del Museo Nacional de Etnografía (Musef), Milton Eyzaguirre el tema del reloj tiene que ver mucho con un proceso de construcción diferente de la historia, “lamentablemente siempre hemos estado bajo una cultura homogeneizarte y globalizante”, apuntó.

“Hay cosas que todavía están vigentes y que nos permiten entender este tipo de lógicas totalmente diferentes. En el contexto andino no existe el futuro, sino el pasado. Cuando uno se proyecta al futuro también corrige sus errores viendo lo que sucede en el pasado. Se entiende que todo vuelve a su punto de partida, entonces es más o menos como un modelo de retornar al pasado mejorando las cosas”, sostuvo.

Para Eyzaguirre, proponer un reloj en estas circunstancias significa un desafío para la capacidad de interpretación de las diferentes realidades, pues se está comenzando a romper las estructuras normales que uno tiene. “Esta es una llamada de atención al mundo entero para que entienda que hay diferente tipos de lógicas y es una llamada de atención a nosotros mismos ya que lamentablemente en nuestro contexto hay sociedades que están a punto de desaparecer y necesitan una revalorización de su identidad”.

El cambio es un símbolo de la revalorización de la identidad

El Ministro de Relaciones Exteriores fue claro al señalar que lo que se está demostrando es un nuevo pensamiento desde el Sur, así el Estado boliviano ha lanzado una singular campaña que busca promover mayor conciencia identitaria en la región.

“No cambia nada, solamente está en orden como debería estar. ¿Para qué? Estamos en el Sur, no estamos en el norte, nos ayuda a revalorizarnos, a recuperar lo nuestro, a volver al camino del equilibrio, a armonizarnos. Nosotros vivimos la desarmonía, tenemos que trabajar la armonía, la unidad; tenemos que aprender a movernos de acuerdo a las leyes de la naturaleza.”, indicó.

Por su parte, el amauta Genaro Mamani (Ayra Qhuntiki), representante de la religión Cósmico Telúrica Universal Ayra Qhun Qhan, indicó que el reloj es una bandera simbólica que nos mueve a cambiar el fondo y abrir los ojos. “Lo ancestral esta en nuestra nariz, el Intitata va a la izquierda, está ahí, el mundo es el dinámico que se mueve. Entonces la cosa es reconocer, abrir los ojos, que esto se enseñe en las universidades y en los colegios. Que ya no se mienta. ¿Acaso este depende de mí? ¿Del Gobierno o del Canciller? No, esto siempre ha dependido del cosmos”, señaló el amauta.

Al respecto, Choquehuanca apuntó que los Yatiris hace cientos de años se han movido como el reloj se mueve, en sus ceremonias siempre anduvieron en este sentido.

En la búsqueda de un nuevo horizonte civilizatorio

“Hay un caos en este momento. Por eso hablan de la crisis global del capitalismo; los propios presidentes del norte hablan de la crisis global del capitalismo y frente a la crisis global del capitalismo se construye una alternativa que nace desde nuestros pueblos indígenas, el Vivir Bien”, comentó Choquehuanca a tiempo de señalar que los relojes del Sur fueron obsequiados a las delegaciones que asistieron a la Cumbre G77 que se llevó a cabo el 14 y 15 de junio en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

De esta forma, el nuevo reloj ya ha llegado a ser titular en los principales medios de comunicación del mundo donde se entiende a esta iniciativa como un cambio simbólico y ha generado gran impacto.

Es por eso que Bolivia sigue siendo un referente internacional, ya que a través del mandato del pueblo ha logrado proyectar la mirada indígena -que ya es parte de la Constitución Política del Estado- al mundo entero.

Un símbolo político e ideológico Sur-Sur

El reloj al revés también tiene la intención de fortalecer la lucha política y la profundización del Proceso de Cambio, entendiéndose también como una lucha simbólica que busca empoderar un ícono que se contraponga contra los intereses políticos de una oposición no sólo occidentalizada.

La idea del reloj al revés no es algo nuevo, como lo apuntó el Canciller que dijo que el ya lo había visto en Londres. Además, artistas uruguayos del Taller Giro Sur (Ernesto Dellepaine y Aldo Grau) comercializan relojes bajo la misma idea del tiempo del Sur que propugna el Estado boliviano.

“La realización de estos relojes surgen del deseo de reconstruir la orientación natural que nos da la región a la que pertenecemos, utilizando el giro que armoniza con el hemisferio. Esto, más que reloj, es un desestructurador, es como empezar a reconsiderar un montón de cosas que hacemos automáticamente”, señalaron los artistas uruguayos.

Pero fuera de todo discurso, lo cierto es que la existencia de esta iniciativa boliviana obliga a repensar algo esencial que damos por fijo y terminado. El reloj y su andar inverso manifiesta que el tiempo no es uno, ni rígido, ni inmutable, ni mesurable solo en segundos. Los tiempos están vivos, paralelos, multiformes y potenciales.

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