diciembre 4, 2020

El “Consenso de Brasil” marca la debacle definitiva del neoliberalismo y el consenso de Washington

O’Neill economista jefe del Goldman Sach en 2001 ni se habrá imaginado que nombrando a los BRICS como aquellos países no capitalistas de crecimiento acelerado estaba frente al bloque mundial que se articularía para enfrentar la profunda crisis capitalista y que se proyecta a sustituir la hegemonía unipolar estadounidense.

Los BRICS en la economía mundial

Los BRICS son un conjunto de países que durante la década de los 90s y la primera década del siglo XXI tuvieron un gran crecimiento económico. Su primera reunión fue en el año 2009 en Rusia, este año en Brasil se realizó la VI Cumbre donde se incluyó la coordinación con UNASUR.

Los BRICS tienen en común, no solamente su acelerado crecimiento sino también el hecho de que no son países capitalistas desarrollados como los que están aglutinados en el G8 o en la OCDE. Se trata más bien de países que consolidan su crecimiento, a pesar de la hegemonía capitalista norteamericana y de sus socios, es decir, contra su política de sometimiento, control y dominio.

Y estos son los datos más curiosos, los BRICS tienen una deuda muy por debajo de la de los países desarrollados y las reservas de cada uno de estos países es superior a las de EU. Sin embargo, el sistema financiero internacional, restringe recursos a los BRICS apuntando la relación PIB, reservas con deuda externa y sosteniendo que son economías volátiles. Mientras que los países desarrollados tienen un Producto y Reservas muy por debajo de sus deudas y siguen siendo sujetos de crédito.

La proyección de la importancia económica de los BRICS para el año 2050, de acuerdo a proyecciones de Goldman Sachs, es evidente. China, de lejos será la mayor economía, y sumando a los otros países del grupo, dejarán lejos a los países EU y sus aliados.

La crisis y el consenso de Washington

Esta profunda crisis capitalista iniciada el 2008 –aunque el capital monopolista trate de mostrar una leve recuperación de EU que sería capaz de jalar a sus aliados de la OCDE para salir de esta situación–, sigue impactando duramente a las economías de los países capitalistas desarrollados.

Hay muchas percepciones sobre la crisis. Para el análisis que emana del mismo capital, soslayan la magnitud de la crisis o quisieran que ese “mal momento” ya hubiera pasado, sin comprender lo que está sucediendo por el carácter ideológico limitado de su supuesta ciencia económica que en los últimos años se subordinó a un tecnicismo inerte frente a esta problemática global y estructural. Desde otras concepciones, se trata de hallar la causa clave de la crisis o bien atender a su integralidad que abarca todas dimensiones de la vida y civilización.

En esta oportunidad, nosotros queremos subrayar una serie de mecanismos económicos que en su articulación tienen un impacto directo sobre el núcleo de la reproducción de la sociedad en su conjunto, como elementos importantes para comprender la crisis. Nos referimos

a. La pérdida del capital financiero en su función de hacer circular el capital para dinamizar la inversión. El capital financiero mundial monopolizado por los grupos corporativos de los países capitalistas, ha perdido en gran medida esta función dedicándose a la especulación, al acaparamiento, al condicionamiento del crédito para evitar el desarrollo de otras regiones, a una función supuestamente indispensable de pagador universal a la que se debe la absorción de todo excedente de la economía para evitar un colapso.

b. La articulación del capital industrial, comercial, bursátil y financiero, son un solo organismo cuya incapacidad de subsistir a partir de la productividad de sí mismo se debe a la concentración de la riqueza en pocos grupos corporativos, pocas familias, pocos países, que se orientan a la especulación y al lujo, sumiendo al sistema en su totalidad y especialmente los nodos del desarrollo de los países capitalistas en la improductividad e inviabilidad, ya irracional.

c. La total bancarrota del imperialismo norteamericano cuya hegemonía cada vez está más alejada de un liderazgo económico efectivo y sustentándose en su prepotencia a nivel mundial.

d. La relación del sector real de la economía con su expresión monetaria, se asienta en sistema financiero totalmente parcializado con intereses corporativos desencadenando volatilidad de la economía en los países “en desarrollo” pasándoles de esta forma, la factura de la crisis.

e. Esta crisis provoca que en el ámbito de la producción el objetivo es salvar estos capitales y este sistema a costa del trabajo, de la vida y la salud de la gran parte de la población mundial.

Todos estos mecanismos son la materialización del consenso de Washington, que era la receta del sistema financiero internacional para el uste estructural de los países “en desarrollo”. Esto significa la reducción del déficit fiscal (eliminación de la inversión social), garantías para la inversión extranjera (normativa, privatizaciones), liberalización de las economías (reducción del valor del salario, apertura de las economías a las transnacionales, entrega de nuestros recursos).

Pasos concretos contra el neoliberalismo

No se llama Banco de los BRICS porque está abierto también a fomentar el desarrollo de otros países y otras regiones. Se inicia con un capital de 100.000 millones de $us y su sede será en China. Este Banco tiene como objetivo principal orientar el financiamiento a la inversión en infraestructura para potenciar el desarrollo de los países y los pueblos.

El rol del sistema financiero en el capitalismo en general y en este su reciente período neoliberal ha sido concentrar el capital y su circulación, la especulación nace de esta función, pero además, el capital ha utilizado este mecanismo internacional para el control político directo de los países de los cuáles explota plusvalor a través de la apropiación económica y extraeconómica de sus recursos y su trabajo. El financiamiento de ajustes estructurales orientado al entreguismo le costó a los mismos pueblos, o el financiamiento de golpes de estado, dictaduras y guerras contra gobiernos populares, créditos solo para las políticas de desarrollo de las entidades financieras internacionales cuyos proyectos de desarrollo no eran para que los pueblos desarrollen si no al contrario para que no se desarrollen, los intereses de las deudas externas que superaban las amortizaciones de capital, endeudamiento de los países para el financiamiento de sectores parasitarios y corruptos de los gobiernos. El reflejo monetario a través del control de tipo de cambio y del señoriaje obtenido por el dólar como patrón monetario mundial completan el conjunto de mecanismos orientados a impedir el desarrollo de los países no desarrollados.

Por eso, el Nuevo Bando de Desarrollo es la consolidación efectiva de un mecanismo institucional concreto orientado al impulso del desarrollo de los países antes encadenados.

De la misma forma un Fondo de Contingencia o Emergencia de Reservas o los proyectos de una moneda común u otra moneda que sustituya al dólar son también pasos concretos en la búsqueda por enfrentar la crisis.

¿Es socialismo o más capitalismo?

Si bien estas medidas no asumen explícitamente que se trata de la sustitución del sistema capitalista por el sistema socialista es importante determinar el carácter histórico de este paso tan importante.

Es evidente que es una medida que debilita con el neoliberalismo y sus mecanismos financieros y comerciales de dominación mundial. De esta forma abre la posibilidad de un período posneoliberal que se caracteriza por la multipolaridad, la decadencia tendencial del bloque capitalista tradicional de países desarrollados occidentales con el ascenso de las economías emergentes.

Como continuidad proyectada en una perspectiva histórica, estamos hablando de que el capitalismo con su largo origen consolidado entre los siglos XV al XVIII tiene una característica y es que está afincado en Europa (posteriormente se expandió en Norteamérica). Este rasgo es peculiar porque el capitalismo es occidental, esta es su distinción civilizatoria de modernidad que además del rasgo colonial denunciado por el proceso boliviano y latinoamericano, tenía como característica utilizar este carácter para proteger y ampliar la acumulación de capital que le permitía concentrar fuerzas productivas, tecnología, armamento, reservas, crédito, control económico, ocupaciones territoriales, sin esto, es imposible explicarse cómo es que regiones con tan pocos recursos naturales y capacidad laboral vivían a expensas de países con inmensos recursos naturales y un gasto inhumano de trabajo.

Concluimos entonces, que el modo de producción capitalista se ve interpelado con estas medidas concretas de cuestionamiento al funcionamiento en la geopolítica mundial del capital actual, que estas alternativas están expresando la necesidad de enfrentar la crisis, pero además están expresando un cuestionamiento desde el contenido productivo que requiere la sociedad para su reproducción, desde los elementos que intervienen en el proceso de trabajo como ser recursos y trabajo irrumpiendo la improductividad de la concentración alienada del capital.


* Gonzalo Gosalvez: economista y miembro del grupo Whipala.

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