diciembre 2, 2020

Generación Evo

por: Valeria Silva Guzmán

Bolivia ha cambiado, Bolivia es otra cosa. Hace ocho años han empezado a materialializarse los cambios que han ido gestándose en la sociedad, desde abajo y desde la izquierda. Esta construcción que ha pasado por la falsa república uninacional, las dictaduras y el neoliberalismo se ha basado en la resistencia expresada ésta en sus diversas formas. Las estructuras comunitarias –tanto urbanas como rurales- han logrado blindarse, con una armadura de guerra, frente a la vorágine del capitalismo salvaje y hoy tienen la posibilidad de llevar sus lógicas al aparato estatal, al gobierno.

La Generación Evo somos las y los jóvenes de hoy. Somos quienes hemos empezado a ejercer la ciudadanía plena en otro tipo de Estado. Somos quienes sabemos que nuestro voto vale, que no va a ser negociado en megacoaliciones mentirosas y camaleónicas. Somos la generación que se rige con la Nueva Constitución Política del Estado. Somos la generación de la nacionalización de nuestros hidrocarburos. La Generación Evo es la generación orgullosa de su país, de sus símbolos, de su Presidene y de su Vicepresidente.

Bolivia hoy es otra y un símbolo de esto es la apertura clara y contundente del MAS IPSP hacia esta Generación Evo, otorgándole la justa confianza para conformar las listas de candidatas y candidatos a la Asamblea Legislativa Plurinacional. La política y el Estado en Bolivia se están reinventando, también a partir de las nuevas generaciones, estas que son capaces de reoxigenar los debates. Quienes conformamos esta terna Generación Evo, sentimos la profunda responsabilidad de continuar con nuestro trabajo militante de calles, de libros, de gritos, de articulación nacional e internacional teniendo siempre en cuenta la premisa de que en nuestras manos está la continuidad de la revolución. Como decía Lenin, la generación de militantes educada en la sociedad imperialista y capitalista tiene como máxima tarea destruir los cimientos de la vieja vida basada en la explotación, organizando un nuevo régimen social que le ayude a las clases trabajadoras –obreros y campesinos- a conservar el poder en sus manos; pero la edificación de la nueva sociedad, con nuevas relaciones de producción es tarea exclusiva de las nuevas generaciones y que a la juventud le pertenece la verdadera tarea de crear la nueva sociedad donde no exista absolutamente la explotación del hombre por el hombre.

La tarea de la Generación Evo es precisamente forjar los conocimientos múltiples, profundizar la resistencia colectiva, sin olvidar la importancia emergencia de articular los diversos gritos antiimperialistas y anticapitalistas, para asumir con dignidad la enorme responsabilidad de abrazar la herencia de la generación precedente y recoger cada fruta que nos dé los árboles sembrados por quienes hoy están desmontando al Estado colonial. Se trata de saber usar lo que ya ha trabajado la generación precedente, se trata de transformar las bases en algo vivo que fusione la labor política inmediata y el trabajo práctico.

Pensar otro mundo, desde el sur, con el tiempo del sur, no es una utopía, es un deber porque es justo; ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica. Es deber de la Generación Evo sincronizar la rabia por las muertes injustas y sangrientas de nuestros abuelos y el ímpetu orgulloso de vivir en nuestro nuevo Estado Plurinacional, pues será precisamente esta sincronía la que permita que el camino andado por el comunitarismo, por el socialismo, sea un camino de personas, de humanos, con hambre, con fuerza, con corazón y con llantos de dolor o de emoción. La Generación Evo sabe que Gramsci tenía razón y que nuestro deber instruirnos, porque tendremos necesidad de toda nuestra inteligencia; agitarnos, porque tendremos necesidad de todo nuestro entusiasmo y organizarnos, porque tendremos necesidad de toda nuestra fuerza.

Como Generación Evo tenemos la dicha de vivir en una Bolivia distinta a la de nuestros padres. Pero esta dicha no sería nada sin la responsabilidad de seguir haciendo de a Bolivia digna, soberana y antiimperialista.


* Militante del MAS-IPSP y candidata a diputada suplente.

   Twitter: @ValeQinaya

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