noviembre 26, 2020

Inmarcesible ciudad ave de paz

por: Marcelo Arduz Ruiz

El 20 de octubre de 1547, la batalla de Huarina fue corolario de uno de los episodios más sangrientos de tiempos de la colonia en tierras altoperuanas. Al volver de Chile, Almagro frustrado por la poca fortuna que tuvo la expedición ansiaba ser nombrado Gobernador del Cusco por Pizarro, pero su principal socio en la conquista del Perú, prefiriendo extender la designación a su hermano Hernando, desencadena el enfrentamiento entre pizarristas y almagristas en cruenta guerra civil.

Almagro ocupa el Cusco y toma por rehenes a los hermanos de Pizarro. Cuando Gonzalo consigue huir de la prisión Almagro desiste de matar a Hernando, pero es derrotado en la batalla de las Salinas y luego degollado públicamente por él (28 de abril de 1538). Hernando es condenado en España a 20 años de prisión por el asesinato y Almagro “El Mozo” (hijo) asesina en venganza a Francisco Pizarro en su propio palacio de Lima (6 de junio de 1541).

Impelido por la urgencia de pacificar el Perú el emperador Carlos V envía al Lic. Cristóbal Vaca de Castro, quien ejecuta a Almagro que se autoproclamara Gobernador y consigue controlar a los seguidores que se desbordaban contra sus rivales, pero Gonzalo Pizarro pretendiendo asumir la Gobernación del Perú en sucesión del hermano, se rebela y enfrenta a las tropas de la Corona en los campos que desde entonces se conocen como los de la Batalla, o Batallas…

Junto a cronistas como Garcilaso, Zarate, el Palentino o Gómara, fray Antonio de la Calancha afirma que “entre españoles contra españoles, hizo la ambición y la codicia oficios de gentilidad, pues llegó a tanto la crueldad del maese de campo Carvajal (el “demonio de los Andes”), que mandó cañoneasen a una tropa de los suyos que andaba a vueltas con otra de leales, y que a unos y otros matasen a balazos, quedando en aquel campo la memoria de traición como ejemplo de desdicha en las comedias ridículas de este mundo”.

En esa encrucijada, las poblaciones originarias asumieron un rol excepcional. Al retornar de Chile Paullo Topa es coronado Inca por Almagro en la capital imperial del Tawantinsuyo, trasladando su reinado poco después de muerto el leal amigo hasta orillas del Titicaca. Por la defensa que las legiones nativas emprendieron de esos territorios contra las tropelías que cometían ambos bandos, la corona le otorga tierras y títulos mientras agradecido el Virrey Vaca de Castro le confiere su apellido, pasando a nombrarse el Inca Vaca Topa.

El telón de la historia cae con la muerte de Vaca de Castro a manos de Gonzalo Pizarro y la de éste el 9 de abril de 1543 en Cotabamba a manos del nuevo Gobernador Pedro de la Gasca. Y habiendo tenido el privilegio de culminar su misión pacificadora, con el propósito de conmemorar el final de las guerras civiles ordena que en territorios del Alto Perú se funde una ciudad con el honroso título de Nuestra Señora de La Paz.

De inicio se pensó establecer la nueva ciudad en los mismos campos de Huarina, en Tiwanaku e inclusive sobre las márgenes del denominado Lago Sagrado, hasta que por contar con un clima más benigno que el de la gélida altiplanicie, finalmente se optó por el acogedor vallecito recostado en faldas del majestuoso Illimani, donde a orillas del río Chuqui-apu por mandato del Inca Maita Cápac se había establecida a comienzos del siglo XI una población aymara de lavadores de oro.

Mediante decreto emitido por el Virreinato de Lima, la urbe debía fundarse expresamente el día 20 de octubre en recordación de la batalla de Huarina, sin importar tanto el año, pero debido a que en el intento de un bienio más tarde la fecha sorprendió a la comitiva antes de llegar a destino, tuvo que fundarse transitoriamente en la población de Laja, para pocos días después avanzar hasta la hoyada paceña.

El Escudo de Armas de la nueva ciudad crisol de nacionalidades, haciendo honor al nombre que simboliza alburea ave con gajo de olivo en el pico, muestra un león y una oveja a los pies de la nevada cumbre, separados -o unidos- a través de un río, bajo el lema: “Y los discordes en concordia, en paz y en armonía se juntaron y pueblo de paz fundaron para perpetua memoria”…

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