noviembre 30, 2020

La importancia histórica del encuentro sindical mundial antiimperialista

A un año del secuestro presidencial que conmovió al mundo, en ocasión en que el hermano Presidente Evo Morales fuera jaqueado por la OTAN y los Estados Unidos en el supuesto que transportaba subrepticiamente en el avión presidencial a Edward Snowden, después de asistir en Moscú a una reunión de Países Exportadores de Gas, impidiéndole aterrizar en varios aeropuertos europeos y poniendo en riesgo la seguridad de la aeronave, se produjo en Cochabamba el Encuentro Sindical Mundial Antiimperialista entre los días 31 al 2 de los meses de junio y julio.

Este evento denominado “El rol del movimiento sindical internacional frente al imperialismo y en defensa de la integración de los pueblos del mundo”, co-organizado por la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación Sindical Mundial (FSM) quienes a través del liderato de sus máximos dirigentes c. Jorge Trujillo y George Mavrikos, acogieron 1300 delegados de los cinco continentes y fue un histórico encuentro por los alcances de sus conclusiones y proyección de sus luchas.

Son varias las señales que se dieron durante ese evento y que es preciso leerlas para ver su proyección.

La primera es la unidad de obreros, campesino indígena originarios, interculturales, mujeres, trabajadores de diversos sindicatos, movimientos antiimperialistas y organizaciones políticas bolivianas en torno al proceso de cambio. Y esta unidad no sólo se expresó en su activa participación, sino en el sentido y orientación que declararon insistente y consistentemente que los une: el socialismo comunitario como destino y fin de la Revolución Democrática y Cultural.

La segunda lectura tiene que ver con el internacionalismo que es otro eje de la revolución democrática y cultural. Este se expresó en el documento final en la actitud militante de los asistentes a la reunión en torno a la solidaridad con los países que sufren agresiones imperialistas.

Esta retoma de conciencia de que las luchas por la emancipación de los trabajadores es mundial, fue otro parámetro importante a tener en cuenta, así como la inquietud e intercambio de las delegaciones asistentes, por conocer los caminos que sigue en Bolivia la revolución hacia el socialismo comunitario para el vivir bien, expresión del proyecto con características bolivianas de la revolución socialista.

La tercera nos muestra la posición unánime de los trabajadores del mundo en torno a que ninguna solución para la democracia, el desarrollo, la ecología y las crisis económicas y sociales que atraviesan el planeta, se puede dar en el marco del capitalismo.

Esta posición asume que las luchas de los trabajadores ya no solamente tiene que ver con la explotación vía extracción de la plusvalía de los trabajadores sino también en la esfera de la circulación, donde se han impuesto modelos consumistas que produjeron la catástrofe ambiental que asola al planeta.

Los modelos de desarrollo, de construcción de democracias liberales, de organización de organismos internacionales a escala mundial, fueron cuestionados reclamándose su transformación hacia un orden internacional más justo y tomando en cuenta la naturaleza como factor fundamental de los procesos productivos. Consideramos ésta como la expresión ideológica cualitativa más importante del evento, pues señala un nuevo derrotero para la lucha de los trabajadores: unir su programa político con la protección de la madre tierra.

La cuarta fue develar los intentos neocoloniales que se viene ejercitando el capitalismo y el imperialismo en el mundo, con la descarada pretensión de impulsar modelos de integración ligados a sus intereses geoestratégicos y políticos, pretendiendo inyectar nuevas energías a fallidos proyectos como el ALCA o el re-potenciamiento de acciones económicas en el orden financiero internacional como los sabotajes y bloqueos económicos, además de una nueva forma de injerencia en asuntos internos de los países como es el “democrático” accionar de los hoy denominados como “fondos buitre”, que pretenden des-estabilizar procesos antiimperialistas.

Finalmente y la más importante de las conclusiones, se dio en el marco de la profundización del proceso de cambio en Bolivia. Se discutió ampliamente sobre la necesidad de la construcción de un programa de realizaciones que garantice avanzar hacia el socialismo comunitario. Esta ya no es una especulación teórica, sino que se presentaron documentos políticos que orientan las acciones que los movimientos sociales deben impulsar, para consolidar la revolución democrática y cultural.

Por tanto se puede afirmar que el Encuentro Antiimperialista Sindical Mundial, arrojó una tesis internacional antiimperialista, anticapitalista y anticolonial a nivel mundial y al mismo tiempo, una tesis programática que tiene un carácter local, y que se ambas se han de convertir en materiales de análisis y discusión de todos los componentes del Bloque Social Revolucionario.

Estos dos documentos se constituyen en material de información, formación y debate para el posicionamiento ideológico y político de sus próximos ampliados y congresos. Hagámoslo y garanticemos con la formación ideológica y política el futuro socialista comunitario hacia el vivir bien de la Revolución Democrática y Cultural!


* Fernando Rodríguez Ureña es zoociologo, con maestría en quimeras. Hizo su doctorado en la pluriversidad de Los Sauces en Lian Ma He Nan Lu. Alguna vez fingió como diplomático.

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