diciembre 5, 2020

Segundo cuadro electoral: las cartas sobre la mesa

por: Eduardo Paz Rada

El ejercicio de la democracia electoral en Bolivia está en que participan las fuerzas políticas reconocidas legalmente que se hayan inscrito, presentado sus programas de gobierno y, en los plazos correspondientes, habilitado a sus candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia, a senadores y diputados a la Asamblea Legislativa de acuerdo a la disposición establecida de alternancia y paridad entre hombres y mujeres y ante los que los ciudadanos eligen a los de su preferencia a través del voto universal, secreto, igual, directo, individual, libre y obligatorio.

Cinco son las candidaturas para las elecciones del 12 de octubre próximo: el Movimiento Al Socialismo (MAS) con Evo Morales y Álvaro García; el Movimiento Sin Miedo (MSM) con Juan del Granado y Adriana Gil; el Partido Demócrata Cristiano (PDC) con Jorge Quiroga y Tomasa Yarwi, El Partido Verde de Bolivia (PVB) con Fernando Vargas y Margot Soria y Unidad Demócrata (UD) con Samuel Doria y Ernesto Suarez.

Presentaron sus programas de gobierno que son las cartas puestas sobre la mesa electoral. Tomando en cuenta que no siempre existe la coherencia y correspondencia entre lo que se dice y lo que se hace, es posible relacionar las experiencias pasadas y trayectorias de los actores políticos con lo que proponen y exponen en sus discursos a los electores.

Las coincidencias sobre la lucha contra la pobreza, la solución a los problemas de empleo, salud, educación, servicios básicos, justicia, protección y seguridad ciudadana, implementación de las autonomías, mejoramiento o reconstrucción de la democracia, lucha contra la corrupción y otros son evidentes en los documentos presentados.

La propuesta “Juntos Vamos Bien para Vivir Bien” del MAS señala doce puntos en los que destacan el antiimperialismo, la soberanía, la defensa de los recursos naturales y la dignidad de Bolivia, los de industrialización e integración del país y la formación del bloque indígena, campesino, obrero y popular orientados al socialismo comunitario para el Vivir Bien, en tanto que el MSM presenta “Cinco Compromisos con Bolivia”, donde se destacan los de restablecer la libertad, justicia e institucionalidad; luchar contra la corrupción y avanzar en la integración regional (MERCOSUR, UNASUR, ALBA y CELAC), y el PDC plantea “El poder a la gente para una Bolivia diferente” criticando al gobierno del MAS por el despilfarro económico y reivindicando el comercio con Estados Unidos, vía ATPDA. No hace referencia a la doctrina de la Iglesia.

Por su parte el PVB presenta “Estrategia Verde y Políticas de Estado”, donde destacan, en cuatro pilares, los temas relacionados a la defensa de la naturaleza, la construcción democrática, la economía solidaria, comunitaria y ecológica y la educación para la vida; y finalmente la UD destaca “Una mejor Bolivia es posible”, documento en el que critica el extractivismo y el rentismo, al igual que el caudillismo, rechazando las relaciones de ALBA y proponiendo avanzar con la Alianza del Pacífico, proponiendo además tareas urgentes de reconstruir la democracia, acabar con la corrupción, desarrollar las autonomías, modernizar la administración y reformar la justicia.

Las trayectorias de algunos candidatos, sin embargo, son contradictorias con sus postulados. Así, Samuel Doria ha sido Ministro del periodo neoliberal de las privatizaciones y sus empresas fueron favorecidas por el Estado y con recursos del Estado; Jorge Quiroga fue Vicepresidente y Presidente interino en la fase de implementación de las políticas neoliberales y representante de los intereses de la banca, las finanzas y las transnacionales; y Juan del Granado fue socio político y defensor del gobierno de Sánchez de Lozada y posteriormente apoyo al gobierno de Evo Morales.

Fernando Vargas procede de las organizaciones indígenas del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro-Sécuré (TIPNIS) y de tierras bajas, encabezó las marchas contra el proyecto del gobierno del MAS de construir la carretera en el TIPNIS y es apoyado por varias ONGs europeas y norteamericanas que impulsan las políticas radicales de defensa del medio ambiente y, finalmente Evo Morales quien fue sindicalista, diputado defensor de los cocaleros, se opuso frontalmente a los gobiernos neoliberales y, desde la Presidencia, en los nueve años de su gobierno, impulsó las políticas nacionalizadoras, antiimperialistas y de integración regional y la Asamblea Constituyente.

MSM, PDC, PVB y UD son fuerzas electorales opositoras y críticas al gobierno de Evo Morales que no pudieron construir una sola fuerza alternativa, difieren por razones de personalismos y, en alguna medida, por diferencias programáticas y no han alcanzado a poner el riesgo la mayoría conquistada por el MAS, el que ha conseguido en anteriores elecciones el voto del 54% de bolivianos y bolivianas en 2005 y del 64% en 2009, con sus propuesta de “Revolución Democrática y Cultural” e “Industrialización e Integración de Bolivia”.


* Eduardo Paz Rada es sociólogo boliviano, docente de la UMSA y escribe en publicaciones bolivianas y latinoamericanas. eduardo.pazrada8@gmail.com

  eduardo.pazrada@gmail.coM

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