diciembre 3, 2020

Los extraviados y la consecuencia revolucionaria

por: Rafael Artigas

El Che a propósito de la consecuencia revolucionaria, en más de una oportunidad nos decía: “La revolución es algo que se lleva en el alma, no en la boca para vivir de ella… Todos y cada uno de nosotros paga puntualmente su cuota de sacrificio consciente de recibir el premio en la satisfacción del deber cumplido…”

Pero también nos recalcaba que, la labor para quienes persiguen un modelo de revolucionario e identificado con una causa para este tiempo es, ante todo, ser ejemplo en la lucha cotidiana: “…aquí está una de las tareas, empujar, dirigir con el ejemplo la producción del hombre de mañana. Y en esta producción, en esta dirección, está comprendida la producción de sí mismos, siendo leales al pueblo”, nos puntualizaba el Che.

En estos días se escuchó decir que, aquellos militantes del MAS que transitaron en el pasado con rótulo de convencidos marxistas, leninistas, socialistas, seguidores del pensamiento del Che, consecuentes revolucionarios, hoy apartados por motivos diversos, fueron convocados a volver a filas de ese partido, ya que sus ambiciones personales y de manera colectiva no alcanzaron a plasmarse.

En realidad ¿qué es lo que pasó con toda esa gente? Haciendo una radiografía de los que se fueron, podemos clasificar en tres grupos, por un lado, están los llamados disidentes, muchos de ellos, ex dirigentes sindicales de extracción indígena, autonombrados por éstos como fundadores del Instrumento Político.

En este primer grupo aparecen Filemón Escobar, Román Loayza, Lino Villca, Rufo Calle, Felipe Quispe, incluyendo a Félix Patzi, Abel Mamani y algunos dirigentes indígenas que se resintieron porque sencillamente Evo Morales, ya no los llamó a formar parte dentro de la estructura de su gabinete en cargos importantes.

Otro grupo, y como sintiéndose propietarios de esa agrupación política, es el que se auto rotuló como reconductores del proceso y que asumieron importantes cargos dentro del gabinete de Morales y se alejaron del MAS por su cuenta; son los que dicen apoyar un proceso de cambio sin Evo, estos son: Alejandro Almaraz, Gustavo Guzmán, Raúl Prada y Alex Contreras.

Y finalmente los autonombrados librepensantes, quienes habrían perdido la confianza de las esferas de mayor poder en el MAS y el gobierno, y se autodenominaron así y está encabezada por Rebeca Delgado, le siguen Samuel Pamuri, Manuel Limachi, Carmen García y Nora Montero.

Los “librepensantes” en su afán de aglutinar a seguidores, buscaron aliarse con el proyecto de la CIDOB, de Adolfo Chávez, siguiendo el discurso de quienes se opusieron a la construcción de la carretera por el TIPNIS y posteriormente encontraron como nuevo aliado a un sector del CONAMAQ de Félix Becerra y Rafael Quispe.

Los diversos intentos de rearticulación de los tres grupos, por separado, fueron un globo de ensayo cuando, a inicios de año intentaron formar un bloque opositor de izquierda a la cabeza del Filemón Escobar y Román Loayza, y trataron de reunir a exmasistas para las elecciones de octubre.

Lo grave de esas posturas desesperadas como la del Filipo era que, además de la rearticulación de los disidentes del MAS, buscaban alianzas nada más ni nada menos con los principales líderes de oposición del país, como Samuel Doria Medina, Juan Del Granado y con Rubén Costas, juntamente con otros bloques opositores.

Por otro lado estaban los llamados reconductores del proceso, un colectivo integrado por al menos 31 personas, planteó en un documento “recuperar el proceso de cambio”, documento que fue público el 19 de junio de 2011 en Cochabamba, y que fue firmado por Raúl Prada, Alejandro Almaraz, Gustavo Guzmán y Oscar Olivera.

Y finalmente los librepensantes, entre ellos Abel Mamani, que ya formaba parte del MSM, después de idas y venidas acabaron con aliarse al partido de Juan del Granado, donde Rebeca Delgado se apunta como futura candidata para las elecciones de autoridades a la gobernación o la alcaldía por Cochabamba.

A los que algún momento transitaron en cargos en el gobierno y se dicen propietarios del proceso de cambio tenemos que preguntarles: ¿Qué proyecto de país tienen esos profesionales que hablan de reconducción del proceso de cambio, que cuando estuvieron dentro, se olvidaron de profundizar y defender al mismo proceso en sus contradicciones y sólo pensaron en sus bolsillos?

Este es un proceso de largo aliento donde la mentalidad cortoplacista es el reflejo de la vieja política y una conducta pequeñoburguesa dirían los marxistas. No cabe duda que muchos socialdemócratas han retornado a su viejo lema de “poner el guiñador a la izquierda y doblar a la derecha”, incluyendo en este giro a varios dirigentes de los pueblos indígenas con quienes tienen viejas amistades.

Volviendo a lo que decía el Che, este proceso revolucionario se construye con voluntad de lealtad al pueblo y a los principios de la revolución; los autoexcluidos simplemente se convierten en agentes de la guerra en contra del proceso anticolonial, su temple formado con la plena convicción de pasión y amor por la revolución se desvanece y se pierde cuando se anteponen otros fines y se traiciona a la causa, que no pasa necesariamente por una militancia en el MAS o del proceso, sino por la revolución.

En estos tiempos de abandonos y resentimientos, por caprichos personales o por afanes de acomodo al poder, particularmente de quienes militaron en la izquierda, padeciendo seriamente de sus propios extravíos ideológicos, vale la pena recordar las palabras del comandante que, de forma visionaria nos perfilaba con su ejemplo, cuál debe ser el camino a seguir.

Es en este país, único e irrepetible de su historia que acaba de celebrar 189 años de vida, donde sólo sus protagonistas la escriben, y que por ser consecuentes a él, nos permite afirmar que seguimos en la ruta y estamos en pie de lucha junto al pueblo, sin perder la ternura, sintiendo en lo más profundo cualquier injusticia cometida contra cualquiera, sin traicionar a la causa y por sobretodo, siendo leales hasta la muerte.


* Rafael Artigas, es comunicador e investigador orureño.

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