noviembre 25, 2020

Quiroga y Doria Medina, voceros del derrotado ALCA

Es preciso recordar que el proyecto norteamericano de la Alianza de Libre Comercio de las Américas (ALCA) fue derrotado por las fuerzas políticas de los movimientos sociales y de sus gobiernos progresistas, instancias que decidieron ser actores del destino liberador y emancipador de la región. Sin embargo, los Estados Unidos no conforme con la derrota, emprendieron otra estrategia para no permitir que su “patio trasero” se libere del dominio que ejerció hasta entonces y que pretende seguir profesando. Esta estrategia se la ejecutó mediante los Tratados de Libre Comercio con algunos países de la región y, desde el año 2012, con el padrinazgo a la “Alianza del Pacífico”, proyecto al que se sometieron los gobiernos más conservadores de nuestra región. El economista Alfredo Serrano dice, al respecto

[…. la Alianza del Pacífico (con México, Chile, Colombia y Perú), que han aprendido de los errores del ALCA. “Ahora no aparece la fotografía el señor Obama ni ninguna persona del Norte”; pero además, han entendido que no basta solamente con lo comercial, sino que han creado un consejo empresarial (en contraste con el ALBA, que creó un consejo de los pueblos), ……. El rumbo de este proceso de integración es una integración financiera, “un mercado bursátil único, donde el capital sigue teniendo una tasa de ganancia altísima”, y este es el intento, desde las cenizas del ALCA para tensionar y disputar el proceso de integración regional….]; http://alainet.org/active/76456.

La propuesta electoral de entrar en el proyecto “Alianza del Pacifico”, realizada por Jorge Quiroga y Samuel Doria Medina, está totalmente a contracorriente de los procesos de liberación, económica, social y política, emprendidos en la mayoría de los países de Latinoamérica y el Caribe y principalmente Bolivia, así como de los procesos de integración acordes con la multipolaridad y no con el mundo unipolar o bipolar, estructuras que han dejado de existir, para bien de la humanidad.

La estructura del mundo bipolar nunca favoreció a los países del sur, conformado por poblaciones mayoritariamente pobres, esta situación de exclusión se agudiza en tiempos en los que la hegemonía unipolar, asumida por los EE.UU y sus aliados incondicionales, Europa y el Japón, van a imponer en todos los países de la periferia, los modelos políticos y económicos conocidos como neoliberales. La implementación de estos modelos requirió de operadores locales al interior de cada uno de los países, operadores conformados por gobernantes y tecnócratas sumisos a las directrices y decisiones que se diseñaban en los gabinetes de organismos internacionales, como el FMI, el BM y las embajadas norteamericanas instaladas en cada uno de nuestros países. Este tipo o estilo de gobernantes obedientes y apacibles están personificados en Samuel Doria Medina y Tuto Quiroga, personajes que en su momento, uno de ministro y el otro como presidente, se comportaron disciplinadamente, ejecutando las recomendaciones (mandatos) que venían desde el FMI y los embajadores norteamericanos de entonces. Actualmente son candidatos que, con el mayor cinismo plantean adherirnos a la Alianza del Pacífico.

La configuración unipolar y bipolar ya no tiene vigencia en estos momentos. La constitución de un mundo multipolar significa romper con la hegemonía norteamericana, mediante el fortalecimiento de bloques de integración con otras lógicas y con ejercicio pleno de nuestras soberanías. Aspecto que no quepa en las estructuras mentales de los defensores del mercado libre y de sus almas resignadas al sometimiento imperialista, eso es lo que representan estos dos personajes de la política en nuestro medio.

Si el país y la región no prioriza la búsqueda de respuestas conjuntas a la realidad presente, bien podría encontrar mañana que nos han bajado el piso, que nos frustraron los sueños de liberación, que nuestra autonomía regional fracasó, que la soberanía nacional y regional que se estaban construyendo quedaron nuevamente sometidas a formas de neocolonialismo.

Las propuestas de Quiroga y Doria Medina de pretender retornar al pasado neocolonial, nos demuestran, en ese sentido, que son los voceros de los objetivos del imperio norteamericano en decadencia, sus mandantes o jefes son Sánchez Berzaín y Manfred Reyes Villa son los transmisores de las órdenes provenientes desde el imperio. Puesto que no hay embajador norteamericano en el bunker de la avenida Arce.


* Docente Investigador Titular de la UMSA, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.

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