diciembre 1, 2020

12 de octubre, ¿qué se descubrió?

Para la postura tradicional decolonial, denominar que hubo un descubrimiento de América supone considerar a los pueblos indígenas que habitaban este continente como simples objetos inertes que son descubiertos. El sujeto cognocente, el sujeto que conoce y descubre es el europeo, y partir de esta construcción los indígenas son subalternos, es decir son tomados como otros (alter), pero inferiores (sub).

¡Nos descubrieron, al fin nos descubrieron!

Les Luthiers

El 12 de octubre del año 1492 Cristóbal Colón descubre un nuevo continente. Colón nunca lo supo, pues pensó que había llegado a Las Indias. Los españoles durante muchos años tampoco lo supieron e incluso instituyeron un Consejo de Indias para tratar los temas del nuevo continente recientemente descubierto. El Derecho y la administración que trataba los temas de América se denominaron Derecho e instituciones indianas.

Sólo este dato nos permite reflexionar respecto a los distintos niveles de comprensión sobre cuál fue el descubrimiento.

Para la postura tradicional a secas, Cristóbal Colón descubrió América y punto final. Los debates posteriores sobre si sabía que lo descubrió o sobre si el que descubre pudo haber descubierto sin saber que lo hizo, vienen después. Hay un hecho, un acontecimiento: Colón llegó a América y lo hizo en un momento en el que Europa se lanzaba a conquistar, a descubrir y a colonizar. No pudo hacerse antes, pues Europa sólo podía lanzarse a descubrir a finales del siglo XV. Descubrir sería, en consecuencia, una condición del desarrollo histórico de una sociedad.

Para la postura tradicional historicista, debe denominarse descubrimiento de América al conjunto de viajes de Cristóbal Colón e incluso a los posteriores viajes españoles hasta el comienzo de la conquista. En este sentido el 12 de octubre abre el ciclo del denominado descubrimiento de América. Esto no es un fenómeno de un día, sino una duración que va desde la llegada de Colón, 12 de octubre de 1492 al comienzo de la conquista y la colonia, es decir la fundación de las primeras ciudades y la preparación de una nueva cartografía política. No se trata de un acontecimiento de una persona, sino una temporalidad de tránsito de una época a otra. De la Edad Media a la Edad Moderna.

Para la postura tradicional gnoseológica, el descubrimiento nunca fue de los españoles, sino del italiano Américo Vespucio, pues él descubrió que no se trataba de Las Indias, sino de un nuevo continente. Los españoles incluso negaron el descubrimiento. En este sentido es descubridor no quien se encuentra de manera accidental con el nuevo continente sino el que descubre que ese encuentro accidental no fue con las Indias ni con ninguna otra territorialidad asiática, sino que fue con otra realidad, que pudo ver otra realidad. Por tanto quien crea un nuevo objeto de conocimiento es Vespucio, no en vano es en su honor que el continente se denomina América.

Para la postura tradicional cronológica, el descubrimiento de Colón es posible que sea el séptimo descubrimiento del mismo objeto, pues más de siete culturas descubrieron mucho antes el continente que hoy denominamos América. Desde polinesios, vikingos, chinos, egipcios, fenicios, marroquíes hasta griegos disputan ser los primeros descubridores. Incluso se especula que Colón tuvo información del continente, aunque claramente lo calificaba como parte de las Indias.

Para una postura tradicional crítica, el descubrimiento fue en realidad una invasión en la que Europa mostró su rostro inhumano. El abuso, la matanza, los suicidios colectivos de indígenas, la esclavitud y el comercio de negros, la explotación de la riqueza del nuevo continente supuso la miseria y el atraso de los pueblos indígenas. Para esta postura el 12 de octubre es la fecha perversa de un abuso de dimensiones épicas, de la aniquilación de millones de seres humanos por parte de la ambición y la acumulación de riqueza.

Para la postura tradicional conciliatoria, el descubrimiento de América supuso el encuentro entre dos mundos, entre dos culturas que si bien vivieron separadas por miles de años, en 1492 se encuentran y de manera muy conflictiva los dos mundos empiezan a dialogar en busca de un mundo común. Esta postura sostiene que es innegable la violencia y el daño que supuso el encuentro, sobre todo para los indígenas, pero que es momento de empezar a ver lo positivo del encuentro, la manera en la que Europa nunca más fue la misma después de 1492, no solamente por el proceso de acumulación de riqueza en Europa, sino en la manera en la que influyó en su manera y forma de ser.

Para la postura tradicional decolonial, denominar que hubo un descubrimiento de América supone considerar a los pueblos indígenas que habitaban este continente como simples objetos inertes que son descubiertos. El sujeto cognocente, el sujeto que conoce y descubre es el europeo, y partir de esta construcción los indígenas son subalternos, es decir son tomados como otros (alter), pero inferiores (sub). En este sentido las corrientes que consideran que existió un descubrimiento de América claramente están manifestando un encubrimiento de América, es decir niegan la condición humana de sujetos cognoscentes a los habitantes del continente descubierto. Esto lleva a imaginar de manera absurda que el continente Americano era nuevo y que la Europa era vieja. Las críticas al eurocentrismo parten de esta argumentación y desarrollan las consecuencias de esta geopolítica del descubrimiento.

Para la postura tradicional de “otros mundos son posibles”, el 12 de octubre fue el descubrimiento de otros mundos soñados y posibles, tanto por parte de los europeos, como por parte de los indígenas. El descubrimiento fue mutuo y las posibilidades aun están abiertas. Otros mundos son posibles con estos encuentros, otra economía, otra forma Estado, otra forma de comprender el Derecho está a merced de estos constantes descubrimientos y descubridores de mundos. Una forma new age de ver el 12 de octubre.

Finalmente para la postura tradicional capitalista, el 12 de octubre supuso el momento en el que se consolida el sistema mundo capitalista. Colón partió en busca de una nueva ruta comercial para las Indias. En consecuencia la llegada de Colón a estas tierras era parte del desarrollo del comercio y el nacimiento del capitalismo globalizado. Desde finales del siglo XV un nuevo continente se une al desarrollo y al paso agigantado del capitalismo contemporáneo. Una nueva región del planeta alimenta con oro, plata y sangre al desarrollo del capitalismo europeo. El 12 de octubre en consecuencia es el nacimiento de un mundo global al servicio del capital y la explotación.

De todas estas posturas y de muchas otras más que deben existir sobre el 12 de octubre, yo me quedo con la versión de los “Les Luthiers”, la alegría de festejar que esos ineptos “nos descubrieron” y todas las averías que los indígenas hicieron al adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, español que llegó a América en 1491, un año antes de Colón (por ello el título de adelantado) tuvo que ser realidad alguna vez.

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