noviembre 27, 2020

Un turista en motocicleta

Un 8 de octubre de 1967, en la Quebrada del Churo, caía preso en combate Ernesto Guevara “El Che” después de aproximadamente 7 meses de dirigir un intento de guerrilla en la región oriental de Bolivia; y al día siguiente, el 9 de octubre es ejecutado por el Sargento Mario Terán. Es así que una vez más, nuestro país se convierte en el lugar en el que cae derrotado un personaje internacionalmente conocido, y que en su momento llevó, junto a Fidel Castro, a Cuba a un levantamiento guerrillero que culmina con la victoria y el ascenso de Castro a la Presidencia de Cuba. De esta manera el Che Guevara se convierte en un icono representativo a nivel mundial; para unos, icono de resistencia, lucha y revolución; y para otros, icono de rebeldía, sedición y terrorismo; pero lo que si queda claro es que este personaje luchó y murió por defender lo que él creía correcto.

Pero ahora más que recordar el 47 aniversario de la muerte de este personaje, vayamos unos años atrás, es decir al año 1953, apenas unos meses después de la Revolución del MNR, donde un joven estudiante de medicina, se da a la aventura de conocer los diferentes países de Sud América. Claro que este joven era Ernesto Guevara, que junto a su amigo y compañero de ruta, Alberto Granados, toman una motocicleta y se dirigen hacia el norte de la Argentina hasta cruzar la frontera. Cuando Ernesto, estaba siguiendo esta ruta hacia los países vecinos va a llegar a un pueblo pequeño, donde pernocta tres noches, este pueblito se llamaba Tupiza, un valle misterioso, como un oasis en medio del mar árido.

Fue así como el Che visitó Tupiza, en ese momento siendo simplemente un turista mochilero y aventurero, que nadie sabía en lo representativo que posteriormente se convertiría. Sería interesante conocer las impresiones que recibió en estos cortos tres días, y conocer los detalles de este visitante sui géneris. La tarea de conocer los pensamientos que éste tuvo no es tan difícil al conocer la fama de grafómano que tenía Ernesto, seguramente escribió alguna nota o un diario, como sus famosos diarios de campaña de su periodo guerrillero. Después de visitar otros tantos lugares de los diferentes países Sudamericanos, Ernesto volvió al lugar del que partió, la ciudad de Buenos Aires, para terminar sus estudios y graduarse de médico, además de prepararse para la hazaña histórica que iba a llevar adelante unos años después. Estos últimos años de estudiante, los va a vivir en su casa ubicada en la Calle Suipacha del Gran Buenos Aires, donde seguramente recordaba el viaje que había realizado en su motocicleta, y tal vez entre estos recuerdos estaba un valle pequeño rodeado por los cerros colorados y matizado por el verdor de su paisaje.


* Sociólogo investigador

Twitter: @EpEjayv

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