noviembre 27, 2020

A propósito de Pando

por: G.R. Keynes

La introducción de una economía de la goma en lo que hoy es Pando eslabonada al capitalismo mundial desestructuraría el sistema medio ambiental y humano, integrado por al menos tres decenas de etnias indígenas cuyos patrones de vida, autoridad y asentamiento fueron brutalmente modificados. Su existencia quedó en manos de otros ávidos de dinero y capital. Desde fines del siglo XIX, distintas exploraciones realizadas en pos de elaborar una cartografía física de la región, geógrafos y explorados bolivianos y extranjeros habían chocado con existencia de población indígena perteneciente a una pluralidad de etnias, a las que impregnado de las visiones social darwinistas, que afirmaban la superioridad biológica de la raza blanca, designaban injustamente con apelativo de “bárbaros” y por tanto fuera del espectro de la protección estatal y mucho menos del ejercicio de la ciudadanía. Las elites criollas que asumían que cruzaban un borde o un límite para introducirse en un mundo ignoto y salvaje, y por tanto fuera de la ley, vacío y usufructuable.

En esta acometida pudieron desarrollar y sentir la sensación ejercer un domino colonizador y conquistador a la manera que los españoles en el siglo XVI. En otras palabras el Estado Oligárquico corría la línea fronteriza “civilizatoria” más allá de donde la habían plantado los colonizadores del viejo mundo y sus integrantes consideraban que poseían el mismo derecho legal o divino —o ambos— de tomar posesión de tierras y capturar a sus habitantes para usarlos como mano de obra forzada a título de civilizarlos. nombre del Estado Nación se comportaban de la misma manera que sus antecesores hispanos; en el mismo son de conquista y guerra.

Una prueba, entre otras, se halla en el Diario de viaje del coronel de artillería Juan Manuel Pando en cuyo honor de “conquistador” se denomina el actual departamento fronterizo con Brasil creado en 1938. El militar recorrió en 1893, la regiones fronterizas con Perú. El 24 de febrero avistaron una canoa con “salvajes”, a los que persiguieron con el afán de capturar “algún muchacho para conocer el idioma y facilitar la comunicación con ellos”. Fracasaron, pero al medio día del 27 arribaron al río Imbarí. “Es indescriptible el júbilo de los expedicionarios; el pabellón boliviano es saludado con bastantes disparos de fusil y flamea por primera vez en las aguas del deseado río “Pando expresó que se imponía la guerra étnica, en la debería involucrarse el Estado, debía dejar “libre el campo para el desarrollo de las industrias que con ventaja puedes establecerse”.


* El autor estudia historia

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