diciembre 5, 2020

El peso del futuro

Juan del Granado cobró notoriedad por llevar adelante el juicio al gobierno de la dictadura militar de García Meza-Arce Gómez, este hecho “borró” su pasado mirista. Su cercanía al movimiento obrero radicalizó su pensamiento socialdemócrata y fue uno de los mejores aliados del MAS.

Ya en la Asamblea Constituyente se evidenciaron varios desencuentros, las propuestas del MAS-Pacto de Unidad, no fueron apoyadas de manera decidida por los militantes del MSM, después vendría la separación.

Luego del triunfo de Luis Revilla, el MSM se vio así mismo como una fuerza política importante y comenzó la tarea de pensar en la estrategia electoral, ésta estrategia tuvo un resultado inesperado, se afirmó una lógica electoral más que política y vino el declive ideológico.

Renació el pragmatismo mirista, el discurso socialdemócrata se convirtió en neoliberal y terminó como se esperaba. ¿No se dieron cuenta las señales de la gente? Estamos seguros que sí y en el último tramo electoral no quedaba nada más que hacer que doblar la apuesta y perdieron.

¿Por qué nos interesa el resultado del perdedor? Porque es un buen espejo, en el que debemos ver la nueva etapa revolucionaria. Economía-Sociedad y Estado son esos elementos fundamentales a ser transformados en cualquier revolución sino, como sostiene el Che, serían solamente remedos.

Hemos avanzado en las transformaciones económicas, la sociedad se ha teñido de las múltiples culturas que ahora se encuentran en los diferentes niveles de poder estatal, ahora nos faltan los cambios en la estructura del Estado, debemos profundizar el proceso descolonizador de la forma burocrática colonial de la administración pública.

Pero también debemos desmontar la colonialidad que habita en todo el sistema educativo, formador del consciente colectivo. Es posible que ésta sea la tarea más difícil, con mayores desafíos. Pero el Estadista Evo Morales nos ha demostrado que estamos para grandes cosas.

Debemos profundizar el debate creativo entre el Vivir Bien y el socialismo como proyecto histórico, esto implica generar los promotores del debate, para aplastar definitivamente a los opinadores de la nostalgia neoliberal, para posicionar el debate creativo de cara al Estado Plurinacional del Bicentenario.

El escenario mundial está trágicamente teñido de sangre, la guerra imperial también pone su sello a este siglo, en esa medida el triunfo de una propuesta de la cultura de la vida es una verdadera esperanza para los pueblos del mundo y lo decimos sin ninguna pretensión jactanciosa, porque debemos estar conscientes que esa es la dimensión de nuestra propuesta.

Juan del Granado y el revival mirista quedaron atrás, pero la oligarquía colonial mantiene su influencia y hoy más que nunca quedó claro que el único sostén político es el dinero, ese fetiche que crea ilusiones y corrompe las consciencias. Solamente un proceso radical de descolonización logrará que el Vivir Bien sea el escenario que abra las puertas del nuevo Estado.


* Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

Be the first to comment

Deja un comentario