noviembre 23, 2020

La irradiación territorial de hegemonía frente a la irradiación territorial electoral

Para la autora, las elecciones locales y regionales de 2015 otorgarán elementos para saber si el MAS obtuvo en las elecciones del 12 de octubre una irradiación territorial de la hegemonía o solo una irradiación electoral.

El crecimiento electoral y la expansión territorial del MAS en el Oriente y en Santa Cruz como el suceso político más relevante de las elecciones nacionales del año 2014

Los resultados preliminares del Tribunal Supremo Electoral a la fecha dan al MAS – IPSP el 61,04% de preferencia electoral nacional; 3,18% menos que los resultados de la elección nacional del año 2009 y casi 10% menos que las aspiraciones presidenciales. Sin embargo, si miramos con más detenimiento los resultados departamentales de estas elecciones nacionales, podemos ver que además de la reproducción nacional de legitimidad y credibilidad política electoral luego de 9 años de gestión de gobierno, el suceso político más gravitante de esta contienda política fue el crecimiento electoral y la expansión territorial del oficialismo de Gobierno en el oriente y específicamente en el departamento de Santa Cruz.

(Ver cuado 1 en el siguiente enlace: https://www.la-epoca.com.bo/portada/1414519190/digital/#/10/).

En las elecciones del año 2009, el MAS obtuvo un aplastante 64,22% de votación nacional, asentándose territorialmente en 6 de los 9 departamentos del país, anclándose sobre todo en el occidente andino paceño, orureño, potosino, en el valle cochabambino, además del vórtice centro – sur de Chuquisaca y Tarija. En el año 2009 las oposiciones de derechas expresadas en las candidaturas del Plan Para Bolivia – Convergencia Nacional (PPB – CN) de Manfred Reyes Villa y Unidad Nacional de Samuel Doria Medina, aglutinaban los bastiones de resistencia al proyecto masista y reagrupación política conservadora en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando.

Para la elección nacional del año 2009, el rendimiento electoral del MAS en el departamento de La Paz fue de 80,28, en Oruro fue de 79,46% y en Potosí fue de 78,32%, mientras que la sumatoria de votación del PPB – CN y UN en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando fue de 56,91%, 60,53% y 54,06% respectivamente. En otras palabras, a pesar de la contundente victoria electoral nacional del año 2009, en términos de crecimiento electoral y manejo territorial del poder, el oficialismo del MAS estaba super concentrado en los departamentos del oeste occidental del país, mientras que las oposiciones de derechas nacionales se refugiaban a manera de enclave de resistencia en los departamentos de la denominada media luna en el oriente del país

(Ver cuado 2 en el siguiente enlace: https://www.la-epoca.com.bo/portada/1414519190/digital/#/10/).

Como se puede apreciar en el cuadro anterior, el oficialismo de Gobierno estaba electoralmente blindado en el occidente, centro y sur del país por lo que la estrategia del año 2014 de irradiarse electoralmente hacia el oriente tenía un colchón electoral en el ande que resistiría la oscilación o pérdida de algunos votos. Comparativamente entre las elecciones de 2009 y 2014, el MAS perdió 13,05% de electorado en Oruro, 11,36% en La Paz, 8,83% en Potosí y 2,15% en Cochabamba, pero a pesar de lo anterior, ganó en los 4 departamentos, creció electoralmente en Chuquisaca (7,33%), Tarija (0,59%) y se expandió territorial y electoralmente hacia Santa Cruz, Pando, conquistando en estas nuevas plazas la primera mayoría nacional, llegando a manejar 8 de los 9 departamentos del país.

Dicha estrategia ha sido confirmada por diversas fuentes durante y posteriormente a la campaña nacional 2014, pero la pregunta que aun retumba en varios círculos y que alienta el presente análisis, consiste en puntualizar cómo el MAS pasó de ser segunda fuerza electoral en los departamentos de Santa Cruz y Pando a vencer a las oposiciones de derechas en los comicios del presente año.

¿Cómo ganó el MAS en Santa Cruz, en el escenario territorial que aglutinaba políticamente a las oposiciones más recalcitrantes de derechas y hogar del proyecto de resistencia hegemónica neoliberal —regionalista— autonomista? Pero también, ¿porqué la victoria del MAS en Santa Cruz se convierte en el hecho o suceso político más relevante de las elecciones nacionales del año 2014? ¿Porqué a partir de la victoria electoral del oficialismo de Gobierno en Santa Cruz se abren diversos escenarios desafiantes que configurarán la posibilidad de que el MAS administre o no hegemonía en todo el país? Además de vincular lo anterior a las elecciones subnacionales a Gobernación y Municipios el próximo año 2015. En las próximas páginas reflexionamos sobre lo anterior e intentaremos aportar con algunas perspectivas o insumos al respecto.

Dos momentos políticos – ideológicos diferentes: de 1990 a 2008 y del año 2009 al 2014

Para comprender la victoria electoral del MAS en Santa Cruz, necesariamente debemos analizar las posiciones y relaciones políticas e ideológicas de las fuerzas políticas en disputa desde una perspectiva histórica para poner de manifiesto los cambios, transformaciones, crecimientos y deslizamientos en la línea ideológica.

El periodo del año 1990 hasta el año 2008 (año del empate catastrófico) lo podemos caracterizar como un periodo de polarización antagónica entre bloques históricos de poder de tipo pluri – institucional, de tendencia centrífuga. Los dos bloques históricos de poder, corporativos, antagónicos y polarizados – el bloque progresista contra hegemónico indiano originario campesino, obrero, popular, vecinal y el bloque conservador, restaurador, cívico regional – ocupaban los ejes nítidos de izquierdas y de derechas de la línea ideológica, dejando las posiciones del centro político ideológico vacantes en este momento. Las dinámicas, las relaciones y las disputas políticas en este periodo son de tendencia centrífuga, ya que rebasan la institucionalidad, formalidad y el ordenamiento normativo de la configuración política gubernamental y estatal de la época para desbordarse en repertorios de acción política colectiva desde escenarios para- políticos o desde la calle.

Luego del empate catastrófico y punto de bifurcación de los años 2008 y 2009, el periodo del 2009 al año 2014 lo podemos caracterizar como la finalización de la etapa de lucha inter hegemónica, la estabilización o normalización del campo político boliviano, la transición pos neoliberal y la polarización política atenuada entre el bloque político del MAS y de las derechas.

Ahora bien, el anterior ejercicio de caracterización ideológica 1990 – 2008 / 2009 – 2014 nos sirve de contexto para puntualizar cómo el MAS paulatinamente ha ido deslizándose en la línea ideológica, no solo para abarcar y ocupar las izquierdas y la posición del centro, sino también cruzar estratégicamente hacia el espectro del centro – derecha, empujando o descentrando a las fuerzas políticas de oposición moderadas hacia posiciones políticas cada vez más conservadoras. En otras palabras, en estas elecciones nacionales del año 2014, el MAS no solo ha determinado el universo político, programático y discursivo en el país, sino que también ha ampliado su presencia ideológica del espectro de las izquierdas hacia el centro e inclusive hasta el centro – derecha, obligando a las oposiciones a replegarse a la derecha de la derecha y despojarse de posiciones políticas “travestidas”, para asumir sus verdaderas posiciones, intenciones, perspectivas y representación de clase, regional y sectorial.

El que el MAS haya abarcado el centro ideológico no sólo le ha vuelto apetecible con las clases medias, sino que ha generado una polarización política atenuada entre el bloque político del MAS con las otras fuerzas políticas de oposición, ya que el MAS prácticamente ha monopolizado el universo programático y discursivo, quedando tácticamente a las oposiciones solo presentar matices de la economía política vigente de economía plural, invisibilizándose con el electorado. O, por otro lado, sugerir el retorno al modelo neoliberal de manera expresa que en el caso del candidato de la Unidad Demócrata, Samuel Doria Medina, le costó varios puntos en las encuestas y días valiosos de campaña para recuperarse de dicho planteamiento.

El amague de polarización mayor fue con el candidato del Partido Demócrata Cristiano –Don Tuto Quiroga– quien (re)apareció reagrupando a la derecha más conservadora y recalcitrante del país combinando neo liberalismo económico, nacionalismo político con conservadurismo social y religioso. Por lo anterior, Tuto Quiroga capturó la expresión más reaccionaria de las derechas nacionales, quienes no tranzan ni pactan con el MAS aunque estén en juego sus intereses económicos, ya que estando a la derecha de la derecha, representan el percentil neo oligárquico de la política nacional.

Las demás expresiones partidarias finalmente quedaron atrapadas (a manera de sándwich) entre estas dos lógicas, manteniendo la Unidad Democrática un tercio (1/3) de la representación de la oposición en la Asamblea Legislativa Plurinacional para posicionar un espacio de lobby y de negociación de agendas políticas legislativas cercanas a los intereses particulares, sectoriales, privados, regionales. En el caso del Partido Verde de Bolivia y la candidatura de Fernando Vargas, una presencia testimonial importante como base para continuar trabajando y construyendo oposición política a futuro. (Siempre y cuando no mute, cambie o desaparezca la sigla política para las siguientes elecciones…) El caso más emblemático de esta elección nacional fue el del Movimiento Sin Miedo y la candidatura de Juan del Granado, que por la irradiación del MAS hacia el centro e inclusive hacia el centro derechas, este se quedó desencajado o desinsertado de la línea ideológica –prácticamente se cayó del espectro político ideológico– ya que se quedó sin posición, propuesta y dirección política, quedándole como único argumento electoral recurrir a la nostalgia del pasado de la lucha contra la dictadura y la restauración de la democracia.

La expansión y ocupación de la línea ideológica en el contexto de la derrota política del bloque de poder cruceño

Ahora, esta expansión y ocupación del universo político ideológico, discursivo de las posiciones de izquierdas – centro y centro derechas se da en el caso de Santa Cruz luego del contexto de la derrota política o derrota a nivel de superestructuras del bloque de poder cruceño, una vez superado el empate catastrófico del año 2008 y por resuelto el punto de bifurcación.

Recapitulando la historia reciente, dicho empate catastrófico se resolvió a través de una serie de hechos electorales–el Referéndum Revocatorio de agosto de 2008 [3] y el Referéndum de refrendamiento de la nueva Constitución Política del Estado en enero de 2009 [4]– hechos de fuerza –la toma de instituciones de septiembre de 2008, la masacre en Porvenir, Pando en el mismo mes de septiembre de 2008 y el caso de terrorismo contra el Estado de Eduardo Ròzsa Flores en abril de 2009–, además de una serie de hechos políticos institucionales – la cumbre política en Cochabamba en octubre de 2008 en la que las instituciones públicas “cruceñizadas” o tomadas en el golpe cívico prefectural, fueron devueltas al Estado Plurinacional y luego cuando el Congreso Nacional devino en Constituyente para cerrar el ciclo de la Asamblea Constituyente y acelerar la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado en enero del 2009.

Estos hechos electorales, hechos de fuerza y hechos políticos institucionales descritos anteriormente finalizaron la etapa de polarización antagónica entre bloques históricos de poder y darían por concluido lo que el Dr. Juan Carlos Urenda [5] llama la etapa de “ingeniería constitucional impecable” [6] o la ruta crítica legal, institucional / constitucional del Bloque Cívico Regional. A partir de la toma de instituciones en septiembre de 2008 y culminando con el caso de terrorismo contra el Estado de Rósza Flores en abril de 2009, se consolida la derrota política o de superestructuras de las derechas cruceña, postrando a las elites políticas cruceñas a una de las más graves y profundas crisis orgánicas de hegemonía o de agenciamiento de poder de su historia.

Dicha derrota política se ve acentuada por una serie de clivajes económicos como ser el ciclo de las nacionalizaciones y la recuperación de la soberanía de los recursos naturales desde el año 2006 hasta el presente, el reposicionamiento del Estado como institución en su capacidad de regulación, control y fiscalización, además del Estado como principal eje dinamizador de la economía nacional a través de la economía plural. Si bien estos hechos articulan una economía política posneoliberal en el país, potenciando otros sujetos económicos micro, pequeños y medianos del campo y de la ciudad, también potencian el aparato económico productivo cruceño, pero bajo el condicionante o requisito de que la clase dominante o empresarial en Santa Cruz “haga negocios y no política”. Es decir, separa fácticamente (pero no orgánicamente) a la elite política dirigencial cruceña de la clase dominante empresarial o económicamente productiva.

En los hechos, los empresarios y gremios empresariales quienes se han acercado al Gobierno Nacional declaran que “están haciendo más plata que nunca” …Por su lado, la dirigencia política del MAS en Santa Cruz es cautelosa al aclarar que lo que existe con el empresariado cruceño es un “pacto” y no una “alianza”, sosteniendo que el pacto es coyuntural, sobre intereses comunes de mutuo acuerdo, en la necesidad de construir aparato económico productivo nacional, sin incorporar a dichos empresarios ni al Gobierno, ni a estructuras de poder político, manteniendo a éstos en el campo económico. Por otro lado, sostienen que la alianza hace referencia a la relación con los movimientos sociales que son constitutivos del instrumento político y por consiguiente del Gobierno, hacen parte de los esquemas de poder políticas y al proceso de toma de decisiones, por lo que las relaciones con las organizaciones y fuerzas sociales son estructurales y de largo plazo.

La irradiación territorial de hegemonía a largo plazo frente a la irradiación territorial electoral en el presente

Al respecto, el Vicepresidente Álvaro García Linera recientemente postulaba la tesis de la irradiación territorial de hegemonía, como fundamento de la expansión del MAS hacia Santa Cruz:

“En las sociedades modernas el liderazgo de los revolucionarios tiene que sustentarse en la victoria ideológica, política y cultural sobre tu adversario…

¿Qué hicimos nosotros? Nos hemos enfrentado al adversario, lo derrotamos ideológicamente, políticamente, electoral y militarmente, pero sigue ahí como objeto, como parte de la oposición de una vida democrática. Si lo dejas ahí, tarde o temprano se (re) agrupará y se enfrentará.

Entonces, ¿qué es una construcción duradera de hegemonía??

Agarra a tu adversario, derrótalo, desorganízalo e incorpóralo… no como estructura, sino como individuo.

No entran como cuerpo, ni como colectivo… entran como individuos, no ocupan cargos ni tienen jerarquía… entran como ciudadanos de a pie.” [7]

Pero una de cal y otra de arena… si bien líneas arriba hemos descrito los hechos que dieron paso a la derrota política (a nivel de superestructuras) del bloque de poder cruceño, por su lado, el oficialismo de Gobierno ha realizado una serie de concesiones o estrategias ideológicas, políticas y discursivas para irradiarse territorialmente hacia Santa Cruz. En los medios locales cruceños se hablaba de un “viraje político” y de un “entronque público – privado”, declarando el candidato a primer senador del MAS por Santa Cruz, el ex ministro Carlos Romero, “no subordinación, sino convergencia de visiones”.

Entre las concesiones o estrategias realizadas por el oficialismo de Gobierno se pueden mencionar el abandono de sus posiciones maximalistas, radicales y las posturas ultra estatistas, el cuarto intermedio en la transformación radical de / en la estructura o sistema de tenencia de la tierra (en tiempos y alcances), la transformación en la percepción de la clase dominante cruceña (de “oligarcas” a “empresarios”), la compatibilidad entre el modelo económico social comunitario productivo (Economía Plural) y el Modelo Productivo Cruceño, el giro en el eje geopolítico del país para convertir a Santa Cruz en el nuevo eje o pilar del proceso de cambio.

Indudablemente la conquista electoral del oriente de la mano de sus clases medias no solo se debe a los factores expuestos, sino también a la maquinaria de obras y políticas públicas del Gobierno que llega a lo largo y ancho del país, articulando una gestión territorial de desempeño gubernamental gracias a la construcción de un fuerte aparato productivo dinamizado desde el Estado Plurinacional. Si bien los beneficios son económicos y materiales, el ciudadano y/o la sociedad civil cruceña ha ido reconociendo paulatinamente que la creciente inversión pública y las políticas sociales impulsadas desde la Constitución y el Gobierno, solo son posibles gracias a una decisión política del Gobierno de Evo Morales que fue la de ir contracorriente el sistema de creencias y el sentido común de la fase neoliberal para fracturar el orden dominante y recuperar los recursos naturales y sectores estratégicos de la economía nacional. El buen momento económico que disfruta Bolivia en la última década no solo se debe a la (positiva) fluctuación de los precios de los minerales, metales, hidrocarburos y demás materias primas en el mercado internacional, como fundamentaban los analistas económicos (neo)liberales en los medios de opinión pública.

Pero ojo… a pesar de que el 49,01% del electorado cruceño haya votado por la candidatura del Presidente Evo Morales y Vicepresidente Álvaro García Linera, la continuidad de la gestión gubernamental y –por supuesto– por el mantenimiento del modelo de economía plural, el 49,01% es victoria electoral, pero no es militancia ideológica, política, étnica, social, cultural, civilizatoria e histórica con el proceso de cambio ni con el MAS.

Permítanme discernir dos elementos que creo que son centrales para el devenir del proceso de cambio en el país y la región: efectivamente por las razones argumentadas el MAS ha reproducido base electoral y ha crecido hacia el oriente, por ende se ha irradiado territorialmente y electoralmente hacia Santa Cruz y Pando, posibilitando al MAS manejar 8 de los 9 departamentos de Bolivia, a pesar de contar con 3,18% menos de apoyo electoral nacional que en el año 2009.

Sin embargo, a pesar del crecimiento electoral y la obtención de la primera mayoría en Santa Cruz y Pando, la sociedad civil cruceña no necesariamente milita en el proceso de cambio ni con el MAS y –por otro lado– la clase dominante cruceña sigue reproduciendo su base material de poder, a pesar de que el bloque de poder cruceño está inmerso en una crisis orgánica de hegemonía.

Frente a lo anterior, puntualizamos que la estrategia electoral territorializada del MAS en estas elecciones nacionales 2014 ha permitido la expansión de la base territorial del MAS hacia Santa Cruz y Pando, quedando Beni como el último bastión de resistencia territorializada de la oposición de derechas. Pero aun queda reflexionar sobre lo siguiente… ¿estaremos en una situación de cohabitación territorial y administración estratégica compartida (vía concesiones recíprocas) de hegemonía en Santa Cruz? Esta situación marca de manera definitiva los escenarios políticos de las elecciones departamentales y municipales del año 2015, ya que el futuro candidato a Gobernador o Alcalde no es el Presidente Morales y las correlaciones de fuerzas territoriales se vuelven más simétricas.


* Politóloga cruceña.

1 www.computo2014.oep.org.bo

2 Las fuerzas políticas de las oposiciones PPB – Cn y UN se suman para mostrar la presencia electoral de las posiciones ideológicas, políticas y programáticas como bloque político de derechas contrastadas con el MAS – IPSP.

3 En el Referéndum Revocatorio de agosto de 2008, el voto por la continuidad del mandato del Presidente Evo Morales obtuvo 67,40%, quedando desarticulada la estrategia de revocar al Presidente y al Vicepresidente por la vía de las urnas.

4 El Referéndum de aprobación de la nueva Constitución Política del Estado obtuvo el 61,43% a favor en enero de 2009.

5 El Dr. Juan Carlos Urenda es abogado constitucionalista cruceño, especialista en régimen autonómico, principal proyectista del Estatuto Autonómico Departamental de Santa Cruz y creador de la ingeniería constitucional impecable para conquistar la autonomía departamental.

6 Compuesto por Cabildos, Asambleas, Consejos Pre Autonómicos, iniciativas legislativas ciudadanas, eventos electorales, Referéndums y acontecimientos legales – institucionales como los estatutos autonómicos departamentales, en un esfuerzo de construir una ingeniería institucional legal y legítima para el proyecto de la autonomía departamental.

7 Entrevista a Álvaro García Linera en el suplemento Usted Elige del diario El Deber. (páginas 4 -5) Lunes, 06 de Octubre de 2014.

Be the first to comment

Deja un comentario