diciembre 2, 2020

Precio del petróleo: el juego de la política y los mercados internacionales

El desarrollo de las economías ha ocasionado que la energía se convierta en uno de los principales temas de preocupación a nivel mundial, la energía preocupa a los medios de comunicación, a los gobiernos, a organismos internacionales y, por su puesto, a los grandes y pequeños capitales.

Una vez que terminó la guerra fría entre los bloques capitalista-socialista, en cuyo fondo estaban las luchas por el dominio económico en torno a la división internacional y no las meras disputas ideológicas; se sinceran los enfrentamientos en torno al abastecimiento del petróleo y del gas y a las formas seguras de transportarlo principalmente hacia los países desarrollados. En ese marco, la división internacional se configura en un escenario de conflictos, poniendo principal interés en espacios geográficos como: Golfo Pérsico, el Sur de China, Rusia, Nigeria, Angola, Argelia, Indonesia, Venezuela y demás países que cuentan con importantes recurso energéticos convencionales y alternativos.

Las reservas de gas y petróleo que se van descubriendo y las que van agotándose se han convertido en escenarios de cambio en las relaciones entre Estados, en casos provocan la utilización del poderío militar y en otros la capacidad de utilizar las estrategias diplomáticas y la intervención directa o vedada en la estabilidad de los gobiernos.

Las relaciones entre países exportadores e importadores de petróleo y gas se dan en esa diversidad de posibilidades. Estas relaciones tienen, como es natural, grados de dependencia y están sujetos a los juegos del mercado o acuerdos de cooperación. Desde la lógica del puro capitalismo la dependencia energética o falta de soberanía al respecto, estarán sometidas completamente a la lógica de la ganancia.

Existen diferencias en los grados de dependencia en la medida que la adquisición de petróleo se realice a través del mercado de commoditys, transacciones en mercados donde relativamente se definen los precios por la demanda y la oferta. Sin embargo, el gas natural no es un commodity, la venta y compra de este energético está limitado a la cercanía geográfica entre el comprador y el vendedor, mediante la instalación de gaseoductos y sujeto a los contratos vigentes entre los Estados, vendedor y comprador. Por ejemplo, los precios del gas que Bolivia exporta a Brasil y la Argentina, están definidos en los contratos con cada uno de estos países, de ahí que los precios no son los mismos. Si bien es cierto, que en estos contratos y sus cláusulas el precio del gas está vinculado a precios de productos derivados del petróleo, el efecto del precio del petróleo sobre estos derivados no es de inmediato. Esta situación y otros aspectos explican cómo la economía boliviana ha crecido, en los últimos periodos a un ritmo sostenido a pesar de las fluctuaciones importantes en el precio del petróleo.

Observando en la gráfica 2, se puede evidenciar la afirmación anterior:

(Ver gráfica en el siguiente enlace: https://www.la-epoca.com.bo/portada/1416328987/digital/#/21/zoomed) 

La fluctuación de precios del petróleo es permanente: desde 24. $us, en enero del 2000, el precio trepó a 145. $us en enero del 2008: luego en diciembre del mismo año bajo a 30. $us. El precio del petróleo nuevamente se recupera y vuelve a bajar, en periodos muy cortos. En junio del presente periodo el precio baja violentamente de 107. $us a 77. $us.

En este largo periodo que muestra la gráfica 2, ¿Qué pasó con el crecimiento de la economía boliviana? La mejor forma de ver el dato es observando la gráfica 1, cuya información no solo se muestra el crecimiento del PIB real de Bolivia, también se muestra el precio de las materias primas.

(Ver gráfica en el siguiente enlace: https://www.la-epoca.com.bo/portada/1416328987/digital/#/22/zoomed)  

El crecimiento de la economía boliviana muestra un comportamiento positivo y sostenido, aspecto que no muestra una relación entre crecimiento y precios de materias primas. Entonces ¿Qué explica el crecimiento del PIB real? No hay duda que el crecimiento sostenido de la economía se explica por la dinámica del mercado interno. A su vez, el crecimiento de los ingresos, principalmente por la exportación del gas, se debe a la nacionalización de este recurso estratégico. La utilización del excedente gasífero, vía inversión pública y ejecución de políticas sociales, determinaron aportes positivos al crecimiento desde el mercado interno.

Tomando en cuenta las razones concretas del crecimiento sostenidos en la primera década y parte de la segunda del presente Siglo. ¿Qué aspectos debemos tomar en cuenta para consolidar el modelo económico que comenzó con la nacionalización? ¿Qué temores se deben despejar para profundizar el proceso desde el accionar económico?

• Comprender que las fluctuaciones del precio del petróleo a nivel internacional son efectos del juego especulativo de la política y los mercados internacionales. Intenciones de perjudicar a economías cuya base de ingresos es la exportación de este recurso natural.

• No pueden detenerse los proyectos definidos en el programa de gobierno, puesto que significan los avances hacia la consolidación y profundización de la soberanía económica.

• El Programa de Gobierno debe ser expresado en: Plan Nacional, planes regionales, planes sectoriales, mismos que deben derivar de la Planificación con Participación, tal como manda la Constitución Política.

• Tomar en cuenta que la planificación es un proceso de permanente retroalimentación, en cuyo recorrido se deben realizar los ajustes que provengan de externalidades, como los precios internacionales. El Presupuesto del Estado para el 2015 toma en cuenta esta situación.

Finalmente, consideramos que los medios y los comentarios que provienen de “opinadores” y/o “analistas” que pretender causar el pánico en la opinión pública, hay que tomarlas de quién viene: “Los medios de comunicación, sin pudor, promueven entrevistas a opositores derrotados el 12 de octubre, compitiendo quienes de ellos son pájaros de mal agüero o magos Merlines para predecir el desastre. Los propios comunicadores se complacen con estos “vulgares análisis de los derrotados” repiten con sínica alegría los posibles efectos que provocaría la baja mundial del precio del petróleo, pretendiendo sucumbir la paz social y la estabilidad política que requerimos en estos tiempos.


* Docente investigador titular de la UMSA, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”

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