diciembre 3, 2020

La decisión de la OPEP afecta de manera diferenciada al mundo desarrollado

La última semana de noviembre estuvo puesta la atención en la reunión de los países de la OPEP en Viena, organismo que agrupa a países exportadores de petróleo y que toman decisiones referentes a modificar las condiciones de mercado (precios y otros). Las expectativas estaban en torno a los acuerdos que podrían haberse dado para disminuir la producción del petróleo, con el objetivo de frenar la bajada del precio y, en su caso, recuperar este precio hasta acercarse al nivel que se coloque más próximo a los 100$us el barril.

Tras las declaraciones del ministro de Arabia Saudita, Ali al-Naimi, quien preside actualmente este organismo (OPEP), se especuló en torno a desacuerdos o descontentos en algunos de sus miembros por la decisión de no intervenir en la oferta de petróleo y seguir con los mismos niveles de producción. El ministro citado, argumentó que su país espera el precio del petróleo “se estabilice con el tiempo”, aunque no citó un margen tentativo de dicha estabilidad, dando a entender que a su país no le afecta esta baja de precios.

El precio del petróleo no paró de descender luego de que la OPEP tomara la decisión de no intervenir bajando la producción y mantenerla en 30 mdd (metros barril por día). De esta manera el Barril del crudo WTI cayó hasta los 66$us, acumulando una baja que ronda el 40% de su valor, desde el máximo que se diera en junio del presente periodo. Cotización que llega a los niveles que se dieron a la salida de la última crisis financiera global.

Este juego de cintura de la OPEP, al no bajar la producción para frenar la baja del precio del petróleo, tiene distintos efectos en las economías desarrolladas y en las economías emergentes. Una mirada rápida nos hace pensar que los más afectados son los países exportadores de este energético, en tanto que los importadores tienen la oportunidad de bajar los costos de producción en los sectores que dependen de este energético. Sin embargo, esta conclusión, no necesariamente es una verdad absoluta, veamos porque:

• En los Estados Unidos, varias empresas que extraen petróleo no convencional podrían presentar dificultades financieras por los mayores costos que enfrentan y los bajos precios del crudo. Si bien en este país los mercados promediaron un alza de 0,5%, y se ubicaron en nuevos máximos históricos. Los datos económicos de EE.UU. muestran una desaceleración de la economía, bajó la confianza del consumidor y aumentaron los pedidos de subsidio por desempleo, aspecto que podría frenar o disminuir las expectativas de crecimiento que se tenía antes de la baja de precios del petróleo. Los analistas afirman que:

“En Estados Unidos los menores costos petroleros podrían ayudar al crecimiento económico, pero en mínima medida. Según Goldman Sachs, citado por The Economist el pasado 25 de octubre, una sumatoria de bajos precios petroleros y bajos intereses sólo añadirían un 0,1% al crecimiento de su economía en 2015…”

• La economía del Japón, podríamos suponer se beneficia con la baja del precio del petróleo, puesto que este país ha estado importando volúmenes crecientes de petróleo, desde la crisis de su planta nuclear de Fukushima que se descompuso por el tsunami. Entonces podría estar mirando con buenos ojos esta baja de precios de sus importaciones de crudo. Sin embargo no es así, puesto que desde comienzos de los noventa, el Japón se encuentra enfrascado en la deflación, es decir una baja generalizada de precios. La deflación es la antítesis de la inflación, cuyo efecto es de doble filo, si bien el consumidor ve con buenos ojos una baja de precios de los productos que consume, por el lado de la oferta, las empresas se desestimulan para incrementar sus inversiones, esta situación causa el cierre de empresas y luego, el desempleo. En tanto que, la política económica del Japón estaba empeñada en inducir algunos puntos de inflación para estimular a la economía, la caída del precio del petróleo revierte este esfuerzo.

• El caso de los países de la Unión Europea, esta región también confronta una tendencia deflacionaria, resultado de la austeridad fiscal que Alemania impuso a sus socios regionales. Según la prensa, el pasado 28 de noviembre, el Banco Central de Europa, intentaba estimular la inflación, pasando del 0.3% actual al 2%. Esta propuesta de política económica se verá anulada por los precios disminuidos del petróleo. El hecho de caer en la deflación (baja generalizada de precios) neutraliza con creces los beneficios esporádicos que podrían tener los consumidores por la disminución de sus facturas del consumo de derivados del petróleo.

Lo que podemos percibir son las posibilidades de que se manifiesten círculos viciosos en las economías que no pueden salir de la crisis económicas y políticas en los países desarrollados, esta triada económica que está compuesta por EE.UU, Unión Europea y Japón.

A diferencia de las economías mencionadas, los que si podrían aprovechar esta baja de precios son los países emergentes que no son exportadores de petróleo, por ejemplo, China y la India. Sin embargo hay que analizar, a los emergentes, caso por caso y tomar en cuenta las medidas que podrían tomar, cada uno de ellos, para a los efectos negativos que devinieran de esta coyuntura. Por ejemplo el caso del Brasil, en su papel de gran exportador agroindustrial, sacará provecho de la caída del precio de los fertilizantes cuya materia prima es el petróleo. Pero por el otro lado, se verá obligado a pausar el desarrollo petrolero costa afuera, proyecto que está diseñado para darle autosuficiencia energética.

Una de las lecciones que debemos aprender es que: si una economía es diversificada y con tendencia a colocar valor agregado a lo que produce, en momentos de crisis, hay sectores de compensan las pérdidas que se pueden estar causando en otros que son afectados por la crisis. Así mismo, vale no desesperarse y pensar con la cabeza fría en las opciones y oportunidades que brindan los procesos de crisis y auges económicos. “Una mente de estratega vale más que miles de mentes pesimistas que solo ven sombras en su caminar”


* Docente investigador titula de la UMSA, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”

Be the first to comment

Deja un comentario