diciembre 5, 2020

La Patria Grande de la mano del Mercosur

por: Inti Tonatiuh Rioja Guzmán

El 26 de marzo de 1991 Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay suscribieron el Tratado de Asunción con el objeto de crear el Mercado Común del Sur (MERCOSUR). Entre sus beneficios por ejemplo se perfilaba la eliminación de derechos aduaneros, en 1996 Bolivia firma el acuerdo de Alcance Parcial de Complementación Económica, adquiriendo la condición de miembro asociado mantenida hasta el presente.

El gigante del sur, el Mercosur, es una experiencia destacada de integración que a sabido sobrellevar tensiones entre sus miembros y fuertes desestabilizaciones políticas, principalmente en Paraguay con la destitución de Fernando Lugo de la presidencia.

La incorporación de Venezuela sobrepasó las posiciones conservadoras de la derecha paraguaya que se oponía, y en vez de restarle, le ha sumado como explicaba Ramiro Lizondo en el 2012 “el Mercosur es el mayor productor de alimentos del mundo, con un PIB de 3,3 billones de dólares, lo que representa el 82% del PIB total de toda Sudamérica. Cubre un territorio de casi 13 millones de kilómetros cuadrados y cuenta con más de 270 millones de habitantes equivalentes al 70% de América del Sur ya incluyendo al nuevo socio que es Venezuela.”

El año 2013, el ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva realizaba el prologo a un libro publicado por el Instituto Social del Mercosur (ISM), donde comentaba “Solamente la libre circulación de bienes, servicios y capitales no es suficiente para sostener la integración económica y, al mismo tiempo, superar la fractura social que persiste en la región. La armonización y coordinación de las políticas públicas de protección y promoción social se han convertido en un requisito obligatorio para el desarrollo regional. En 2007, cuando decidimos crear el Instituto Social del MERCOSUR (ISM), junto con mis colegas Néstor Kirchner de Argentina, Fernando Lugo de Paraguay y Tabaré Vásquez de Uruguay, pensábamos precisamente en dar un rostro humano al MERCOSUR”.

Al principio del Mercosur la línea de trabajo estaba orientada hacía el comercio, ya con el ascenso de gobiernos progresistas la línea fue creciendo hasta convertirse en un centro no sólo para relaciones económicas, sino, para contemplar el proyecto de la construcción de la Patria Grande.

Es así que el rol que desempeña para reflexionar desde el latinoamericanismo el presente es vital para continuar nuestro camino, un camino que se a encontrado y ha entrado en contacto con el pasado, remontándonos hasta las ideas de integración de América de Simón Bolívar, San Martí, Francisco de Miranda y Juan Bautista Picornell y Gomila, entre muchos otros.

Precisamente, en el mes de noviembre tuve la inmensa oportunidad de asistir al I Taller Regional para el Fortalecimiento de la Participación Social del Mercosur por invitación de la Unidad de Apoyo a la Participación Social en el marco de la presidencia pro- tempore de la República Argentina.

El evento se llevo a cabo en la ciudad de Corrientes en el chaco argentino, una zona de intenso calor y basta historia que toma más o menos dos días de viaje para llegar desde La Paz, fueron dos días de encuentro y diálogo con hermanos y hermanas latinoamericanos.

Ya en el evento, Juan Gonzalez, historiador e integrante del Foro de los Pueblos Libres exponía sobre “nuestras luchas y nuestros logros” atinadamente haciendo mención a ideas de Bolívar sobre integración, su punto central giraba en torno a la importancia de la unidad pero lo compleja que puede llegar a ser concertarla.

Punto que nos propone un realismo duro hasta hoy bastante comprensible, invitándonos a revisar algunas de las ideas de Bolívar que hacen mención a lo expuesto por Gonzalez, por ejemplo, en el manifiesto de Cartagena de 1812 el libertador expondría “soy de sentir que mientras no centralicemos nuestros gobiernos americanos, los enemigos obtendrán las más completas ventajas” y en noviembre de 1814, manifestaba a los soldados de Urdaneta “para nosotros la patria es América”.

Un año después en su carta de Jamaica en 1815, escribe “yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y su gloria”. Y a su vez, entendiendo que “es una idea grandiosa pretender formar de todo el Nuevo Mundo una sola nación con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo (…) más no es posible porque climas remotos, situaciones diversas, intereses opuestos, caracteres desemejantes dividen a la América”.

Estas ideas que nos reviven el pasado, nos exponen las tensiones que todo proyecto de integración latinoamericano a tenido que superar para continuar, aun así, los lideres del Mercosur han vuelto a plantear la idea de la Patria Grande.

Las palabras de Lula sobre la fractura social de la región, nos tendrían que hacer pensar dos veces si las situaciones diversas que nos habla Bolívar ya habrán escapado a las fronteras de los países, y más bien, sirven para unificarnos.

Los intereses opuestos entran en conflicto con los intereses del común, es decir, los intereses de cada nación se concentran en la eliminación de las desigualdades sociales o fracturas sociales que el capitalismo con el neoliberalismo han profundizado, tarea que puede ser realizada en bloque.

La pobreza extrema por dar tan sólo un ejemplo internacionaliza al latinoamericanismo con un rostro nuevo, uno como ya fue mencionado más humano y así superar sus situaciones diversas y sus intereses opuestos, es una base de la Patria Grande porque la patria es América.

El taller también fue un excelente espacio para avanzar en otros aspectos fundamentales como es la educación, mesa de trabajo donde pude participar y que entre sus conclusiones planteaban un apoyo a la demanda boliviana por el litoral y a las decisiones de la Argentina en relación a los fondos buitres, la creación de una universidad latinoamericana, mayor control social sobre las universidades públicas porque sus ingresos son de los ciudadanos, entre otros temas.

Estos temas serán ampliados por la unidad de Apoyo a la Participación Social para ser retomados en otros espacios al interior del Mercosur, y finalmente evaluados por los jefes de gobiernos, tal vez, el tema que más podría tener repercusiones en la creación de una universidad latinoamericana y así plantearnos una integración más avanzada porque mientras no centralicemos nuestros conocimientos siempre estaremos en desventaja ante nuestros enemigos pero también ante nosotros mismos.


* “Jovenzuelo” politólogo boliviano, @intirioja

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