noviembre 29, 2020

Ganándole tiempo al tiempo y los medios en su absurdo existencial

Evo: “Quisiera que el día tenga 36 horas, para trabajar 30 horas y 6 horas de descanso”

— I —

El 2014, décimo cuarto del tercer milenio judeo cristiano y noveno de la era Evo Morales, fue un año intenso en la edificación del Estado Plurinacional, un Estado que desde el 2009 se construye al ritmo acelerado, creativo y lleno de desafíos a la imaginación, en un país que recupera el tiempo perdido a lo largo de su historia republicana, de un tiempo además que tiene la misión de reparar viejas injusticias estatales contra mujeres y pueblos indígenas.

No hay duda, los planteamientos del Presidente Evo en la Cumbre de la Celac, realizada en Cuba al primer mes del 2014, la Demanda Marítima ante la Corte Internacional de la Haya en abril, así como la Cumbre del G77+China en Santa Cruz el mes de Junio, marcan hitos entrañables en la política exterior Boliviana.

Tanto en la Celac, como en el G77+China, o la Cumbre reciente de la UNASUR, la demanda marítima logró la solidaridad internacional, una solidaridad harto necesaria para que Chile deje de lado su política exterior encapsulada en el siglo XIX, una política –además- donde la diplomacia de los pueblos se enfrenta a la diplomacia de las oligarquías, y a todas luces es una demanda que ha puesto a toda la diplomacia chilena en aprietos y movidas cada vez más erráticas y porfiadamente señoriales. Bachelet no encuentra el camino, porque Bolivia le cambio la ruta.

Por el lado de la economía, Bolivia mantiene su ritmo de crecimiento que se encuentra por encima de la media latinoamericana, hecho que le permite mantener el doble aguinaldo, en un país que hasta el 2005 mendigaba prestamos de la cooperación internacional para -precisamente- pagar un solo aguinaldo (Carlos Mesa hizo la confesión en conferencia de prensa). Así pues la economía se ha convertido en el método insurgente por excelencia, un método que hoy nos permite pensar en la construcción del socialismo comunitario como horizonte estratégico del Estado Plurinacional, que nuestro crecimiento este por encima del 5% y mantenga ese ritmo para el 2015, no solo es una buena noticia, sino es la mejor noticia… La insurrección no tiene padrinos, tiene política de alianzas y Bolivia ha demostrado -con creces- que la política de alianzas en el mundo de la economía internacional no pasa por ser pragmáticos, sino militantes de la Madre Tierra y la dignidad humana, convivencia y armonía se complementan no se enfrentan, se solidarizan no se rechazan.

La construcción de la economía plural, no es un camino con recetas, en ello el Estado ha sido proactivo en todos los terrenos, a la vez que las organizaciones sociales han iniciado un fuerte proceso de empoderamiento en el mundo de la economía comunal, familiar y micro-empresarial que no tiene parangón en la región andina.

La industrialización ha logrado arrancar con una fuerza impresionante, la minería, los hidrocarburos, el litio y Bolivia como Centro Energético de América del Sur, nos ofertan un 2015 donde la economía del conocimiento tendrá desafíos sustanciales para erradicar la pobreza extrema y reducir sustancialmente la pobreza moderada. Que más de un millón de bolivianas y bolivianos engrosen las filas de la clase media, según datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), no solo debe alegrarnos, sino a la vez convocarnos a pensar seriamente, en los horizontes ideológicos de la clase media en tiempos de Evo. Sería una contradicción que nuestra propia clase media, esté pensando en volver a tiempos oscurantistas, en formas disfrazadas de neoliberalismo como nos lo ofertan Doria Medina y Tuto Quiroga.

El teleférico (rojo, amarillo y verde) nos muestra de lo que es capaz un país cuando quiere. Solo los que son capaces de convertir sus sueños en realidad pueden considerarse revolucionarios (señalaba Lenin) y es verdad, en la Bolivia Plurinacional lo imposible no existe. Aquello que ayer era considerado por todas las derechas del país como imposible, la voluntad popular lo hace posible. Nos damos cuenta por este dato de poder, que las derechas viven a espaldas del país, viven sin el país, viven contra el país.

No podemos olvidar por un solo instante, que todos estos logros se deben a la nacionalización, a la voluntad del pueblo que desde el momento constituyente al momento constitutivo, construye su propio horizonte emancipatorio del imperialismo y el capitalismo. Un horizonte –además- que los partidos conservadores no entienden y ni tienen las armas para hacerlo, por ello las elecciones fueron lo que fueron, victoria cantada para el MAS con dos tercios.

Hoy se puede decir que la gestión legislativa, tiene una presencia indígena cuantitativamente y cualitativamente superior a la del 2009. Solo las bartolinas tienen 43 asambleístas, los interculturales 15, los campesinos alrededor de 25 y las juanas 4. Un dato que no se puede evadir, pues en manos de ellas y ellos está la continuidad de la revolución normativa, que por sí sola no transforma la realidad pero es una poderosa ayuda para hacerlo.

— II —

2014: Las paradojas en el mundo mediático:

El 2014, al igual que los años anteriores, no tuvo cambios importantes en la dinámica de los medios de comunicación, salvo la renuncia de Raúl Peñaranda a la Dirección de Pagina Siete, el resto del año nada cambió.

La máxima comunicacional de que no es noticia que el perro le muerda al niño, noticia es que el niño le muerda al perro, fue la línea matriz de la información, por ello logros importantísimos en la gestión de gobierno fueron minimizados y por el lado contrario hechos noticiosos cargados de violencia, fueron usados con el acostumbrado morbo para marketing mediático.

Los medios, lo saben, los dueños lo saben, los editores lo saben, los periodistas lo saben…

Su complicidad colectiva nos ayuda a comprender, cuáles son los horizontes de una nueva forma de ejercicio profesional en el camino de la libertad de expresión y el derecho a la información.

Lo que fue visibilizado… a medias

• Elecciones Nacionales: El ambiente previo estuvo dominado por denuncias respecto de la supuesta inconstitucionalidad de la reelección. Algunos medios, El Deber, por ejemplo, buscaron posicionar esa “inconstitucionalidad” a través de recursos tipográficos, hablando de la re-reelección, tal como lo hizo Tuto Quiroga, entre otros políticos de oposición.

Después de los resultados de los comicios, se apuntó a desmerecer la victoria a través de argumentos supuestamente “técnicos”, apoyados en las admitidas fallas del Tribunal Electoral.

• Demanda Marítima: Más que un seguimiento en la línea de la política de Estado que siempre se reclamó desde los medios de comunicación y que existe ahora, se apuntó a las declaraciones y las réplicas. No se visibilizó un esfuerzo por difundir los argumentos de Bolivia, su soporte histórico, más allá de los esfuerzos de CAMBIO que publicó el Libro del Mar, sino se apeló al expediente fácil de “Bolivia afirma”, “Chile responde”.

• Inseguridad Ciudadana: La inseguridad ciudadana, en general, fue predominante en los medios, pese a que datos comparativos ubican al país entre los más seguros, se apeló a la reiteración, a la magnificación y a la descontextualización para decir que la inseguridad es creciente. Los esfuerzos del Gobierno por mejorar el equipamiento, de la Policía por aplicar mejor y más intensivamente planes como el Chachapuma, fueron minimizados.

• Cumbre del G77 + China: La Cumbre del G77 + China realizada en Santa Cruz ocupó amplia cobertura, en principio más desde temas colaterales, la inseguridad ciudadana, por ejemplo, o los gastos considerados por algunos sectores como “dispendiosos”. El contenido mismo del evento, sus resultados, pesaron menos en la balanza que estos temas colaterales, pues se mantuvo extrema atención, por ejemplo, en temas organizativos, protocolo, provisión de servicios, y hubo menos atención al liderazgo ejercido por Bolivia, visibilizado no sólo en los temas tratados, sino en los documentos oficiales.

• Feminicidio – Infanticidio: Aunque pueden considerarse en el tema de inseguridad, tanto feminicidio como infanticidio ocuparon creciente atención, no sólo por la cantidad de casos visibilizados, sino por la crueldad de muchos de ellos. En este caso los medios apelaron al sensacionalismo, y a pesar de todas las recomendaciones, ingresaron en la revictimización.

• Crisis Judicial: El eje de atención de los medios no fue el análisis de las causas estructurales, la herencia colonial de la administración de la justicia, expresada incluso desde el uso del lenguaje legal, sino el vínculo de los males con la gestión del Gobierno. Así, por ejemplo, la responsabilidad de la crisis es, aparentemente, la elección de autoridades judiciales, impulsada por el Ejecutivo.

Lo que no está en la tele no existe…

• Logros económicos del gobierno: Un programa de la cadena CNN le concedió dos veces la “medalla de oro” a Bolivia, por su desempeño económico; organismos internacionales como el Banco Mundial ponderaron el modelo boliviano, y como nunca autoridades del país viajaron al exterior, Estados Unidos incluido, para dar cátedra respecto del tema; pero lo que podía ser tema de aperturas de portada motivó en el mejor de los casos “sueltos” invisibilizados entre otros temas.

• Posicionamiento del liderazgo internacional del presidente: El liderazgo mundial del Presidente Evo Morales ya no fue sólo motivo de reconocimientos institucionales, sino se reflejó en la creciente importancia que se le da a su presencia en cuanto evento participa.

En muchos casos se anecdotiza su presencia en el exterior, para minimizar su importancia política; por ejemplo, se publica por todos los medios una fotografía del Presidente con un actor de Hollywood, y no se menciona la fila que formaron líderes mundiales en la ONU, para estrecharle la mano después de su discurso en la Asamblea General de septiembre, ni se habla de lo que este hecho significa.

• Gestión de gobierno: Las obras de gestión gubernamental tienen que tener la dimensión de un satélite o del teleférico, para merecer portadas; otras obras no menos importantes, la provisión de agua para riego y para consumo humano, el inicio del uso de energías alternativas, las obras de la industrialización, reciben menos atención.

• Industrialización: Que la Jindal se haya ido del país tiene más cobertura que la Planta Separadora de Líquidos de Río Grande. Si en Uyuni empezó la producción piloto, a pequeña escala, en base al litio, merece menos atención que el reloj de la plaza Murillo.

• Educación: La fuerte apuesta por la educación, con la implementación de la Ley “Avelino Siñani”, la profesionalización de maestros con el Profocom, la entrega de computadoras a los estudiantes, reciben menos atención que la problemática carcelaria abordada desde la superficialidad del morbo.

— III —

Para abrir el 2015…

El 2014 fue de lujo para la gestión de gobierno, nos enseñó que somos un país de ganadores, que ese viejo cuento de mendigo en silla de oro, era -en el fondo- una pobre excusa de las elites para saquear el país en complicidad de las transnacionales. La oferta del 50/50 de Doria o la privatización del litio de Tuto Quiroga nos dicen lo que las elites pensaban y hacían con el país a lo largo de nuestra historia republicana y no es poco lo que robaron…

Fue de lujo porque la demanda marítima ha logrado un hecho inédito, romperle la estrategia a Chile y obligarla a seguir los pasos de Bolivia, Bolivia toma la iniciativa y gana terreno, a pesar de los agoreros de derechas, que prefieren una Bolivia de perdedores.

Fue de lujo porque La Paz fue declarada séptima ciudad maravilla del mundo, producto no solo de su gente (a quienes reconozco su solidaridad combativa) su geografía (que me da las tres temperaturas del país) su ambiente político (que es insurgente por todas las calles) su identidad (plurinacional de base indígena) y su proyecto histórico (revolucionario), La Paz es la síntesis del país, es el lugar donde la patria se encuentra con su potencia histórica donde Bartolinas, Kataris y Willcas son los insurgentes que se unen a los Espinales, Quirogas y Chés, revolucionarios del siglo XX, cuya herencia está presente en la revolución más bonita del siglo XXI, la que le toco vivir a la Patria Grande…

Fue de lujo, porque el Ministerio de Comunicación logró posicionar una nueva estructura institucional y un nuevo perfil del ejercicio periodístico, profundamente anclado en la verdad como camino a seguir y no como búsqueda sin fin.

Y es que lo comunicacional de un Estado no es el cómo decir la verdad (que nos lleva a la manipulación y la desinformación), sino decirla tal cual es, que es el único camino de la revolución…

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