noviembre 25, 2020

Gregorio Carvajal Achu, Curaca del Gran Ayllu Macha (1941-2014)

por: Luis Oporto Ordóñez y Tristan Platt 

El Curaca apoderado de los Ayllus de Macha (Alasaya)

A principios del 2014, en una misión de campo dirigida por Tristan Platt, visitamos la estancia del Curaca Gregorio Carvajal, en las proximidades de Macha. Allí tuvimos el privilegio de ver los archivos de la dinastía de los Carvajales, Curacas del Ayllu Macha que custodian por tres generaciones uno de los archivos no-oficiales más singulares de Bolivia: el Archivo del Curacazgo del Ayllu Macha (Alasaya). Allí encontramos a un anciano, un sabio, Gregorio Carvajal Achu, casi postrado por males propios de la edad avanzada y de la dura vida del agro boliviano, aquejado por un mal que afectó su vista de manera irremediable, y la próstata que castiga a los hombres de todas las clases sociales. Se hizo lo que se pudo para colaborarlo.

En diciembre, Tristan Platt y un equipo de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional, con apoyo de la Vicepresidencia del Estado, volvieron a Liq’uni Pampa para ordenar el Archivo, describirlo y digitalizarlo. Luego de dos semanas de trabajo intenso, concluyeren exitosamente la misión, y ahora se prepara la edición de un Catálogo del Archivo del Curacazgo del Ayllu Macha (Alasaya), único en su género en Bolivia.

Hoy, 7 de enero, un día después del cambio de autoridades originarias en la fiesta de Reyes, hemos sido informados del lamentable fallecimiento el 28 de diciembre del Curaca Gregorio Carvajal Achu, en su tierra natal, Liq’uni Pampa, una estancia indígena ubicada en la Provincia Chayanta, del Departamento de Potosí, donde nació el 3 de febrero de 1941. La noticia fue transmitida a los autores de esta nota por Tito Burgoa Coria de Macha, quien lo supo por el hijo de Gregorio, Macario Carvajal.

Gregorio, indígena quechua-hablante, hijo y sucesor del Curaca Agustín Carvajal, administraba los ayllus de Alasaya (Gran Ayllu Macha) hasta su renuncia en 1994, presionado por los sindicatos del partido co-gobernante Movimiento Bolivia Libre (MBL) en Ocurí, en el contexto de la Ley de Participación Popular, ley hecha y derecha para debilitar el régimen de las autoridades tradicionales originarias.

Siguió la tradición del Curaca Agustín Carvajal, de quien recibió en custodia el Archivo del Curacazgo, y que hoy, a principios de 2015, su hijo Macario sigue conservando con celo.

Hoy, sin embargo, los ayllus de Macha se encuentran dominados por los sindicatos afines a los partidos de gobierno, a los que tienen que ceder la tasa que antes entregaban a la Prefectura de Potosí.

Agustín Carvajal Irrazabal

El padre de don Gregorio, el antiguo Curaca don Agustín, nació en Macha, Provincia Chayanta, Potosí, el 1º de agosto de 1900. Falleció en 1985. Fue Curaca de Alasaya (Gran Ayllu Macha), Provincia Chayanta, Departamento de Potosí. Residía en Liq’uni Pampa, estancia del cabildo Pichichua del ayllu Ala Quyana, cerca de Castilluma (Norte de Potosí). En los años anteriores a la Guerra del Chaco (1932-1935) –donde fue combatiente— ya fue alcalde de su cabildo, y después de la guerra colaboró con el Alcalde Mayor de Alasaya y Majasaya de Macha, José Caisina, co-firmante de documentos con Santos Marka Tola.

Conservaba en su Archivo una extensa correspondencia que incluye los recibos por las cargas de chuño, papas, etc., que su ayllu había contribuido al ejército boliviano. Participó en el Congreso Indigenal convocado por el Presidente Gualberto Villarroel en 1945. Como otros Segundas y Curacas (v.g. autoridades originarias de la región), don Agustín mantenía al día las listas de los tributarios indígenas y llevaba la tasa semestral (San Juan y Navidad), entregada por los cobradores de turno de los cabildos a la Tesorería de la Prefectura de Potosí.

Desde 1952 tuvo que negociar con los sindicatos afines al partido de gobierno, Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), y en 1963 organizó una denuncia contra el “movimientismo traficante” dirigido por Hugo Reinaga desde el pueblo de Macha. Un paso pionero en la emergencia del moderno movimiento indianista, es la carta de denuncia que fue sellada con huellas digitales por todas las autoridades de Alasaya.

Archivos de los Curacazgos Indígenas

Gregorio Carvajal era un sobreviviente de aquella vieja generación que luchó incansablemente por la propiedad colectiva de las tierras de comunidad. Una lucha desigual contra los sindicatos los latifundistas que se servían de los gobiernos para expropiar los ricos territorios de los ayllus. Aquellos héroes (cuyos nombres empezamos a recuperar) formaron una vasta red con los Escribanos Apoderados y los Alcaldes Mayores que colaboraron con los Curacas de tierras de comunidad, para la defensa de las tierras colectivas. Esa red generó un sistema paralelo de archivos de curacazgos indígenas, no oficiales, conformados por documentos de data colonial y republicana, y custodiados por los Curacas que los empleaban para la defensa de sus tierras, ante el avasallamiento de gamonales, autoridades políticas locales y pequeños productores mestizos.

Entre los más representativos de nuestra historia mencionamos a Isidro Canqui, cacique de la época del presidente Gregorio Pacheco; Santos Marka T’ula, Kuraca del Ayllu Jilata de Kallapa y Lulluma (La Paz); Florentino Carrillo de Jesús de Machaca (La Paz); Agustín Carvajal, Santiago Carvajal y Gregorio Carvajal (“Los Carvajales”), Curacas de Alasaya (Gran Ayllu Macha), Provincia Chayanta, Departamento de Potosí; Eustaquio Ancalle de Quellía (que obtuvo copia de la venta y composición de tierras extendidas por el visitador Josep de la Vega Alvarado en Oruro), Lucas Miranda y Daniel Moricio Choque, del territorio Uru-Murato, y Gregorio Titiriku, el Alcalde Mayor Particular del lago Titicaca y La Paz – entre muchos otros.

Gracias al archivo sobreviviente de don Gregorio, se puede afirmar que los Curacas conservaban en sus Archivos una extensa correspondencia administrativa; mantenía al día las listas de los contribuyentes indígenas, y llevaba la tasa semestral (San Juan y Navidad), entregada por los cobradores de turno de los cabildos a las Tesorerías de las Prefecturas. La tasa se mantuvo durante el gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), y subsiste en el presente como una especie de cuota sindical, recolectada como la vieja tasa colonial en dos partidas (San Juan y Navidad). En el caso de “Los Carvajales”, a decir de Tristan Platt, los Curacas representan la línea histórica de defensa de los ayllus de Macha en los siglos XX y XXI, cuyas raíces remontan a la Guerra Federal, a Tomás Catari y hasta el siglo XVI.


* Historiador, Director de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional; Catedrático emérito en Antropología e Historia de la Universidad de St. Andrews (Escocia); respectivamente.

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