noviembre 24, 2020

La Revolución Bolivariana ante la amenaza golpista

En su discurso del 21 de enero ante la Asamblea Legislativa, el presidente y líder de la Revolución Bolivariana, Nicolás Maduro, denunció abiertamente una escalada de boicots, sabotajes e ilegalidades, cuya finalidad serían perpetrar un golpe de Estado.

En los últimos días, las actividades sediciosas contra el pueblo de Bolívar y Chávez han cobrado mayor fuerza. Por esta razón hemos decidido entrevistar el día martes 27 de enero al director de la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), Freddy Fernández Torres, quien con premura procedió a contestar nuestras inquietudes, romper el cerco mediático que se cierne contra el hermano país y decir las verdades de un golpe en curso.

La Época (LE).- En sus recientes discursos los dirigentes del proceso bolivariano han llamado a detener un Golpe de Estado que se presume en curso, ¿quiénes están detrás del golpismo?, ¿cómo caracterizaría esta estrategia?

Freddy Fernández (FF).- Ni un sólo momento el gobierno de Estados Unidos y los sectores dominantes de la burguesía venezolana han dejado de conspirar contra la Revolución Bolivariana.

Esa ha sido la situación permanente desde 1998, cuando el presidente Hugo Chávez condujo al pueblo venezolano a una contundente victoria que puso en marcha el proceso de democratización de Venezuela y de reivindicación de su pueblo para alcanzar las metas de inclusión y justicia social, a través de medidas que garantizan el ejercicio pleno de la soberanía popular y de la independencia nacional.

Son estos mismos sectores, las fracciones más antipopulares, antidemocráticas y proimperialistas de la burguesía venezolana, dirigidos a control remoto desde Estados Unidos, quienes mantienen una estrategia de golpe de Estado contra el pueblo venezolano y nuestra Revolución Bolivariana, liderada hoy por el presidente Nicolás Maduro.

Es curioso que mientras la prensa tradicional, toda burguesa, mira con horror y estigmatiza de manera virulenta todo lo que le parezca “lucha de clases”, sobre todo si se trata de niveles de unidad de los sectores populares, no sienta la misma adversidad ante la muestra de unidad que toda la oligarquía latinoamericana presenta frente a todas las experiencias de procesos populares como los de Bolivia, Ecuador y Venezuela.

Así, parte del apoyo que recibe la estrategia golpista viene dado por los medios de comunicación manejados por las oligarquías del continente.

Todo lo que hace hoy la oposición venezolana está orientado hacia la violencia, pero es presentado por los medios del continente como si se tratara de un supuesto ejercicio de civismo democrático.

Durante la agresión perpetrada por la oposición en 2014, se causó la muerte de 43 compatriotas venezolanos, hubo sabotaje a instituciones gubernamentales de servicio a los ciudadanos, incendiaron preescolares, universidades, estaciones del metro, unidades de trasporte colectivo y hospitales.

La prensa obvió todos estos datos y habló sólo de “jornadas de protesta”. Muy pocos medios destacaron que estos hechos ocurrían en urbanizaciones de clase media. Casi ninguno mencionó que la violencia estaba focalizada en municipios gobernados por la oposición.

Hoy, aunque la vía violenta está mucho más desprestigiada incluso entre sectores opositores, la orientación fundamental de la oposición venezolana mantiene su estrategia de violencia, sólo que con un discurso que pretende presentar como democrática su desesperación por acabar con la Revolución Bolivariana.

LE.- ¿Existe una “guerra económica” en la República Bolivariana de Venezuela?, ¿cuál ha sido su real alcance?

FF.- Efectivamente confrontamos hoy una guerra económica orquestada por sectores de la oposición, que cuenta con la participación de empresarios vinculados a ellos y que han desatado una política de boicot a la distribución de productos industriales, haciendo que se vuelva difícil el acceso a algunos rubros de primera necesidad.

No sólo dificultan encontrar esos productos. También los encarecen y crean una mafia comercial paralela que les permite obtener mayores ganancias a través de la reventa y el contrabando.

Es una estrategia que conocimos ya en el año 2006, aplicada en los dos meses previos a la consulta popular sobre la Reforma Constitucional, pero que ha sido retomada y sostenida desde el año 2014, una vez que fue derrotada la ola de violencia y terror que impusieron desde febrero hasta abril de ese año y que ha logrado que se haya vuelto complicado adquirir elementos como desodorantes, jabón en polvo, champú, pañales y leche en polvo.

LE.- Además de la “guerra económica” los chavistas denuncian una “guerra psicológica”, ¿en qué consiste esta última y qué se propone?

FF.- Bien, la guerra económica tiene como propósito generar malestar popular. La oposición sueña con la posibilidad de que surjan protestas en los sectores populares.

Junto al sabotaje en materia económica, opera una ofensiva de laboratorios de rumores que alimentan a compras orientadas por el pánico, lo que dificulta todavía más la correcta distribución de productos.

Además se despliega una intensa campaña de desprestigio al chavismo, a la dirección revolucionaria, intentando separar a los sectores populares de su referente organizativo y político.

Se apunta a romper con la solidaridad, con el espíritu colectivo. Tratan de establecer sólo una conciencia individual, alimentada por el miedo, de forma tal que cada quien crea que está en estrategia de supervivencia y que debe resolver su situación por sí solo.

Tratan de imponer el individualismo burgués a personas que han aprendido a protagonizar su propia redención actuando como colectivo.

LE.- ¿Cuál es el trasfondo de la política del acaparamiento, mercado negro y multiplicación de colas que ha impulsado la derecha venezolana?, ¿qué medidas toma el Gobierno para contrarrestar esas acciones?

FF.- Afortunadamente, y dado que ya la Revolución había enfrentado en menor escala la misma estrategia de guerra económica, el pueblo venezolano cuenta con una amplia red de distribución de alimentos y otros productos, a través de Mercal, Pdval y Abastos Bicentenario.

La existencia de estas redes y su capacidad para desplegar operativos de distribución, más allá de sus propios locales y sedes, nos ha permitido hacer frente a la situación y garantizar el acceso a los alimentos y a los productos de primera necesidad a todos los venezolanos.

Sin embargo, las dificultades son presentadas por los medios de comunicación privados y por los voceros de la conspiración como un supuesto “fracaso del modelo”.

La argumentación que ellos despliegan intenta imponer la idea de que la justa distribución de la riqueza, la inclusión y la disminución de la brecha entre ricos y pobres, es sólo un sueño político, un ideal, que no se corresponde con la realidad económica y que debe fortalecerse el sector privado para solucionar los problemas.

Junto a esta argumentación que se disfraza de “sabiduría económica”, se intenta generar malestar en las colas que puedan conducir a hechos violentos, a la par que se mantiene la presión de toda la derecha internacional, incluyendo sus medios, contra Venezuela, contando con la abierta participación de figuras de la derecha de otros países.

LE.- ¿Cómo se inscribe en la ofensiva reaccionaria la reciente visita a Venezuela de los ex presidentes Andrés Pastrana (Colombia), Sebastián Piñera (Chile) y Felipe Calderón (México)?

FF.- Sin duda que los Tres Tristes Tigres, como los denominó José Vicente Rangel, o los tres chiflados, como los llamaron en Twitter, forman parte de esa estrategia de mantener la presión internacional que sirva de cobertura y justificación a un eventual golpe de Estado.

De hecho, esta idea puede evidenciarse en la amplia cobertura que la prensa internacional le brindó a esta intromisión de los tres ex mandatarios de la derecha, cuando es evidente que en lo interno su presencia fue totalmente intrascendente.

LE.- ¿Cómo describiría el momento actual de relaciones entre el Ejército y el pueblo en el país?

FF.- Uno de los logros más impresionantes que nos legó el comandante Chávez fue la unidad cívico militar. Es un concepto transversal a toda la lógica de la Revolución Bolivariana.

En la conciencia de los venezolanos no existe hoy ninguna separación. En nuestra visión, la Fuerza Armada es pueblo uniformado. Estamos juntos en todas las labores para derrotar a quienes han desplegado esta estrategia de golpe continuado, como bien lo definió el presidente Nicolás Maduro.

LE.- ¿Qué hay detrás de la repetida frase de la oposición de que “Maduro no es Chávez”?

FF.- Recientemente nuestro ministro de Cultura, Reinaldo Iturriza, sin que se lo hubiesen preguntado, respondió brillantemente a esa pregunta.

Reinaldo explicó, en una nota titulada: “La guerra económica: novedades en el frente”, que la derecha ha desplegado una intensa campaña para desprestigiar al chavismo. Es una campaña que combina el individualismo con la envidia y la siembra de sospechas sobre los chavistas. Trata de presentar al chavismo como oportunista y corrupto.

“La estrategia del antichavismo se articula en torno al discurso: en ausencia de Chávez el incorruptible, lo que nos queda es el chavismo corrompido y corruptor. He aquí el significado del ‘Maduro no es Chávez’ en boca de la vocería antichavista, que no implica en lo absoluto reconocimiento del comandante Chávez”, escribió el ministro de Cultura.

Habría que sumar el tradicional clasismo de la oposición, que no perdona bajo ninguna circunstancia el carácter de obrero del presidente Maduro, y que impulsa su constante subvaloración de las capacidades del Presidente.

Como explica Reinaldo Iturriza, durante la presidencia de Nicolás Maduro hemos demostrado que el chavismo es capaz de vencer sin el comandante Chávez a la cabeza, y que Maduro lidera de manera efectiva y clara el chavismo.

La estrategia de propaganda actual de la derecha pretende destruir al chavismo, a la cultura política que nos legó el comandante Hugo Chávez.

LE.- ¿Podría identificar y caracterizar algunas “etapas” de la ofensiva de la derecha venezolana tras la llegada a la presidencia de Nicolás Maduro (2013)?

FF.- Hasta el año 2012 la oposición intentó una estrategia de desgaste que fue derrotada en las elecciones presidenciales del 7 de octubre de 2012 y sepultada en las elecciones regionales del 16 de diciembre de 2012.

Por si fuera poco, en menos de un año, la derecha sufrió otra derrota en las elecciones presidenciales de abril de 2014. En esta oportunidad los grupos de choque de la oposición generaron hechos de violencia que costaron la vida a 11 compatriotas.

Frente a este cúmulo de reveses la derecha acentuó la guerra económica con la escasez y la inflación inducidas, el acaparamiento y la especulación con divisas.

Ya en febrero del año pasado, la derecha arremete de manera violenta contando con activistas entrenados en Estados Unidos, Colombia y Venezuela, con mercenarios y paramilitares colombianos, conjuntamente con una campaña de publicidad internacional que involucró a figuras del espectáculo.

El pueblo respondió con paz y firmeza a esa ola de violencia y terror. Prevaleció la organización, la confianza y la movilización de los sectores populares, junto con la conducta ejemplar de la Policía Nacional y la Guardia Nacional, quienes con el más absoluto respeto a los derechos humanos hicieron frente a las provocaciones.

Hoy enfrentamos un nuevo intento de la derecha de violentar a la sociedad venezolana. Esta vez, como he dicho, intentan destruir la cultura del chavismo, romper la unidad popular y provocar hechos de violencia en los sectores populares de Venezuela.

LE.- ¿Cuál ha sido la respuesta popular a la “guerra económica y psicológica” desatada contra la Revolución?, ¿cuáles han sido los avances en términos de organización social de base, y también, de conciencia?

FF.- Como aprendimos del comandante Chávez, nuestra respuesta ha sido avanzar en la organización y en la democratización de la vida política de la Revolución Bolivariana.

Frente a la arremetida de la derecha, avanzamos en la creación y consolidación del poder comunal, generamos estrategias productivas desde los sectores populares, hacemos más eficientes las redes de distribución de bienes de consumo y nos avocamos a la tarea que nos ha asignado el presidente Maduro de marchar hacia un renacimiento productivo de Venezuela. Nos proponemos producir más y depender menos de las importaciones.

Igualmente nos proponemos, conjuntamente con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, asumir la labor de conocer a profundidad los procesos de producción, distribución y comercialización de productos. Tenemos la misión de encontrar y controlar todos los puntos por donde se cuelan el sabotaje y las mafias.

LE.- ¿Cómo ha afectado al país la precipitación de los precios del petróleo?, ¿qué medida los obliga a tomar para el año 2015?

FF.- Venezuela cuenta con los recursos y la estructura petrolera adecuada para hacer frente al reto que nos impuso la merma de los precios del petróleo. La ventaja fundamental viene dada por el hecho de contar con plena soberanía nacional sobre nuestra industria Petróleos de Venezuela.

Sin embargo, además de tomar medidas para dirigir nuestras inversiones a los sectores prioritarios, sin disminuir en nada nuestra inversión social, hemos mantenido la paridad cambiaria para las necesidades de la República y dinamizamos el mercado divisas para los particulares y privados.

En estas condiciones, el presidente Maduro decretó el incremento del salario mínimo y de las becas estudiantiles. Esta decisión fortalece el poder adquisitivo de los sectores populares para enfrentar la guerra económica.

También hemos iniciado un debate nacional sobre el precio de la gasolina. Todos saben que en Venezuela el Estado paga para que las estaciones de servicio pongan la gasolina a los vehículos. La venta está muy lejos de compensar el costo de producción. Pero la modificación de los precios será dictada por los resultados de este debate en el cual está llamado a participar todo el pueblo

LE.- Por último, ¿qué hará el Chavismo para derrotar una vez más la sedición golpista?

FF.- En su última alocución pública, el comandante Chávez nos advirtió sobre el escenario que se abría ante nosotros: “No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para, bueno, mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo, para acabar con la Patria”; eso nos dijo esa dura e inolvidable noche del 8 de diciembre de 2012.

Allí nos dejó la tarea de avanzar con Nicolás Maduro por la senda de la Patria y de la transformación bolivariana y socialista.

Chávez dedicó muchas palabras y mucha atención a los temas de unidad y organización de todas las fuerzas que conforman el chavismo.

Son esas herramientas usadas con creatividad y valentía, esos niveles de encuentro de todo el pueblo como colectivo protagónico en todas las regiones del país, actuando de manera clara y simultánea, las que nos permiten saber, con toda seguridad, que esta nueva arremetida será de nuevo derrotada y que nuestra victoria se consolidará con las próximas elecciones parlamentarias que realizaremos este año 2015.

Como bien nos dijo ese mismo día Chávez, “…ante esta circunstancia de nuevas dificultades -del tamaño que fueren- la respuesta de todos y de todas, los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la Patria hasta en las vísceras como diría Augusto Mijares, es: unidad, lucha, batalla y victoria.”


* Freedy Fernández Torres, es el director de la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).

** Javier Larraín P., es el director del semanario La Época.

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