noviembre 26, 2020

El pacto fiscal en el Proceso de Cambio

Es innegable que en los procesos de transición como los que vivimos en Bolivia y en varios países latinoamericanos, lo nuevo, aquello que materializa la revolución o que tiende en potencia a realizarla, coexiste e interpela a lo viejo, a lo tradicional que se resiste a morir, ora asumiendo una careta reformista, aggiorgonada y acorde a los vientos y/o su verdadero rostro fascista dador el desarrollo y grado de avance social, reaccionando para enlodar, distorsionar e incluso liquidar al sujeto del cambio.

Si eso lo experimentamos en nuestra propia familia a veces como tragedia y otras como comedia, como no se va evidenciar en el órgano judicial como un ejemplo, que se resiste a cambiar y que auto-reproduce tercamente viejas prácticas corruptas y prebendales, colonial-republicanas, o en el pacto fiscal que representa simbólica y objetivamente una suerte de contra-ejemplo sobre lo que sería una concertación social y pone en evidencia la pugna por el control y uso del excedente económico.

No es casual que en la actual coyuntura electoral de los gobernadores y alcaldes, la oligarquía instrumente a su tecnocracia exigiendo insistentemente entablar el pacto e invoque la 17ava. disposición transitoria de la Ley Marco de Autonomías. [1] Asimismo que incluso proponga desde lo que considera sus regiones, “coparticipar” en 50% en el uso de los recursos del TGN que sólo se quedaría con el otro 50%, planteando además a nombre de los gobiernos departamentales, de municipios y universidades del Estado Plurinacional que éste les transfiera adicionalmente 25% más del total de su ingreso. [2]

Inicialmente debe considerarse al respecto que el marco jurídico-institucional donde se despliega el actual proceso de cambio, caracteriza precisamente a la transición donde coexiste lo nuevo que no acaba de nacer y lo viejo que se resiste a morir, cuando se instrumenta en pro de intereses conservadores a la institucionalidad y las leyes cual si estuviesen inscritas en piedra, como designios divinos dados a la humanidad por los siglos de los siglos. Lo tradicional y conservador es un fácil expediente al que apelan los reaccionarios y oportunistas a través de la “prensa libre”, pretendiendo engrillar y distorsionar al actual proceso de transición al socialismo comunitario, en un contexto histórico en el que el Estado Plurinacional, la verdadera democracia participativa y el gobierno de/con los movimientos sociales cuentan con el 76% de apoyo popular. [3]

Por ello la CSUTCB una de las organizaciones más esclarecidas de la CONALCAM, plantea con claridad “que se debe revisar el artículo transitorio de la Ley Marco de Autonomías por no ser congruente con la CP del Estado Plurinacional…”, que es burdamente manipulada y digitada por “…las oligarquías y los opositores al gobierno”. [4]

Un otro aspecto a considerarse en la actual coyuntura económica caracterizada por la caída del precio internacional de los hidrocarburos y otras materias primas, que varias fundaciones y ONGs esgrimen por argumento para el “pacto fiscal” transfiriendo más excedentes a oligarquías atrincheradas en algunas regiones y socavando al Estado Plurinacional, es la aún significativa dependencia en la cuantía del ingreso fiscal de la exportación de gas natural y la producción de materias primas entre las que también se halla la soya y sus derivados agroindustriales.

Gracias a la nacionalización de los hidrocarburos (mayo-2006), el Estado controla el excedente generado en la producción y exportación de gas natural, que con dicha caída podría reducirse. No obstante la producción de las llamados commodities como soya y sus derivados entre otros bienes agroindustriales producidos mayormente para el mercado externo, aún está controlada por el capital transnacional a través de socios criollos muy reacios a pagar impuestos y generar ingresos al Estado, aunque exigen como siempre que éste les transfiera mayores recursos.

Lo propio sucede con la producción de minerales metálicos y no metálicos que ya en la colonia y la Bolivia republicana tradicionalmente dependió de la exportación en función e interés del capital transnacional, con breves interrupciones históricas por el ascenso popular, pero siempre a merced de las oscilaciones en cuanto al valor y al volumen exportable, del mercantilismo internacional. En 2013 el Estado a través de la COMIBOL sólo produjo 8% del total de dicha producción, en tanto que 63% fue realizada por la gran minería privada; 29% del valor total correspondió a cooperativas.

Re-enfocándonos en la segunda consideración parece que quienes defienden al pacto fiscal redistributivo del ingreso estatal – nacional que proviene de la producción exportable de gas y tiende a reducirse por la caída del precio internacional, sólo se preocupan por los gobiernos subnacionales; nos dicen como argumento a favor “que las rentas petroleras relacionadas directamente a los precios internacionales, generan un alto riego de volatilidad en los ingresos fiscales con los que cuentan los gobiernos subnacionales”. [5] Nada dicen de la economía nacional, dependiente y subsumida por el capital desde la colonia cuando se empezó a extraer plata y saquear otros recursos naturales del territorio indígena-originario con el trabajo forzado de los mitayos, para exportar a ultramar alimentando así a la acumulación originaria del capital.

Por cierto tampoco se entiende que en el Plan de Desarrollo (2006) y la Constitución Política del Estado Plurinacional (2009) se establece entre sus funciones centrales, el control y uso soberano en sentido nacional, del excedente económico, coadyuvando a industrializar los recursos naturales en armonía con la naturaleza, así como lograr integralmente en todas las regiones, articuladas y complementarias entre sí, soberanía alimentaria y productiva, entre otros aspectos.

Evidentemente lo que busca el llamado pacto es socavar y debilitar al Estado Pluri-nacional en su dimensión y alcance social comunitario, en lo económico y también en lo político y cultural, entendiendo por cierto a estos ámbitos no como una suerte de compartimientos separados y enclaustrados en sí, sino como expresiones inter relacionadas de la materialidad, las relaciones sociales, de poder y comportamientos, conciencias y subjetividades, en fin, como la vida social contradictoria.

No es gratuito afirmar que en esa búsqueda subyace una añoranza nostálgica como reivindicativa y de retorno al neoliberalismo, que exacerba y exalta el individualismo y la competitividad, pero que nada dice de la explotación del capital a los trabajadores y de la alienación social, tampoco sobre la depredación de la naturaleza. Es más y no podría ser de otra manera, las ignora. La visón neoliberal específicamente en torno al pacto fiscal “propone darle a la gente lo que busca: entregarle …la mayor parte o el total de las rentas de los hidrocarburos para que cada individuo …impulse el crecimiento económico del país de manera sólida y sostenida”. [6]

Sobre el pacto fiscal C. Katari a tiempo de notar que el actual “debate” es “inútil y… enfocado a las elecciones de marzo”, escribe que “todo Estado define prioridades en sus inversiones, cuyos objetivos son el bienestar de la mayoría de la población; si hacemos la analogía con la comunidad andina, diremos que las individualidades se diluyen en el proyecto común, guardando un espacio para lo individual”. [7]

A su vez y superando el tema del pacto, la CSUTCB “considera …necesario replantear un nuevo enfoque de redistribución del excedente económico con carácter de equidad, reciprocidad, complementariedad …y sostenibilidad” y que además de la “concurrencia de las inversiones públicas nacionales departamentales y locales” se plantee como un “objetivo el bienestar colectivo de la población, el desarrollo industrial y la superación del modelo pasado, basado en la exportación de materias primas sin valor agregado”. [8]

Cerrando también aquí éste tema cabe recordar al Che quien no cree para nada que el llamado “desarrollo económico” sea un fin en sí mismo; nos dice: el desarrollo de una sociedad tiene sentido si sirve para transformar a la persona… “más allá del egoísmo”. Asimismo y en el contexto del desarrollo del sujeto social revolucionario en el proceso de transición, dice también que “la creación de la nueva conciencia social” requiere el mismo esfuerzo” brindado a construir “la base material del socialismo”.


* Humberto Zambrana es miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”

1 Que exige que “en un plazo no mayor a seis meses después de publicados los resultados del…Censo Nacional de Población y Vivienda”, una “propuesta técnica” del Órgano ejecutivo sobre el pacto fiscal” a presentarse al Consejo Nacional de Autonomías.

2 Cada año los gobiernos departamentales reciben 25% del ingreso total estatal proveniente del excedente por la extracción de hidrocarburos, que se propone incrementarlo en 25% más. Asimismo se propone que el Estado nacional incremente a municipios y universidades las transferencias actuales de 20% a 26% y 5% a 7%, respectivamente y adicionalmente a dicha “coparticipación” de las gobernaciones en 50%, se les transfiera 17% más: en “Propuesta de Pacto Fiscal. CPV 2012.

3 La anterior semana, TELUSUR informó ampliamente, a diferencia de los medios privados nacionales, con el actual porcentaje de aprobación y apoyo al P. E. Morales.

4 “Proopuesta de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia para superar el Pacto Social neoliberal y preservar el marco de la Constitución del Estado Plurinacional”, feb.-2015.

5 “Pacto Fiscal. Coloquios Económicos”, Nº 27. Fundación Milenio, diciembre de 2013, pp 9.

6 Fund. Milenio, doc. citado, pp-15.

7 Camilo Katari: “El Pacto Fiscal”, La Época N° 660, pp-5; 22/2/15.

8 En doc, citado en nota 4.

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