noviembre 27, 2020

La Soberanía Económica en los procesos de cambio

Los procesos de liberación nacional en nuestros tiempos tienen un contenido social político y económico, esta característica multidimensional son aspectos importantes de un proceso que se extiende hacia un sumario revolucionario internacional, cuya principal contradicción se agudiza por el resurgimiento del socialismo renovado frente a un capitalismo senil y reaccionario. Proyectos socialistas cuyas práctica económicas se centran en las necesidades no atendidas por la lógica capitalista y que proporcionan los insumos fundamentales de una economía del sentido común frente a la economía de la racionalidad. Este sentido común en la economía debe transcurrir por el camino del ejercicio de la “soberanía económica”.

La autenticidad de los procesos de cambio o transformación en la economía debe estar vinculada a la consecución de un objetivo fundamental: lograr la “soberanía económica”, en las dimensiones fundamentales que ello significa. La construcción de un mundo diferente requiere la instalación de una economía diferente, cuyas prácticas fundamentales deben cuestionar la trillada racionalidad económica. La racionalidad económica es una imposición teórica que proviene de los caprichos de la acumulación del capital y una visión específica de la economía convencional. El planteamiento de la racionalidad económica excluye intencionalmente los principales motivos de la reproducción social y se concentra en la incoherente concentración de la riqueza en poder de un porcentaje bajísimo de la población mundial.

En términos convencionales la acepción genérica de soberanía económica proviene de la definición clásica de las Escuelas de Economía y tiene que ver con la capacidad que tiene un ente político, un Estado, para determinar por sí mismo la política económica. Se afirma también que la soberanía económica implica la existencia de aduanas, la emisión de moneda, la potestad para imponer regulaciones económicas. De la misma forma la soberanía económica tiene que ver con la protección de diferentes recursos naturales, su localización estratégica y la manera de utilizarlos, sea: conservando la biosfera, parques nacionales, zona exclusiva marítima y zona intangible.

El propósito de ejercer soberanía económica nos lleva al primer objetivo, liberarse de la influencia de los organismos internacionales, de los expertos en las recomendaciones desde la ortodoxia económica. Se requiere ser irreverente con los instrumentos financieros del imperialismo actual. El diseño de los objetivos de la política económica y su ejecución es un ejercicio que permitió tener una década ganada en los países con procesos de cambio en la región, principalmente Bolivia, Venezuela, Ecuador Nicaragua. Lo que debe lograrse hacia el futuro es la profundización de estos procesos y la construcción de la economía distinta para un mundo mejor.

La práctica de la soberanía económica, en el sentido de subversión frente a los organismos internacionales logran sacar roncha en los técnicos y ejecutivos del pensamiento ortodoxo de estas instituciones y de los medios de comunicación que el BCB realiza a las empresas estratégicas. Observación que no solo fue ignorada por las autoridades económica del Estado Plurinacional, sino que fue respondida por el propio Presidente Morales, al solicitar que este y organismo deje de intervenir en las decisiones soberanas del Estado.

El accionar soberano de los pueblos en materia económica es fundamental para profundizar los procesos que costaron mucho sacrificio y periodos largos de crisis, sangre, dolor y lágrimas.

Be the first to comment

Deja un comentario