noviembre 24, 2020

Un debate sobre las alternativas al modelo neoliberal

por: Natalia Coronel

Pensadores, políticos y dirigentes sociales participaron del encuentro que se desarrolló en Buenos Aires donde se firmó un documento por la “emancipación y la igualdad” de los pueblos.

La semana pasada tuvo lugar en Argentina el “Foro Internacional por la Emancipación y la Igualdad” que reunió a referentes de renombre dentro de los campos de las ciencias sociales, políticas y económicas de América Latina y el resto del mundo. En tres días de exposiciones y conferencias en el salón del Teatro Nacional Cervantes de Buenos Aires donde expresaron su compromiso con las luchas sociales y políticas que en este momento confluyen para construir un destino mejor para nuestros pueblos.

Organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación y encabezado por el filósofo Ricardo Forster, el encuentro contó con la participación de Noam Chomsky (EE.UU.); Álvaro García Linera (Bolivia); Ignacio Ramonet (España), Gianni Vattimo (Italia); Piedad Córdoba (Colombia); Iñigo Errejón (España); Camila Vallejos (Chile), Axel Kicillof (Argentina); Emir Sader (Brasil), entre otras personalidades, y logró la firma de un documento final llamado “Manifiesto de Buenos Aires por la Emancipación y la Igualdad”.

La evolución del sistema según Chomsky

El primer día bajo un caluroso y enérgico aplauso con un teatro colmado, tanto en el interior como en sus alrededores, se tuvo que dotar de pantallas gigantes, para escuchar a Noam Chomsky. Comenzó la conferencia haciendo un análisis en torno de las diversas situaciones de crisis y violencia política que enfrentan los pueblos, sobre todo en lo que respecta a la evolución de los asuntos mundiales luego de 1945. “Para fines de la década del ‘70, la situación estaba cambiando. El ataque neoliberal se aceleró durante los años de Reagan–Tatcher, persistió después de ello y se convirtió en un ataque sobre los derechos humanos básicos y la democracia”, señaló. Luego, con el colapso de la regulación, Chomsky mencionó que “las crisis financieras comenzaron a aparecer por primera vez desde la Depresión. Pero para los perpetradores, las instituciones financieras, los bancos, las crisis no son un problema muy serio porque hay una política gubernamental que los protege de cualquier amenaza”.

Figura destacada de la lingüística del siglo XX, Chomsky se ha transformado en uno de los principales críticos de la política exterior de su país –Estados Unidos–, de su dirigencia y en un defensor a ultranza de los derechos humanos. En esta línea, destacó el rol de la región frente a los atropellos del capitalismo: “América Latina ha estado a la vanguardia en luchar contra el ataque neoliberal. Esto lo demuestran nuevos movimientos que surgen también en Europa del sur, en Grecia o España”. Y concluyó: “el sistema capitalista estatal global está en uno de sus peores períodos de crisis. Los resultados, como siempre, dependerán de cómo el público responda”.

Desafíos y encrucijadas en América Latina

Antes de la llegada de Chomsky, la locutora enumeró los temas: Emancipación, Igualdad, Juventud y la Política como herramienta de cambio. Se apagaron las luces y se encendió la pantalla. En las imágenes aparecen Evo, Néstor, Cristina, Chávez –se escucha su voz: “Alca, Alca, ¡al carajo!”, la multitud estalla en aplausos de nostalgia, continúan los rostros con Lula y Correa. Como en un estadio, en los palcos se colgaron banderas de movimientos sociales, resaltan las de Venezuela y Bolivia. En las calles, personas escuchaban por alto–parlantes.

El periodista argentino Víctor Hugo Morales presentó al primer orador: Cauhtémoc Cárdenas. El hijo de Lázaro Cárdenas hace un breve repaso por la historia de México, la independencia, la revolución y el neoliberalismo de los últimos 30 años. Dice que la economía mexicana está en muy lento crecimiento, como un arrastre de la crisis del 2008 y que la única solución que se le ocurre al gobierno es el recorte y el ajuste. Se refiere al problema del narcotráfico y de los desaparecidos de Iguala. Pero el final de su discurso fue bien arriba, con una frase de Benito Juárez: “el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Llegó el turno de Piedad Córdoba. Explicó que hoy en día la estrategia es la del desprestigio y que el compromiso de Washington es el debilitamiento de los procesos políticos y sociales. “El narcotráfico es la multinacional del capitalismo, que genera y utiliza paraísos fiscales y es el principal financiador del paramilitarismo en Colombia”, señaló. En América Latina hay 76 bases norteamericanas de las cuales 8 están en Colombia. Se alegró con las conversaciones de paz que está llevando a cabo el gobierno colombiano con la insurgencia armada en La Habana. En el mismo sentido sistémico alertó sobre que “la caída del gobierno venezolano puede provocar un efecto dominó en toda América Latina”.

En el estrado, el pensador brasileño, Emir Sader señala que una de las deudas de los gobiernos de Lula Da Silva y de Dilma Rousseff “es la falta de una Ley de Medios. Sin ella, no hay democratización posible. Nuestros países deben unirse para poder enfrentar al capitalismo internacional, la integración regional es la clave del triunfo”. Siguen los aplausos.

También estuvo presente el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera. Resaltó la importancia del florecimiento de las democracias: “quizás lo nuevo que está enseñando América Latina, es que la democracia no se puede reducir únicamente al voto. El voto, la representación, es un elemento fundamental de la constitución democrática de los Estados. Se garantizan derechos, se garantiza pluralidad. Pero, paralela y complementariamente, hay otras formas de enriquecimiento de lo democrático. Esas formas de enriquecimiento de lo democrático es la plaza, es la calle, es la democracia callejera, es la democracia plebeya. No se puede entender el proceso boliviano sin ese correlato, sin esta dualidad institucional”.

Gianni Vattimo habla con un discurso simpático y se define como “un cultor de la mitología latinoamericana”. Comienza arrojando un título: “Latinoamérica como futuro de Europa” y señala que es una ponencia del entusiasmo. Lo que sucedió en la última década en Latinoamérica ayuda en Europa a pensar en otro mundo posible, pero no en el “otro mundo” de la Iglesia, sino en un mundo diferente “acá en la Tierra”.

Iñigo Errejón Galván, secretario de estrategia política de Podemos, la flamante alternativa progresista de la política española también se refirió a las derechas: “América Latina demostró que los gobiernos deben responder a quien los elige. A Europa le ha llegado la hora de los pueblos, la hora en la que los gobiernos estén al servicio de su gente”, sostuvo.

La gente canta “Patria sí, colonia no” y “vivos los llevaron, vivos los queremos” en clara alusión a los 43 desaparecidos en México. En los tres días pasaron por el escenario numerosas personalidades que no entraron en esta crónica por cuestión de espacio, pero cuyos discursos no carecen de valor y contundencia, ya que, en la misma línea pusieron el acento sobre su compromiso con las luchas sociales y en construir una alternativa al modelo neoliberal.

Con un final apoteósico entre aplausos y cánticos profusos, Forster delineó un punto de partida para un diálogo entre proyectos populares, democráticos y de participación igualitaria. “Cada uno, con su especificidad, con su lengua, con sus tradiciones. Pero todos juntos, imaginando que, efectivamente, se puede hoy, ahora, construir una sociedad mejor”, concluyó el secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional.


* Natalia Coronel es periodista argentina y colaboradora de La Época.

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