noviembre 24, 2020

Mar para Bolivia

por: Inti Tonatiuh Rioja Guzmán

El Mar cala profundo en el corazón de los bolivianos y genera una unión verdadera más allá de cualquier postura ideológica, política o, incluso, el club de fútbol al que pertenezcamos.

Su importancia en nuestra formación como nación es, sin duda alguna, primordial y fundacional debido a que, a diferencia de otros temas, ha cuestionado a la construcción de la bolivianidad partiendo de la necesidad de generar cohesión interna en sentido de bloque unido.

Es tan relevante el tema, que incluso el más escéptico queda opacado ya que por encima de cualquier subjetividad o prejuicio unilateral se ha efectivizado un sentido común, a unísona voz, germinando primeramente, y ahora, generando el sentimiento de amor más profundo e intangible por la patria.

Su éxito radica en que nos encierra a todos –escépticos y creyentes– en una misma bolsa, que al frente tiene a un país hermano que poco a poco se acerca a la idea de que es necesario entender el sentido integrador de nuestra causa.

Es ese sentido integrador el que se ha manifestado y desplegado ante nuestros ojos, hemos sido testigos de su evolución progresiva y de su éxito para desmantelar a la muralla de contención que propone el hermano país de Chile con su postura.

Se han ido desmitificando varios argumentos desde que Bolivia planteó su demanda ante La Haya, veamos alguno de ellos:


•    “Nada tiene que negociar Chile con Bolivia”: parece ser más una postura del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet que sale en un tiempo específico y no logra contemplar que en la historia de nuestro hermano país existen posturas de dignatarios como Salvador Allende que la desmienten. Y es que, no se puede olvidar los bastantes acercamientos que ambos países han tenido con tan sólo lanzar palabras como éstas, precisamente, las mismas buscan encubrir a esa histórica verdad.

•    “Es un tema que involucra exclusivamente a ambos países”: desde su origen, el problema nunca fue un tema únicamente entre ambos países, la intromisión de terceros como Inglaterra o empresas internacionales ya han marcado una evidente injerencia. Económicamente, y en perspectiva integradora, la postura chilena siempre ha sido mirar por sobre Latinoamérica, incluso sus acercamientos como la Alianza del Pacifico responden más a criterios ideológicos que económicos. El cerco que Chile construyó para Bolivia, finalmente, terminó cercándole a él, una de las razones que posiciona a los pueblos, movimientos sociales, movimientos civiles de Latinoamérica y el mundo en solidaridad con la demanda boliviana. Por su puesto, en temática de derechos internacionales existe la necesidad de que ambos lo resuelvan, sin embargo, esa realidad no constituye toda la película, ya que varios otros elementos entran a colación y juegan un papel importante.

•    “Es un tema latinoamericano”: Sí es un tema latinoamericano pero también es un tema anticapitalista, y por sobretodo antiimperialista, que invoca al espíritu insondable de justicia de todo aquel pueblo que se identifique con los destrozos a nombre del “progreso” y la acumulación de capital se han cometido. Elemento que hoy en día tiene un peso propio y trasciende fronteras.


Hoy, a diferencia de décadas pasadas, tenemos la total certeza de que retornaremos al mar con soberanía y que se hará justicia con nuestro pueblo y nuestra historia. No importa cuánto tiempo tardemos en llegar, llegaremos finalmente.


¡Mar para Bolivia!


*    Joven Politólogo Boliviano, @intirioja

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