noviembre 25, 2020

Reflexión después de las sub–nacionales

por: Nicolás Melendres

Hay muchas cosas que se deben rescatar para ponderar el acontecimiento electoral.

La participación de la población durante el proceso de cambio en las jornadas electorales redondea el 90%, cosa que contrasta radicalmente con la participación de la época neoliberal donde la misma no pasaba del 50%. Hoy tenemos una sociedad altamente politizada y democratizada, tenemos una ciudadanía responsable.

El Presidente fue claro en su último discurso respecto a la derrota en la Ciudad de El Alto y Villazón:

“…quiere decir que el pueblo paceño ha dado hoy castigo a la corrupción, si es así le felicito al pueblo paceño, votó a la corrupción.” [1]

Es decir, no porque seas del partido se va a cubrir las deudas pendientes que tienes contra el pueblo boliviano.

En este contexto podemos citar al buen Mao parafraseado por Marta Harnecker:

“… la única forma eficaz de evitar que el polvo y los microbios políticos infecten la mente de los camaradas del partido y el cuerpo del partido” es, entre otras cosas, “no temer a la crítica y auto crítica”, decir todo lo que se sepa y decirlo “sin reservas”, no culpar al que hable, mas bien “tomar sus palabras como una advertencia”, corregir “tus errores si los has cometido y guárdate de ellos sino has cometido ninguno.” [2]

El Presidente se pregunta:

“¿Será que las acusaciones de la corrupción del Fondo Indígena afectó o será que realmente hay machismo dentro de las mujeres?”

Sin embargo, el Presidente tiene mucho tacto, y la experiencia sindical le ha enseñado como, poco a poco, se va ir minando el sistema patriarcal que domina en el imaginario social. Su decisión no fue nada pragmática, mas al contrario simbólica, con la elección de Felipa Huanca.

“…Yo quiero decirles, en algún momento decía que sin darme cuenta había sido feminista, desde la lucha sindical…”, “…he organizado la federación de mujeres, de los sindicatos, hemos constituido las centrales y ahora son compañeras que tienen mucha fuerza política”. [3]

“…uníos, tomad parte en la producción y las actividades políticas para mejorar la situación económica y política de la mujer”. [4]

Evidentemente el MAS habría perdido en unos lugares y ganado en otros, de todo el territorio boliviano. Pero, la hegemonía del MAS en el territorio nacional no se ha modificado, sólo hubo cambios de ciertas articulaciones, pero la estructura expansiva no se ha roto.

Por otro lado, hay algo muy interesante que rescata el Presidente y es que, en los lugares que perdió el MAS, no gano un partido de derecha, sino son “compañeros, compañeras” que “se han ido con la agrupación y ganaron al MAS”.

Y es verdad la reflexión del Presidente, “¿cuándo un partido desde la fundación de la Republica ha ganado tantas elecciones? Nunca. ¿Y tantas alcaldías? Nunca.” Así se confirma, les guste o no, a mis queridos compañeros delmarxismo de manual, la aplicación de la geometría no euclidiana, la unipolaridad del campo político:

“…esa es la conciencia del pueblo boliviano, nuevamente ha ratificado que no es neoliberal, no es proimperialista ni procapitalista”. [5]

Esto se plasma no sólo con la hegemonía a partir del partido, sino construida a partir de lo social, tanto como para la presentación de los candidatos en los distintos partidos políticos.

Es decir, que la sociedad y la política hoy se mueve bajo otros términos, en otra hermenéutica, y estos términos fueron marcados por el MAS.


* Andrés Melendres, es un joven politólogo boliviano.

1 Discurso presidencial, Marzo 31, de 2015, Evo Morales.

2 Un Mundo a Construir, Mara Harnecker, Pag. 243

3 Discurso presidencial, Marzo 31, de 2015, Evo Morales.

4 Epígrafe para la revista Mujeres de la Nueva China, N. 1, 20 de julio de 1949.

5 Discurso presidencial, Marzo 31, de 2015, Evo Morales.

Be the first to comment

Deja un comentario