diciembre 3, 2020

El deslizamiento y mutación del clivaje regional

Los resultados de las elecciones subnacionales en Santa Cruz pueden llegar a significar una inflexión en el devenir del proceso de cambio hasta ahora liderado por el oficialismo de Gobierno.

Luego de analizar los resultados de las elecciones departamentales en Santa Cruz y constatar el reposicionamiento político-electoral-territorial del bloque de poder cruceño, a pesar de la derrota política-militar de la facción radicalizada de dicho bloque de los años 2008 al 2010 (años de las tomas de instituciones en el oriente boliviano, la masacre en la localidad de Porvenir en el departamento de Pando, además del caso de terrorismo contra el Estado del mercenario Rósza Flores), podemos completar el ejercicio anterior haciendo una revisión de los resultados electorales de las alcaldías del país, pero con especial atención a los resultados en la región de Santa Cruz. Dicho análisis del escenario poselectoral nos ayuda a constatar las territorialidades del poder y también confrontar la posibilidad tanto del deslizamiento como de la mutación del clivaje regional (o la vieja contradicción Estado-región) hacia los escenarios institucionales del Pacto Fiscal y de aprobación del Estatuto Autonómico cruceño. Para lograr lo anterior, proponemos un análisis de escenarios combinados, explorando las dimensiones locales o municipales de la configuración del voto, pero contextualizado por las tendencias que se consolidan en el nivel departamental y confrontado con la configuración del campo político nacional.

Por lo anterior, planteamos que las correlaciones de fuerzas del Bloque de Poder cruceño adquiridas luego de las elecciones departamentales y municipales en la región, permiten a ese bloque político proyectarse nuevamente hacia lo nacional (luego de un compás de espera de casi una década), en razón de que el departamento en el que el MAS pierde en las correlaciones de fuerzas electorales, tanto en la Gobernación como en la gran mayoría de los municipios, es precisamente en Santa Cruz.

A pesar de que el MAS IPSP sigue siendo la única fuerza política con alcance y representación nacional, ensayamos la idea de que los resultados de las elecciones subnacionales en Santa Cruz pueden llegar a significar una inflexión en el devenir del proceso de cambio hasta ahora liderado por el oficialismo de Gobierno –más aun por los recientes resultados de la Cumbre Agropecuaria realizada en la capital cruceña– a causa de las lecturas políticas, tratamiento y pactos que han realizado los operadores políticos del MAS en Santa Cruz. Si bien los recientes resultados electorales subnacionales del MAS en Santa Cruz son producto de una cadena de decisiones y opciones políticas asumidas por el oficialismo de Gobierno aproximadamente desde los años 2009 y 2010 en adelante, la constatación fáctica de esta acumulación política se produce ahora –a partir de marzo de 2015– evidenciando un punto de bifurcación en la ruta crítica e histórica del MAS. En otras palabras, el devenir histórico del proceso de cambio necesariamente pasa por las relaciones del oficialismo de Gobierno con Santa Cruz.

Ingresando en un análisis de la territorialidad del poder, en el año 2010 el MAS obtuvo 222 de 339 municipios existentes en el país; sin embargo, a la fecha el MAS controla alrededor de 226 de los municipios del país, quedando las correlaciones de fuerzas electorales plasmadas con resultados globales que reflejan la nítida presencia del MAS en el territorio nacional. Los casos excepcionales a la regla son los departamentos de Beni y Santa Cruz, ya que en el caso del primero, las correlaciones de fuerzas electorales están casi empatadas con el manejo de 9 municipios a favor del oficialismo masista frente a 10 municipios a favor de 2 fuerzas de la oposición (MNR y NACER), mientras que en el caso cruceño, la distancia se ahonda para el oficialismo de Gobierno nacional, manejando 21 municipios el masismo frente a 35 municipios controlados entre 6 siglas de la oposición política: el MAS maneja 21 de los 56 municipios cruceños, frente a los 23 municipios que manejan los Demócratas (MDS) del reelecto Gobernador Rubén Costas, 4 municipios del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), 4 municipios para la sigla ASIP, 2 del Nuevo Poder Ciudadano–NPC (Germán Antelo), el municipio de La Guardia para la sigla VOCES y el municipio de Santa Cruz de la Sierra en manos de Santa Cruz Para Todos–SPT del reelecto alcalde cruceño Percy Fernández.

Indudablemente los números globales en perspectiva del campo político nacional son aplastantes a favor del MAS; evidencian el monopolio de dicha sigla en el sistema de partido predominante a nivel nacional y la inexistencia de una oposición consolidada en términos de entidad política compacta, uniforme y con propuesta política de alcance nacional. Por su lado, la presencia de las oposiciones políticas son locales, territorializadas, fragmentadas y dispersas, salvo en los casos de Beni y Santa Cruz, en donde las oposiciones locales han trabajado el territorio como enclave y han formado vórtices políticos en torno al MDS y al MNR. El análisis de la territorialidad del voto nos muestra quizá una tendencia en formación u evolución que gira alrededor del deslizamiento del clivaje regional del campo político nacional de retorno al territorio y la mutación de los dispositivos políticos estratégicos y discursivos hacia el debate del Pacto Fiscal y la aprobación del Estatuto de la Autonomía Departamental en los términos del Bloque de Poder cruceño.

En otras palabras, con las renovadas correlaciones de fuerzas electorales a nivel de Gobernación en el Departamento de Santa Cruz (59%% del oficialismo cruceño frente a 31% del MAS) y con las correlaciones de fuerzas en los 56 municipios cruceños, el reposicionamiento de la disputa o tensión Estado-región vuelve a su escenario territorial de origen, posibilitando que el clivaje regional pierda todo contenido de interpelación progresista desde la lucha de clases, la deconstrucción en código étnico-civilizatorio, la reivindicación de género, generacional, de diversidad afectivo sexual, de sensibilidad artística cultural o cualquier otra diferencia o pluralismo que pudiera abrir, ampliar o diversificar el debate político en el departamento de Santa Cruz hacia una disputa planteada en los términos, códigos, sistema de sentidos y significaciones del Bloque de Poder cruceño. Con estos resultados electorales, lo más probable es que el debate político sea definido por el oficialismo cruceño en torno a su agenda y en sus escenarios más favorables: la temática del Pacto Fiscal y la aprobación –en caja cerrada– de los Estatutos Departamentales cruceños.

Como corolario, los resultados de las elecciones subnacionales en Santa Cruz nos evidencian de manera fehaciente que se ha perdido tiempo, oportunidades políticas e históricas para la disrupción de la hegemonía del bloque de poder del oficialismo cruceño por varios motivos o razones que exponemos como hipótesis o elementos de análisis: la subestimación (de parte del MAS) del bloque de poder cruceño, la debilidad o debilitamiento del instrumento político (MAS) en Santa Cruz, la constatación de la inexistencia de un voto duro del MAS en Santa Cruz ante la reagrupación de lo plebeyo o popular en torno al populismo de derechas de los hermanos Fernández (Johnny / UCS y Roberto / ASIP), la adopción del pragmatismo como modus operandi en el manejo político del MAS en Santa Cruz, la debilidad (o ausencia) en la creación de un sujeto político del proceso de cambio en Santa Cruz, la falta de apuesta política estratégica hacia el impulso de un nuevo sujeto económico del proceso de cambio en Santa Cruz que al menos pudiera competir, interpelar y disputar la base material del poder a la clase dominante en la región, además de la inacabada construcción de confianza con un núcleo dirigente o clase política de vanguardia del proceso de cambio, frente a relaciones de tutelaje, obediencia, silencio militante y/o centralismo democrático. Pero más que nada, las fallas de los operadores políticos del MAS en “leer” la complejidad, contradicciones y capas profundas de Santa Cruz.


* Politóloga cruceña

Be the first to comment

Deja un comentario