noviembre 23, 2020

Analizando la estabilidad económica

por: Marianela Calle

Los actuales efectos económicos y los turbulentos cambios que están sufriendo las economías de la comunidad internacional, han hecho que los Estados se hallen en constante alerta a fin de mitigar los efectos negativos que consigo trae este periodo de crisis en los precios de uno de los recursos energéticos de mayor importancia como es el petróleo.

El mundo va evolucionando en la diversificación de las fuentes energéticas, pero hasta el momento, en América latina uno de los principales motores que mueve las economías de los Estados lo constituye el petróleo, ya que existen países productores cuyas economías están íntimamente relacionadas con la evolución del mercado internacional del crudo, es por ello que ante cualquier variabilidad negativa que se produzca en los precios de este, los países son duramente golpeados por la dependencia temporal que existe, tal es el caso de los países que son exportadores como Venezuela, México, Brasil, Colombia, y Ecuador que se han visto afectados tanto en sus balanzas de pagos como en sus ingresos fiscales.

Algunos países ante tal arremetida entran en un periodo de recesión económica, crecen los índices de desempleo y la calidad de vida de sus habitantes disminuye, en ocasiones, hasta llegar a cifras alarmantes; otros países asumen medidas que hacen que los efectos de la decadencia económica sean más tolerables.

Aunque Bolivia no exporta petróleo parte de su economía se sostiene en las ventas de gas natural a Brasil y Argentina, a un precio que se ajusta trimestralmente en función de las variaciones del crudo, para fijar el coste del gas natural que se vende a Argentina donde se tiene en cuenta el promedio del precio del crudo del trimestre anterior, y en el caso de Brasil, se toma en consideración el promedio del semestre previo, según información emitida por Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPFB).

Analistas y representantes de organismos económicos internacionales como el Banco Mundial han señalado que la cotización de los precios del petróleo afecta al incremento del Producto Interno Bruto (PIB) de los países de la región, pero a pesar de estas vicisitudes el Banco Mundial proyectó para Bolivia un crecimiento del 4,8%, la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) por su parte indico que el crecimiento económico bordearía el 5%, aspecto que coincide con las previsiones hechas por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.

Asimismo según datos de la CEPAL sitúa a Panamá en primer lugar con un crecimiento del PIB de un 6 % seguido por Bolivia con un 5% y por el contrario Venezuela decrecerá a -1%, Brasil y Argentina a tan solo 1%, en comparación al 2014 donde el crecimiento promedio fue del 2,2% en este año bajara al 1%.

Pese a que las recaudaciones por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) han disminuido como resultado de las bajas cotizaciones del precio del petróleo a nivel internacional, los ingresos que nuestro Estado percibe por otro tipo de tributos como el Impuestos al Valor Agregado (IVA), el Impuesto a las Utilidades de las Empresas (IUE), el Impuesto a las Transacciones (IT), entre otros, compensan esta baja, en razón a que este tipo de contribuciones están creciendo al ritmo del 6% y 8%.

Otros sectores como los servicios de la administración pública y los establecimientos financieros, van creciendo aproximadamente un 6,1%, el sector de la industria manufacturera se pronostica que crecerá en 2015 en torno al 5,4%, seguido de restaurantes y hoteles con 5,2%, según los datos del Ministerio de Economía y Finanzas Publicas.

Bolivia no está exenta de los turbulentos cambios que están sufriendo las economías de la comunidad internacional, empero las previsiones hechas oportunamente reflejan, sin crear falsas expectativas, que el modelo económico adoptado ha resultado ser eficaz, no por nada su socialización en las grandes universidades del mundo tienen una buena acogida.

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