noviembre 29, 2020

Entrevista con Jiovanny Samanamud Ávila, Viceministro de Educación

por: Natalia Coronel

Así lo afirmó el Viceministro de Educación quien, además, destacó el plan de revalorización y desarrollo de conocimiento sobre la matriz de los pueblos indígenas.

Licenciado en Sociología con una maestría en filosofía y ciencia política, Jiovanny Samanamud Ávila, desde 2013 ocupa el cargo de Viceministro de Educación Superior del Estado Plurinacional de Bolivia. En diálogo con La Época, remarcó la importancia de la enseñanza intracultural como un aspecto clave en el fortalecimiento de individuos capaces de plantear un giro civilizatorio. “Los indígenas no son objetos de descolonización, son sujetos de su propio proceso”, sostuvo el funcionario quien hace referencia al desarrollo de la ‘descolonización educativa’ llevado a cabo por el gobierno desde 2006. Además, hace hincapié en la responsabilidad de los distintos espacios socioculturales para su transformación. “Sin duda es una tarea que nos trasciende como generación”, remarcó.

Natalia Coronel (NC).- Desde 2008, Bolivia es considerado un país libre de analfabetismo, ¿cuáles fueron las políticas que aportaron a este crecimiento?

Jiovanny Samanamud (JS).- La decisión política del presidente – Evo Morales- de arrancar de raíz esta problemática fue crucial. Otra factor fue el apoyo que tuvimos del programa ‘Yo sí puedo’ ‘Yo si puedo seguir’, que fue una iniciativa creada para eliminar el analfabetismo desde 2006 con ayuda de los cubanos que, se han brindado de una manera muy solidaria con el gobierno de Bolivia. A través de ellos y con su experiencia se logró desarrollar, implementar y mejorar la educación hasta llegar a un margen muy reducido de analfabetismo.

NC.- ¿Cuánto aportó el bono Juancito Pinto a la inserción escolar?

JS.- El impacto del bono fue en el nivel primario. El objetivo de este programa es lograr la permanencia de los estudiantes porque la ausencia de los niños por cuestiones económicas era un factor determinante para la deserción. Sin embargo, luego de la implementación del bono la situación cambió y los datos son alentadores porque se logró una reducción significativa.

NC.- La política educativa que se lleva a cabo desde el 2006 en adelante hace referencia a la ‘descolonización’, ¿a qué se refiere?

JS.- El modelo socio-comunitario productivo que es básicamente la propuesta transformadora educativa que tiene Bolivia tiene que ver con cómo trabajamos la descolonización y concibe como pilar fundamental la intraculturalidad e interculturalidad.

La intraculturalidad es un proyecto boliviano para las naciones indígenas que jamás habían podido reivindicar su concepción cultural en un proceso educativo, que no podían reproducir desde las pautas de su propia matriz, sino que lo hacían en el marco de una matriz ajena, como es el castellano occidental, y ese es un quiebre fundamental desde la colonia, pasando por la república. Es una lucha que, gracias al proceso de cambio se pudo volcar al proceso educativo y a eso llamamos intraculturalidad, ¿qué quiere decir? que tenemos una educación que permite desarrollar, revalorizar, reproducir y producir conocimiento sobre el arquetipo de los pueblos indígenas.

NC.- ¿Cómo se trabaja en el plano pedagógico la intraculturalidad y la interculturalidad?

JS.- Ningún sistema educativo se orienta a esto específicamente, sin embargo en Bolivia se ha vuelto un pilar central de la descolonización. Incluso transforma el concepto de interculturalidad, porque en el contexto mundial latinoamericano ha sido comprendida sólo como tolerancia y respeto a la diferencia. Pero si articulamos la interculturalidad con la intraculturalidad, tenemos un proceso de transformación, porque ya no es simplemente aceptación sino que, es aprendizaje mutuo. Para que este proceso se desarrolle de forma satisfactoria en nuestro país los castellanohablantes deben aprender de la cultura indígena, deben universalizarse en nuestro escenario. Esto también nos llevó a tener una política plurilingüe donde es obligatorio que todos los bolivianos, no solamente hablemos un idioma indígena, sino que también razonemos y tengamos por lo menos dos lenguas matrices.

NC.- ¿Cuál es la metodología que utilizan en las aulas para el intercambio de estos saberes?

JS.- Tenemos un sistema que llamamos ‘recuperación de saberes y conocimientos’ que es una estrategia metodológica en la educación boliviana donde el profesor puede y debe -que es parte de la estructura curricular- incorporar conocimientos para transformar su realidad concreta. Este es un elemento fundamental porque no se centra en la recuperación arqueológica y no es un turismo cultural, sino que es aprender de eso y pensar que ese aprendizaje sirve para transformar. Para nosotros -y con esto tiene que ver la descolonización- la educación es un elemento que contribuye a la evolución, es un elemento político, contrario a un elemento técnico pedagógico. Entonces, en la recuperación de saberes el ángulo político tiene que ver con transformar la realidad de la comunidad educativa, de las prácticas docentes y por ende del mismo proceso de iniciación.

NC.- ¿Qué sucede con el potenciamiento de las lenguas indígenas y a cuánto estamos de dejar de ser un país monolingüe?

JS.- La política plurilingüe es otro elemento de la descolonización, pero es muy complejo porque no solamente permite aprender el idioma indígena como una lengua de comunicación, sino que es una lengua de razonamiento. Lo que tenemos que hacer es llegar al nivel de producir conocimiento con la lengua originaria. El plurilingüismo en el aula significaría que, a largo plazo, el profesor sea capaz de dar contenidos en idioma castellano y en idioma indígena. Por ejemplo, si doy una clase de matemáticas, debería dictarse una parte en castellano y la otra en lengua indígena para poder mantener un equilibrio de transmisión de aprendizaje. Pero para eso necesitamos más tiempo porque, las bases de este proceso son los institutos de lengua y cultura que, son una Real Academia Española de los Pueblos Indígenas. Esto implica que deben normalizar su lengua utilizando como base central no al especialista lingüista sino la cultura misma donde tenemos definidas 36 lenguas oficiales.

NC.- ¿Cómo se aplica el desarrollo tecnológico a la ‘descolonización educativa’?

JS.- La descolonización no es contradictoria a la tecnología. Suele pasar que algunos profesores trotskistas nos acusan de ser pachamamistas porque piensan que nosotros no utilizamos herramientas científicas y que creen que, partir de los saberes y conocimientos de los pueblos indígenas es volver atrás. Entonces, argumentan que no es una educación científica. No obstante, hemos aclarado miles de veces cuán equivocados están con estas ideas porque, desde el punto de vista de la función tecnológica, le damos muchos usos, tanto con la implementación de computadoras en las aulas, como con el incentivo a la ciencia. Continúan con un viejo prejuicio colonial que indica que lo manual es inferior a lo intelectual.

NC.- ¿Qué proyectos tiene el gobierno para seguir fomentando el sector educativo?

JS.- Desde fines del año pasado ampliamos el bono Juancito Pinto a secundaria que es un incentivo para que los jóvenes continúen con sus estudios.

Pero nuestro gran reto es, lo que el presidente ha planteado, que es la soberanía del conocimiento como base de independencia científica y tecnológica. Lo que pretendemos es desarrollar la creatividad en todos los ámbitos y plantar los cimientos para seguir con los lineamientos de producción de aprendizaje de generación y de ciencia pero con un sistema de incentivos hacia adelante. Técnicamente somos un país no analfabeto y ahora apostamos a la soberanía del conocimiento, científico y tecnológico además de seguir apoyando el modelo y concretarlo en todos los niveles.

Be the first to comment

Deja un comentario