noviembre 29, 2020

¿Estados dentro del Estado boliviano?

por: Eduardo Paz Rada 

La posibilidad de que dentro del Estado Boliviano se formen otros Estados no está descartada por la forma como están concibiendo algunas autoridades del Ministerio de Autonomías el proceso de consulta o referéndum en torno a los Estatutos Autonómicos de las poblaciones de Charagua y Totora que se llevarán adelante el próximo 12 de julio de 2015; a pesar de la derrota que sufrieron los grupos oligárquicos cruceños y pandinos en 2008 cuando pretendieron desconocer al gobierno de Evo Morales e impulsaron cabildos destinados a impulsar el separatismo de Santa Cruz de su pertenencia a Bolivia.

Si bien la Constitución Política del Estado establece la vigencia de las autonomías departamentales, regionales, municipales e indígenas y señala la autodeterminación de los pueblos indígenas, esto de ninguna manera significa la mínima posibilidad de crear enclaves independientes en el marco del territorio boliviano y mucho menos si tomamos en cuenta que de los once municipios indígenas que aceptaron la posibilidad de la autonomía, tan solo dos han avanzado en su intención de avanzar hacia la aprobación de estatutos y varios de los demás han descartado esta opción.

El mismo presidente Evo Morales Ayma ha reiterado, en los últimos meses, que la unidad e integridad de Bolivia son fundamentales y ha rechazado toda posibilidad de admitir poderes por encima del Estado Boliviano.

Se debe tomar en cuenta que las políticas imperialistas han estado orientadas no solamente a intervenir y expandir su influencia sobre todas las regiones del planeta, como en Libia, Irak o Afganistán, sino también en generar condiciones de fragmentación o polinización de países, especialmente en las últimas décadas, como ocurrió en Yugoslavia que se fragmentó en Bosnia, Croacia, Bosnia, Montenegro, Macedonia y Eslovenia; o Checoslovaquia que se dividió en las repúblicas Checa y Eslovaquia.

En el caso boliviano, ya en la década de 1950 se formulaba la tesis de dividir Bolivia y sus problemas que provenía de la diplomacia de Washington, y hace diez años, el analista norteamericano Mark Falcoff y el Ministro de Defensa argentino José Pampuro especulaban sobre el suicidio o la jibanización de Bolivia a raíz del discurso de las dos Bolivias, de la rebelión de octubre de 2003 y la expulsión de Gonzalo Sánchez de Lozada. Inclusive en septiembre y octubre de 2008 se produjo el intento separatista de Santa Cruz con el apoyo del embajador Philip Goldberg, quien fue expulsado del país.

El caso emblemático de balcanización fue el ejecutado, en la primera mitad del siglo XIX, por los imperialismos inglés y estadounidense, y las oligarquías locales, cuando dividieron en más de veinte repúblicas el proyecto de Patria Grande Latinoamericana impulsado por Bolívar, San Martín, Artigas, Morazán, Morelos, Sucre y O’Higgins, entre otros, y que, a inicios del siglo XXI, fue recuperado por Fidel Castro, Hugo Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega, Lula Da Silva, Néstor Kirchner y otros. El avance de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) o la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), como escudos defensivos frente a las agresiones del imperialismo contra las semicolonias, es una experiencia fundamental en la hora presente.


* Sociólogo boliviano y docente de la UMSA. Escribe en publicaciones de Bolivia y América Latina – eduardo.pazrada@gmail.com

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