noviembre 27, 2020

Racistas sudafricanos “como en su casa” en Bolivia

por: Carlos Macusaya

Durante su dictadura, el general Banzer, cuya familia presumía ser descendiente de alemanes, acogió con entusiasmo una propuesta de “recibir” en Bolivia ciudadanos blancos que querían huir de Sudáfrica, pues los “negros” estaban protagonizando acciones y movimientos contra la dominación blancoide que sufrían. Una publicación del Suday Times de Johannesburg (Sudáfrica) reproducida por el Nº 5 de CADAL, y a su vez por el periódico indígena IXIM de Guatemala, atribuye, entre otros, el violento ataque al Dr. Romano Caputi, cónsul general honorario de Bolivia en Sudáfrica, por parte de la Iglesia Católica Romana en Bolivia, a que “la partida del primer grupo de cincuenta familias sudafricanas fue pospuesto indefinidamente” (“¡Bolivia, allá vamos!”, en IXIM Notas Indígenas, Año 2, Nº 14 y 15, noviembre y diciembre 1978, p. 7).

De Sudáfrica llegó a Bolivia una delegación, el Comité Divisional del Vryheldas, entre cuyos miembros estaba un diputado sudafricano de nombre Jan Foley, quien en una nota periodística referida a la preparación de la posible migración blanca a Bolivia decía no estar satisfecho con la relación racial que encontraron en Bolivia, pero que no preveían problema real al respecto, pues en Bolivia como en Sudáfrica se practicaba una discriminación mediante la que la minoría “blanca” mantendría a mestizos e indios “en el lugar que verdaderamente les corresponde”, “la única diferencia está en que ellos [los bolivianos] lo hacen calladamente sin publicarlo al resto, así que desde ese punto de vista, los sudafricanos blancos se sentirán como en casa.”

Sobre los indios Jan Foley decía: “[Los indios de Bolivia] tienen una inteligencia comparable a la de nuestros negros y se les puede enseñar labores manuales sin ningún problema. No son exactamente la gente más productiva que yo haya encontrado. Poseen un poco más de auto-respeto por ellos mismos que nuestros negros, y se mantienen razonablemente limpios y arreglados” (op. cit.). Foley veía en Bolivia una situación similar a la que se vivía en su país, Sudáfrica, por ello creía que los “blancos” sudafricanos “se sentirán como en casa”. Paradójicamente en Bolivia los únicos “locos” que veían y denunciaban el racismo eran los “resentidos” indianistas.

¿Llegaron familias “blancas” de Sudáfrica o fue una migración frustrada? El periódico Collasuyo, en su primer número, reproducía una noticia publicada en el periódico Presencia de La Paz, de fecha 21 de junio de 1978, la que a su vez se hacía eco de una información producida en Holanda en sentido de que: “En el mes de febrero llegaron a Bolivia 50 familias sudafricanas, utilizando pasaportes australianos y alemanes (Alemania Federal). Afirma la publicación que el gobierno de Bolivia mantienen en secreto esa inmigración así como el lugar donde se les facilitó el asentamiento.” (“50 familias racistas invadirán Bolivia”, en: Collasuyo, Año I, Nº 2, La Paz- Bolivia, junio de 1978, MINK’A, p.7).

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