diciembre 3, 2020

Salvador Allende Gossens (1908-1973)

Nació en Valparaíso el 26 de junio de 1908. Sus padres fueron Salvador Allende Castro y Laura Gossens Uribe. Perteneciente a una familia de clase media acomodada, realizó sus estudios en el Liceo Eduardo de la Barra de Valparaíso y en la Universidad de Chile, graduándose como médico cirujano en 1933.

Ya desde 1929, siguiendo la tradición familiar, había ingresado a la masonería. También se había iniciado en la política entrando al grupo “Avance” y llegó a ser vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile en 1930.

Alternó su dedicación a la política con el ejercicio profesional. Participó en la elección parlamentaria de 1937 y salió elegido diputado por Valparaíso. Fue ministro de sanidad del gabinete de Pedro Aguirre Cerda entre 1939 y 1942. A partir de entonces se convirtió en líder indiscutible del Partido Socialista.

En 1945 fue elegido senador y se mantuvo en este cargo hasta 1970. Cuatro veces fue candidato a la presidencia de la República, representando a una alianza cuya base la conformaban los partidos socialista y comunista: 1952, 1958, 1964 y 1970. Triunfó en su cuarta postulación y accedió a la primera magistratura apoyado por una agrupación de partidos de izquierda, la Unidad Popular. Por primera vez en la historia, y causando expectación en el mundo entero, un político socialista y marxista llegaba al gobierno a través de la votación popular. Su gobierno inició, entonces, una experiencia difícil y única: llevar al país a transitar por una vía democrática hacia el socialismo.

Realizó proyectos como la nacionalización del cobre, la estatización de las áreas claves de la economía y la aceleración de la reforma agraria, en medio de una grave crisis económica y financiera interna. La naturaleza radical de su programa de gobierno despertó una frontal oposición, tanto en el interior del país como a nivel internacional. En medio de un contexto en que aún primaba la política de Guerra Fría, el gobierno Nixon decidió utilizar todas las armas necesarias con el objetivo final de derrocar a la Unidad Popular.

El 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet encabezó un golpe militar, durante el cual bombardeó el Palacio de la Moneda, sede del gobierno. Allende, desde su puesto presidencial, rechazó las exigencias de rendición, resistió junto a sus más leales colaboradores y advirtió a sus cercanos que moriría en el lugar donde lo había puesto el pueblo: como Presidente de Chile. Ese mismo día, luego de que el palacio fuese atacado por aviones y tanques, se quitó la vida. Sus certeras palabras aún guían los pasos de las revolucionarias y revolucionarios latinoamericanos de hoy: “Algún día América tendrá una voz de continente, una voz de pueblo unido. Una voz que será respetada y oída; porque será la voz de pueblos dueños de su propio destino”.

La Época.-

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