diciembre 3, 2020

Un Vivir Bien para un buen desarrollo agrícola

por: Juan Andrés Clavijo

A partir del año 2006 comienza una nueva etapa en el desarrollo de Bolivia con la implementación del Plan Nacional de Desarrollo que plantea el desafío de mejorar el nivel de vida de la población en base al respeto a la Madre Tierra, sin dejar de lado la innovación tecnológica que permite incrementar el desarrollo productivo y auto-sostenible, preservando el medio ambiente y reforzando las empresas campesinas, asociaciones de productores rurales, cooperativas, micro y pequeñas empresas familiares, dado su rol fundamental en la generación de riqueza y redistribución de la misma en el marco de los principios del vivir bien.

Después de los sectores minero e hidrocarburífero, el sector de la producción alimentaria viene a ser el tercero en importancia, representando entre el 4% y 5% del PIB (según los datos del Instituto Nacional de Estadística hasta el año 2013). Dentro de este sector, el mejor establecido y más influyente en las oscilaciones de la demanda agregada viene a ser el de la producción de oleaginosas, trigo, tubérculos y granos.

Se tiene dos grandes sectores de producción agrarios: el indígena-campesino, organizado preferentemente en modelos comunitarios de producción, y el sector privado, compuesto por pequeños, medianos y grandes productores. En lo que respecta al aporte de la producción agrícola nacional, el premier sector tiene una contribución menor al 20% en tanto el resto de la producción se distribuye mayoritariamente entre medianos y grandes productores, aunque también hay pequeños productores que trabajan la tierra como privados en calidad de colonos.

Un análisis de este renglón productivo muestra que el sector privado es el que compone la agroindustria a nivel nacional y se beneficia de ella pero, no en igualdad de condiciones al interior de su estructura; los grandes y medianos productores son los más beneficiados debido a que, más allá de producir cerca del 80% del total agrícola nacional, tienen a su disposición la facultad de exportar sus excedentes, en tanto que los pequeños productores, si bien son los únicos con perspectivas a articularse al mercado agroindustrial del país, a diferencia de las comunidades campesinas, ingresan como el eslabón más débil de la cadena ya que sólo cuentan con las tierras y no con el capital ni la información sobre el mercado, lo que los hace en proveedores de materia prima para la agroindustria que tiene un 30% más de capacidad instalada de lo que actualmente produce.

Por tanto, nos encontramos con dos grandes problemas en el agro boliviano: 1. La falta de información con respecto a las estadísticas de la producción excedentaria del sector privado, que aventaja su capacidad de exportación dejando desprovisto de abastecimiento en algunos productos agrícolas al mercado interno boliviano, lo que se refleja en una balanza de pagos deficitaria producto del incremento de importaciones en productos como el maíz, harina de trigo y trigo en grano, solo para mencionar las más importantes en el consumo; y, 2. El modo de producción no es amigable con el ambiente. En Bolivia tenemos dos polos de desarrollo productivo, el más grande concentrado en los valles y oriente del país, sobre todo en el departamento de Santa Cruz, mientras el segundo, concentrado en la zona occidental, vive de la agricultura y la ganadería donde la pequeña y gran producción es insostenible desde el punto de vista ambiental ya que el modelo productivo ha llevado a un proceso de desertificación acelerada en más de 300.000 has. en esta región.

Entonces, se presenta la necesidad de innovar técnicas que permitan la preservación de la madre tierra sin dejar de lado el bienestar y el crecimiento de la producción, fundamental para el crecimiento sostenible de una economía que tenga la capacidad de redistribuir la riqueza de forma prolongada y sin perjudicar al medio ambiente. También es necesario desarrollar un sistema de información agrícola para garantizar el abastecimiento del mercado interno en Bolivia.


* Militante de Columna Sur.

Be the first to comment

Deja un comentario