diciembre 3, 2020

Potosí: Región y ciudad Estado

por: Gualberto Hochkofleri

Quienes están en la central obrera departamental y en el comité cívico potosino han desarrollado una línea política conservadora y de resistencia a un proceso revolucionario.

Quiero expresar mi molestia por cómo ciudadanos potosinos, amigos míos, han tomado una lamentable actitud en estos días, adoptando una posición conservadora, de derecha, contrarrevolucionaria, habiendo sido compañeros, amigos que en muchas contiendas participaron por construir este Estado plurinacional, pero la vida es así, a veces nos coloca en bandos diferentes.

Para poder hacer el esfuerzo de entender por qué, más allá de la propia reivindicación, de las particularidades que está teniendo esta confrontación, hay que remontarse a las raíces, a la época de la Colonia en Potosí.

Visión histórica

El Estado colonial se asentó especialmente en la ciudad de Potosí, allí se construyeron muchas instituciones coloniales, entre ellas, la Intendencia de Potosí, y luego, la Provincia de Potosí, antes de 1825.

En Potosí se consolida la forma de explotación, más brutal, especialmente de los compañeros originarios. En 1571, con la presencia del virrey Francisco de Toledo se instituye la mita, que era una tradición en nuestros estados, allá por entonces plurinacional, pluricultural, el Tahuantinsuyo.

La mita consistía precisamente en una forma de cooperación, trabajo y relación con la naturaleza, pero ellos la implementan en el Cerro Rico de Potosí. Miles y miles de originarios fueron introducidos inicialmente al trabajo superficial y luego a los socavones del Cerro Rico.

En esta gestión de gobierno se han descubierto dos depósitos de cadáveres en Potosí, posiblemente de mitayos, cientos de huesos, pero seguramente si se hiciera un estudio antropológico, arqueológico, en el Cerro Rico, en los socavones más antiguos, se encontrarían los restos de miles y miles de originarios que fueron introducidos a las boca-minas y nunca más vieron el sol.

A razón de que Tomás Katari es nominado por derecho autoridad de su ayllu es que a pie va hasta Buenos Aires para ser reconocido, y cuando está viajando hacia Sucre, antiguamente la Plata, a la Audiencia del Charcas, es despeñado y muere. Luego Tupac Katari asume el apellido de Tomás Katari. Una de las primeras resistencias a la Colonia, proviene precisamente de nuestros pueblos originarios.

Es en Potosí, en el territorio de la Audiencia del Charcas, donde se produce, al parecer, el primer acto de resistencia de los pueblos originarios, de los cantumarqueños.

Los españoles llegaron a Cantumarca a observar el Cerro en marzo de 1545. Quisieron obligar a los pobladores originarios a que les que construyeran sus casas donde ahora es la ciudad de Potosí, en toda la parte superior, y bajo la dirección del Chaqui Katari se rebelan porque les obligan a punta de maltratos, culatazos etc. Los españoles incendian las viviendas de los originarios y se produce un enfrentamiento. Ese acto del 1ro de abril de 1545 aparece en la historia como el primer acto de resistencia al dominio colonial.

O sea, primero Potosí fue centro de dominación colonial, segundo, el inicio de la resistencia, y a ello se suma posteriormente la lucha de los mestizos, con la batalla de los Vicuña y Vascongados, y finalmente el grito libertario del 10 de noviembre de 1810.

La última batalla de las fuerzas libertarias del ejército de Bolívar, para que luego se fundase en Sucre la República de Bolivia, se produce también un 1ro de abril de 1825 en Tumusla, y en esta participa el coronel patriota Carlos Medinaceli, con fuerzas que conjugaban lo que quedaba de los ejércitos auxiliares de Argentina y los ejércitos que había comandado Juana Azurduy de Padilla y los compañeros originarios; estas fuerzas hacen posible que sea la última batalla, que marca la culminación de la lucha por la independencia, justo en tierras potosinas.

Y esto viene desde esa época traduciéndose, hasta ahora, y hay un sentimiento indudablemente en cada uno de los potosinos de decir: si con la riqueza de nuestro cerro podría hacerse un puente desde Bolivia hasta España, figurativamente, entonces que nos ha pasado, por qué seguimos en la situación en la que nos encontramos, y esta es una interrogante que se hace a la historia.

Pero acá también vale la pena señalar otras líneas y es que, cuando se funda la República, Potosí como era el centro económico, tenía el poder económico, y Bolivia no podía constituirse como República si no tenía como base precisamente al Cerro Rico y a todos los que estaban vinculados a la actividad minera.

La República no resuelve el tema colonial porque el que ocupa el escenario socio-político es el que va a ser clase media casi burguesa, hacendados entre otros, pero aun así, uno puede señalar otro trauma y paradoja que tiene Potosí, pues sacrificó su propio desarrollo para construir la República. Los poderes políticos y económicos republicanos, desde 1825 hasta la época del estaño, provienen precisamente de esta ciudad. La historia de la República es la historia de Potosí, donde el actor fundamental son los capitales mineros, incluido Sánchez de Losada porque su fortuna nace allí, pero también comienza a ser la historia de los trabajadores mineros y acá vale la pena detenerse en el tema.

Los trabajadores mineros

Los primeros trabajadores mineros siguieron siendo compañeros de los pueblos originarios de los alrededores de la ciudad de Potosí, convertidos luego en obreros, por eso es que los trabajadores mineros, en el caso concreto de Potosí, tienen doble dimensión: tienen dimensión de clase y dimensión de nación. Cuando comienza a luchar el trabajador minero contra el capital minero que construye la República, las masacres más importantes que se producen son precisamente las de Potosí.

El capital impide que el trabajador clase-nación pueda proyectarse en la construcción de un nuevo Estado. Y es acá uno de los aportes que hace precisamente la lucha minera, vinculada a la nación, porque son compañeros que provienen de nuestros pueblos originarios, hacen trabajo de minería pero también se consideran clase y pueden visualizar una sociedad más justa. Este es digamos otra de las paradojas que tiene Potosí que renunciando a su destino construyó una República. Es por ese hecho que cuando alguien muere, o alguien se enferma o no tiene trabajo, uno dice, a quien a voy a reclamar sino es a quien le construyó, al Estado capitalista, al Estado republicano.

El civismo

Adicionalmente, ambos periodos han introducido elementos en estas relaciones, un factor que no existía en el Tahuantinsuyo, o antes, y que confronta y crea una contradicción entre la región y el Estado. El desarrollo desigual territorial, la imposición de una división política en la Colonia y la República –ésta tomó los Departamentos y la provincia– aún sigue siendo la división política colonial, esa contradicción es latente y abarca al Estado colonial como también al republicano. Y es acá donde surge, precisamente, el caso potosino del fenómeno del Comité Cívico como una forma en que el ciudadano, más allá del sindicato y desde el punto de vista territorial, conforma una entidad que puede representarlo frente al Estado.

Esta entidad, inicialmente llamada CODEIPO (Comité de Defensa de los Intereses de Potosí) tiene sus orígenes en 1940. En ese año el alcalde municipal Dalence, ante los pequeños recursos que tenía, y el gobierno de la dictadura de Peñaranda, toma la decisión de pedir que se haga lo que es hoy el Hospital de Potosí, Daniel Bracamonte. Esto motiva una lucha de la ciudad de Potosí en esto de la región-Estado-ciudad contra el Estado central, y esa movilización desemboca en un conflicto urbano cívico de ciudad-Estado frente al Estado republicano, pero da al sentir una particularidad ya que enarbolan una bandera, que es la que conocemos ahora (roja y blanca) y una consigna que es el Federalismo. Federal en el sentido de que la región debe estar por encima del Estado.

CODEIPO pasa y se conforma el Comité Cívico Potosinista (CONCIPO) durante la dictadura de Banzer, ¿y quiénes lo conforman?

El Comité Cívico es organizado, inicialmente, por la clase media acomodada potosina, aquellos intelectuales que eran estudiantes universitarios de clase media-alta, migrantes y abarca a segmentos determinados de actividad laboral como son los comerciantes y parte del transporte, especialmente el transporte internacional, que constituyen la base social del primer comité cívico, aunque su presidencia correspondió a un profesional de la clase media alta potosina. Pero la clase media alta en su confrontación con la dictadura es menos consecuente y más bien conciliadora, entonces la resistencia de los trabajadores la Federación Independiente de Campesinos, con la Central Departamental de esa época, con trabajadores y mineros unificados –en alianza franca–, un par de segmentos del magisterio –que son más consecuentes en la lucha por las libertades contra la dictadura–, van a ir ganando espacio en el Comité Cívico, a tal punto que ya las nuevas directivas, a finales de la dictadura de Banzer, se van decidiendo en las instalaciones de la Central Obrera Departamental.

Para ver la situación actual de este Comité Cívico hay que analizar los resultados de la Central Obrera Departamental y de sus dirigentes. Desde hace 5 o más años el compañero Mamani, trabajador minero, ha sido unos de sus líderes. Minero no de la empresa pública sino de la empresa privada, con todo los privilegios que ello significa, por eso es que cuando el compañero Evo planteó y dijo quiere nacionalizar minas como la de San Bartolomé, este compañero, dirigente de la Central Obrera Departamental, dijo no a la nacionalización en defensa de las empresas privadas.

El segundo compañero, de apellido Solares, es un funcionario de la Caja de Seguridad Social, el no es obrero, ambos tienen una formación de izquierda radical próxima al trotskismo, pero desde hace más de cinco años son los que han ido articulando a los nuevos Comités Cívicos, y la posición extrema de ambos configuran en todo momento una vinculación tal vez no orgánica, pero ideológica-política con las corrientes de derecha. Ellos se han convertido, por el tiempo que llevan en la dirección, en burócratas del sindicalismo. Como burócratas del sindicalismo, que perviven ahí, ya hace mucho que no trabaja Solares, ni siquiera por ética.

Los dirigentes mineros de antes, incluso en la clandestinidad, por lo menos dos días a la semana iban a trabajar a la mina, era la ética del dirigente minero. En cambio el compañero Solares no volvió a trabajar ni un solo día y ahí está en el CONCIPO. Ese burocratismo le conduce a tener una posición política determinada.

Con la revolución del nuevo Estado plurinacional las condiciones de estas paradojas comienzan a ser resueltas, entonces, el Comité Cívico, de haberse constituido en la posibilidad de interpelación se ha convertido en una entidad conservadora que quiere continuar utilizando este espacio bajo las mismas condiciones del Estado republicano, y por tanto, confrontacional, para que este Estado no pueda avanzar.

En síntesis, cuando uno comienza a interpretar y dice por qué hacen lo que hacen, repara en que hay una finalidad política evidente. Pero es por este hecho, porque quienes están en la central obrera y en el comité cívico han desarrollado una línea política conservadora y de resistencia a un proceso revolucionario, toda posición conservadora se convierte precisamente en una posición contrarrevolucionaria, entonces la central obrera como el comité cívico ahora, en el fondo, están precisamente manifestando, expresando, en este nuevo Estado, en esta nueva realidad, una posición contrarrevolucionaria, conservadora. Ellos piensan que si ellos piden la fábrica de cemento y utilizan un método confrontacional, como cuando los regímenes de dictaduras, se conseguirán las cosas pero, el asunto es que acá estamos diciendo: señores, vamos por la fábrica de cemento, vamos por el aeropuerto, vamos juntos. Utilizan el instrumento de la confrontación porque son conservadores, al final son contrarrevolucionarios porque impiden al proceso revolucionario, continuar hacia adelante. Esa es mi interpretación de este momento y vuelvo a decir que es lamentable que compañeros que estuvimos en la misma vereda ahora estemos en veredas diferentes. Pero esa es la vida, tu no puedes ser revolucionario hasta un momento determinado, o serlo hasta que tus intereses personales se vean afectados por otros superiores.


* La presente ponencia fue presentada el miércoles 22 de julio en la Escuela Nacional de Formación Política, ciudad de La Paz.

** Economista, especialista en asuntos mineros y actual Viceministro de Política Minera.

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