noviembre 30, 2020

Federico Engels (1820-1895)

Nació el 28 de noviembre de 1820, en la antigua Prusia –parte de la Alemania actual–, en un hogar acomodado, conservador y religioso.

Hijo de Friedrich Engels y su esposa Elise, prósperos industriales textiles.

A sus catorce años, tras estudiar en la escuela local, le enviaron al Liceo de Elberfeld, donde se alojó con un pastor luterano de la localidad. El patriotismo cultural que adquirió en esta época le acompañó toda su vida.

A pesar de sus buenas notas y su deseo de continuar estudios, cuatro años más tarde, su padre lo sacó del liceo para colocarle como dependiente en una casa de comercio de Bremen.

Entre 1841 y 1842 matricula en la Universidad de Berlín, interesándose por los movimientos revolucionarios de la época y relacionándose con los hegelianos de izquierda y con el movimiento de la “Joven Alemania”.

Enviado a Inglaterra al frente de los negocios familiares, conoció las míseras condiciones de vida de los trabajadores de la primera potencia industrial del mundo; más tarde plasmaría sus observaciones en su libro La situación de la clase obrera en Inglaterra (1845).

Un año antes, al pasar por París de regreso a Alemania, había conocido a Carlos Marx. En lo sucesivo, ambos pensadores entablarían una férrea amistad y se colaborarían mutuamente, publicando numerosas obras juntos.

Fue el primero en afirmar que el proletariado no sólo constituye una clase que sufre, sino que es precisamente la miserable situación económica en la que se encuentra la que le obliga a luchar por su emancipación definitiva.

Entre 1845 y 1847 vivió en Bruselas y en París, alternando los estudios científicos con las actividades prácticas entre los obreros alemanes residentes en dichas ciudades. Allí se relacionó, junto a Marx, con una asociación clandestina alemana, la “Liga de los Comunistas”, que les encargó que expusiesen los principios fundamentales del socialismo elaborado por ellos. Así surgió el famoso Manifiesto del Partido Comunista, que vio la luz en el año 1848.

Fue dirigente político de la Primera Internacional y de la Segunda Internacional.

Asumió, junto a Marx, la dirección de la Nueva Gaceta del Rin, periódico democrático que aparecía en la ciudad de Colonia. Pero al triunfar las fuerzas reaccionarias, la publicación fue suspendida.

Participó en la revolución alemana de 1848-50, razón por la cual fue expulsado del país y huye a Londres, a través de Suiza, una vez derrotados los insurgentes.

Publicó escritos tan relevantes como Del socialismo utópico al socialismo científico (1882), El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884) o Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana (1888).

Fue un hombre de vasta cultura, hablaba y escribía en 37 idiomas.

Murió en Londres el 5 de agosto de 1895. Tras su partida física, diría el líder revolucionario Lenin: “un gran hombre ha dejado de existir”.

La Época.-

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