diciembre 5, 2020

De reinas y plebeyos. O la curiosa historia de la reina que acusa al plebeyo de querer ser rey

Una de las herencias más perversas del colonialismo ha sido la “mentalidad estrecha”. Nos obligaron a pensar en chiquito y cualquier propuesta que rompa con este esquema es vista como algo “irracional”.

El lamentable manejo de la información que tiene cierto sector periodístico, que hoy trabaja con un claro discurso opositor –aunque no lo reconozca–, hace que se pierda la calidad del oficio y se convierta en una simple palabrería del popular p’ajpaku, que narra sus historias en las plazas de nuestras ciudades.

“Evo no quiere comprar la máquina contra el cáncer”, dice una eufórica locutora, feliz de haber encontrado una especie de gran descubrimiento para debilitar la figura del Presidente, como intenta diariamente. No toma en cuenta que existen responsabilidades que corresponden a otras instancias de administración del Estado local; tal vez lo sepa, y entonces quedaría en evidencia la “mala leche” de su opinión.

En un país que está avanzando a construir un Estado autónomo ese tipo de opiniones retrasa el proceso, no puede crearse una conciencia de verdaderos gobiernos locales (departamentales y municipales) con tales aseveraciones que, en lugar de orientar a la población, influyen para mantener una mentalidad centralista, denunciada por la misma persona en una suerte de esquizofrenia verbal.

Sobre la base de aquellas afectaciones, pretende encontrar esta locutora un “doble Evo”, uno demócrata y otro dictador, ¿no será que más bien existe una doble locutora? ¿Una que, como dice la sabiduría popular, era incendiaria en la universidad y otra que es bombera para apagar el fuego revolucionario?

Diariamente se emiten mensajes desprestigiando al gobierno, no importa el motivo, desde las nevadas hasta la crisis mundial de los precios del petróleo son ocasionadas por el gobierno; en un segundo momento este mensaje se convierte en escenario y lo que hoy vemos es el tercer momento de la movilización organizada. Todo basado en un mensaje mentiroso que es el “cierre” de esa emisora en La Paz.

La crisis del sistema político neoliberal se expresa en la incapacidad de los partidos tradicionales para presentar una propuesta al país, entonces aparece la imagen de una verdadera y única representante de la verdad y al servicio del pueblo, y allí se reúne toda la artillería política opositora, con su ejército de reserva que son los colonizados de siempre.

Seguramente que volveremos con este tema y lo seguiremos haciendo, pues sería una traición no analizar estos huevos de serpiente que se van incubando en algunos medios de comunicación que sí hacen un trabajo político-partidario.


* Camilo Katari, es escritor e historiador potosino.

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