noviembre 30, 2020

Chilenos en La Paz: Diplomacia de Pueblo a Pueblo

El nuevo tratamiento entre ambos países debe ser entre dirigentes sociales, trabajadores y estudiantes, que son los que participan y representan a los diferentes sectores de la sociedad.

Hace un tiempo los miembros de la Casa Bolívar en Chile se propusieron como tarea viajar, por cualquier vía, hasta la ciudad de La Paz, para acompañar y apoyar a nuestro pueblo en su demanda marítima, y oír desde acá el fallo de La Haya, favorable al Estado Plurinacional de Bolivia.

El viaje en bus, durante todo un día, fue largo y agotador, el cruce cordillerano por Chungará desgastante para quien en cuestión de una par de horas asciende casi 4 mil metros. Sin embargo, la mañana del jueves estaban apostados en la Plaza Murillo acompañándonos con un halo en sus rostros de “misión cumplida”.

En entrevista con el semanario La Época, Marco Riquelme, dirigente de la organización, contestó nuestras preguntas acerca de la inspiración de muchos chilenos por apoyar nuestra causa.

Javier Larraín (JL).- ¿Quién es Marco Riquelme?

Marco Riquelme (MR).- Soy un combatiente antidictatorial, ex preso político, dirigente del Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez (MPMR), y formo parte de la Casa Bolívar. Además, presido un reciente instrumento electoral que hemos formado en Chile y que se llama Frente Popular.

JL.- ¿Cuándo nace y cuál es la función de la Casa Bolívar?

MR.- Es una organización que trabaja en promover la integración Latinoamericana y la diplomacia de los pueblos, por eso se llama Casa Bolívar.

No solamente está en Santiago, está en el sur del país, Coronel, y en el norte, en la cuarta región, y también Arica.

Hemos logrado ir construyendo una idea y un imaginario que tiene que ver con los avances y procesos de cambio que hay en América Latina, aporte que tenemos que entregar todos para que el continente sea distinto.

JL.- En marzo de 2014 organizaron, en Santiago de Chile, el acto de amistad con Bolivia en que participó el presidente Evo Morales, ¿nos puedes comentar algo al respecto?

MR.- Esa actividad se realizó en el Estadio Caupolicán con el presidente Evo Morales. Era importante porque nos permitía medir el apoyo que tenía entre los sectores más organizados, el movimiento social de la izquierda, el tema de mar para Bolivia, que es bastante complejo producto de todo lo que ha sembrado la oligarquía chilena, que es soberbia, mira en menos a los vecinos, con una cultura más yanqui, desprecia a los pueblos originarios y reprime al pueblo mapuche. Finalmente, el acto resultó un éxito y se congregaron casi siete mil personas.

JL.- ¿Han realizado recientemente otras actividades en apoyo a Bolivia?

MR.- El día de ayer (miércoles 23), con lo complejo que son estos fallos de La Haya, la Casa Bolívar y otras organizaciones, nos paramos frente a la Cancillería chilena para protestar bajo la consigna “El mar es para los pueblos”.

JL.- ¿Por qué han decidido viajar hasta La Paz a escuchar el fallo del diferendo entre Chile y Bolivia?

MR.- Teníamos pensado desde antes, sin pretensiones de ningún tipo, como algo de carácter simbólico, acompañar a un pueblo con una de las demandas vigentes en América Latina, en este caso particular, Bolivia, en su demanda marítima.

Hemos llegado hasta acá, no con poco esfuerzo, porque consideramos que esta actividad es fundamental, que tiene que ver con una conducta ética y moral de la historia que tienen nuestros pueblos, que es de rebeldía, lucha y sacrificios.

JL.- ¿Cómo se puede explicar esta actitud amistosa de las organizaciones chilenas y, por otra parte, la de franca agresividad de las autoridades políticas nacionales?

MR.- Nosotros graficamos lo que hoy ha ocurrido como un gran triunfo del pueblo boliviano, de Latinoamérica, y una derrota implacable sobre una oligarquía, una elite política chilena patriotera, neoliberal, soberbia, que no da cuenta de los cambios sucedidos en nuestro continente.

Esa misma oligarquía es la que reprime al pueblo mapuche, legisla para que los dueños del mar en Chile sean cinco familias y no todos los chilenos, permite que los pescadores no tengan la posibilidad de llevar el sustento a sus hogares porque no hay pesca. Esa es la mayor depredación y usufructo de los recursos naturales que ha existido, incluso mayor que la de los minerales. Son 4 mil kilómetros de costas que han privatizado y se han apropiado.

JL.- ¿Cómo recibe la sociedad chilena la demanda “Mar para Bolivia”?

MR.- Lo que han logrado en Chile es la individualización de la persona, por eso cuando vas donde un chileno y le dices: “¿qué le parece a Ud. que Bolivia le quite un pedazo de territorio?”, responde: “estoy en contra de la salida al mar para Bolivia”. Eso es a nivel individual.

Pero, el movimiento social organizado tiene otro pensamiento. Hemos ido a marchas por la educación, donde hay 100 mil estudiantes, con el lienzo que dice: “Mar para Bolivia”, y no hemos recibido ni el más mínimo insulto, al contrario, hay simpatía por la demanda.

JL.- Desde el exterior, en ocasiones, se suele apreciar la figura de la presidenta Michelle Bachelet como una líder de izquierda, ¿nos podrías decir quién realmente es?

MR.- Es una persona que durante el tiempo de la dictadura hizo un aporte muy particular, desde el punto de vista de su profesión de médico, en la Fundación Para la Protección de la Infancia en Estados de Emergencia (PIDEE), atendiendo a los hijos de la gente que había sido vulnerada en sus derechos.

Igualmente hizo un aporte al Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), no en el combate, pero sí en la sección política. Posteriormente sufre un cambio brutal, comienza a estudiar en la Academia Militar, prosigue sus estudios en materia de defensa en las academias de inteligencia más importantes norteamericanas y, luego, como Ministra de Defensa (2002-2004) del gobierno de Ricardo Lagos, trata de reactivar el Tratado de Asistencia Recíproca (TIAR), la mano de los norteamericanos en América Latina. En ese cambio que va sufriendo, creemos que se ha ido convirtiendo en un monigote del empresariado nacional y trasnacional.

JL.- ¿Qué tan útil para esta nueva etapa que comienza en el diferendo entre Chile y Bolivia puede resultar la diplomacia de los pueblos?

MR.- Consideramos que es clave si no se usa como una frase cliché “vivan los pueblos”. Cuando nosotros venimos con pocos recursos, viajamos entre 35 y 40 horas arriba de un bus, se demuestra que hay una intención sana, clara y trasparente, por tener este tipo de diplomacia.

La diplomacia de los pueblos es una labor con el pueblo chileno, con los dirigentes sociales, trabajadores, estudiantes, que son los que, de una u otra manera, participan y representan a diferentes sectores sociales.

JL.- ¿Qué definirías como “pueblo”?

MR.- Cuando hablamos de la diplomacia de pueblo a pueblo estamos hablando de la clase obrera de los países, de los estudiantes, las mujeres, los niños y los viejos, de la cultura que se entremezcla y se integra para exigir lo que tiene que exigir: que se cumpla con la demanda que tienen los pueblos en este territorio tan grande.

JL.- Por último, ¿cómo creen debieran resolverse las disputas entre Chile y Bolivia?

MR.- Consideramos que la demanda debe ser cumplida en justicia, con soberanía, y que Bolivia debe volver al litoral; ojalá esa sea una solución que se dé fruto de un diálogo que creemos es una de las formas más factibles para que tengan un acceso soberano al mar.

Ustedes tienen también una gran misión que es ayudarnos a recuperar el mar para los chilenos pues no lo tenemos.


* Director de La Época.

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