diciembre 1, 2020

Consecuencias inesperadas del Doble Aguinaldo

por: Pamela Tarifa Zeballos

A partir del año 2006, el gobierno inició un proceso de implantación de políticas sociales con el propósito de mejorar la calidad de vida de los bolivianos. Una muestra de ello es la asignación del segundo aguinaldo “Esfuerzo por Bolivia”, para los trabajadores activos del país.

Esta medida ha sido mal interpretada por algunos analistas que, desde que se implantó, le han ido prediciendo una variedad de consecuencias que no se han cumplido. Todas ellas carentes de fundamento y la ciudadanía aprendió que no se puede confiar en las predicciones agoreras.

Se dijo, por ejemplo, que el segundo aguinaldo generaría inflación. También que este beneficio alcanzaría sólo a un pequeño sector de la economía. Que la medida ocasionaría la quiebra de un número indeterminado de microempresas, etc. Vale la pena analizar cada una de estas predicciones.

Para comenzar, con respecto a la inflación, debe analizarse la diferencia entre un ingreso permanente y uno ocasional. Por ejemplo, un incremento salarial puede entenderse como un ingreso adicional permanente, razón por la cual una persona puede cambiar, mejorar o incrementar si se quiere, su patrón de consumo. Tiene plena conciencia de que ese incremento en su ingreso será permanente.

Si hablamos de un ingreso ocasional, como el doble aguinaldo, no ocurre lo mismo. Es ocasional porque está condicionado por el crecimiento del PIB, sólo si éste es igual o mayor a 4.5%, se paga el beneficio. Así, el ciudadano promedio se verá ante la disyuntiva de ahorrarlo o adquirir algo necesario. No cambia el patrón de consumo, no por contar con el doble aguinaldo se va a consumir más pan, o azúcar. Debe considerarse que la inflación es medida por el índice de precios al consumidor que no es otra cosa que el índice en el que se cotejan los precios de la canasta básica en Bolivia. Bajo estos parámetros, el doble aguinaldo no debería generar inflación. Clara muestra de ello es que la inflación acumulada en el 2014 apenas alcanzó a 5.19 %, y hasta agosto de este año alcanzó apenas a 1.91 %.

Pensar que este beneficio alcanza a una pequeña porción de la población es bastante relativo. Evidentemente se beneficia directamente a cerca de tres millones de asalariados en el país. Pero indirectamente, se beneficia a toda la economía nacional, asalariados y no asalariados, porque aquel asalariado que percibe el doble aguinaldo sin duda gastará el mismo adquiriendo bienes y servicios de aquellos que no son asalariados, creando así un efecto multiplicador.

También se predijo que la medida ocasionaría la quiebra de las microempresas. Afirmación que también es bastante relativa y discutible. Los analistas que la defienden no han sabido determinar el número de empresas que han quebrado a raíz de la implantación de esta política. Sólo se limitan a citar casos específicos y aislados que no necesariamente centran las razones de su quiebra en el doble aguinaldo. Los datos hablan por sí solos. Conforme a información del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (www.economiayfinanzas.gob.bo) el acumulado (enero a julio) de las utilidades de las empresas privadas nacionales, se incrementó en un 7% y 12% en 2014 y 2015 respectivamente. Además, en el 2014 se crearon 21.134 nuevas empresas, lo que muestra que en lugar de reducirse el número de empresas se incrementó.

Como puede observarse, las malas predicciones no se han cumplido y una vez más queda claro que lo que buscan algunos analistas es desinformar a la población. De ahí su escasa credibilidad.


* Economista.

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