diciembre 2, 2020

La dinamización y expansión del mercado interno para el desarrollo de la economía social comunitaria

por: Fernando Arenas Silvetty 

Comprender al proceso económico en el Estado Plurinacional como un concepto integral parte de entender al flujo continuo de sus fases sin la limitación de la fase meramente productiva, donde el eje del excedente con la emergencia del patrón de acumulación social se reflejará en las diferentes fases del ciclo económico (distribución, cambio y consumo) comunal.

En el aspecto productivo, según los pilares de la Agenda Patriótica 2025, primarán aquellas acciones que reflejen los principios de la ESC (equidad, complementariedad, reciprocidad, solidaridad, respeto a la Madre Tierra, entre otros). En este sentido se devela que en la forma productiva tradicional la mayor parte de los trabajadores eran quienes menos compensación tenían fomentado con ello los niveles de desigualdad

Para ello la dinamización y expansión del mercado interno contemplará no sólo al aspecto del consumo y la producción por separados, sino a todo el proceso como un aspecto único donde una característica es el de buscar el beneficio del excedente y la distribución equitativa de la riqueza social entre todos los actores del proceso productivo, elemento que va de la mano con la eliminación de la extrema pobreza reactivando la dinamización del mercado interno mediante la promoción del consumo interno de nuestra producción con valores agregados.

Expandir el mercado interno implica liberarnos del fetichismo mercantil sustentado en el consumismo y los precios ficticios; el actual premio nobel de economía [1] plantea que el análisis de las decisiones del consumo individual es clave para el desarrollo, partiendo de la premisa de que no hay una estandarización en los patrones del comportamiento de la familias, es por ello que hay que entender que el consumo solidario, comunal y sustentable, reconoce las desigualdades existentes en una sociedad y propone alternativas como la satisfacción de las necesidades con equidad reciprocidad y responsabilidad asegurando un Vivir Bien sostenible.

Desde el aspecto del fortalecimiento del comercio interno hablamos de que se logren precios y mercados justos a través de proyectos que establezcan beneficios no sólo al consumidor sino también al productor directo, planteando pagos justos por su producción.

Con la Economía Social Comunitaria empezamos a fomentar esta dinamización con la comercialización agrícola mediante intervenciones en complejos productivos que también velen por el abastecimiento de productos. De esta manera se cimenta que el mercado interno haga hincapié en elementos claves como la lucha contra la especulación y el agio además de ser parte del control no monetario de la inflación de los alimentos, coadyuvando a la estabilidad de mercado de aquellos productos sensibles a la inflación. Se plantea optimizar los índices de relación de los términos de intercambio [2] entre los precios del productor directo y los precios que pagarán los consumidores finales cuyos coeficientes tenderán a subir a favor de los productores reduciendo al mínimo la especulación a la que nos someten aquellos intermediarios que no aportan dentro de la cadena de valor del circuito productivo.

También se estriba en las acciones que determinarán la protección de la industria nacional. Estos elementos son quienes reforzarán el escudo contra la “crisis”, por efecto de la caída de los precios internacionales de las materias primas, permitiendo el crecimiento de nuestra economía por encima del 4,5% que desde ya es un logro nunca antes visto superando incluso a 2009.

El fortalecimiento del consumo interno debe ir acompañado por una agresiva política de promoción por un consumo responsable, consciente y equitativo que reactive la producción nacional, no necesariamente dependiendo del precio o sus oscilaciones sino de la definición de los mercados justos a partir de cambiar la naturaleza del tipo de consumo, con este elemento se podría plantear la sostenibilidad de los bonos sociales, mismos que a su vez también contribuyen a dinamizar la economía boliviana.

Este sería entonces el verdadero equilibrio de un consumo para el Vivir bien donde la satisfacción de las necesidades del conjunto de la sociedad rompe con el paradigma del libre mercado individualista y asimismo se potencia la producción nacional. Los precios justos entonces no deben obedecer a una mala interpretación del regateo en el mercado donde demandantes y oferentes simplemente quedaron de acuerdo, sino que el precio debe estar cimentado en las esferas de comprender la forma del valor de aquellas mercancías generadas bajo las relaciones sociales propias de un comunitarismo, mismo que debe reflejar esta forma de trabajo y acudirá incluso a la intervención del Estado para regular precios que obedezcan a una valoración real de la producción social y el bien de la colectividad.


* Economista.

1 Angus Deaton ganó el Premio Nobel de Economía 2015 por sus análisis sobre “consumo, pobreza y bienestar”.

2 Estos índices deben ser crecientes en el tiempo en función a que los productores deben recibir más ingresos, mismos que son apropiados por los intermediarios.

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