diciembre 2, 2020

La Revolución Bolivariana en la mira

por: Rider Mollinedo

¡Venezuela se respeta!

El pasado martes 28, el presidente Nicolás Maduro rechazó las alarmantes declaraciones del jefe del Comando Sur del ejército de los Estados Unidos, John Kelly, quien durante una entrevista concedida a la cadena estadounidense CNN se refirió a lo que acontece en Venezuela.

En su programa En contacto con Maduro, desde Maracaibo, el Presidente mostró las declaraciones de Kelly en las cuales se refería a Venezuela como una economía en “punto de implosión” debido a la carencia de productos básicos y la inflación.

Lo sugerente se dio cuando Kelly habló de una supuesta “crisis humanitaria” en el país caribeño, mencionando que “sólo si se nos pidiera, actuaríamos”.

“Kelly se está metiendo en asuntos que son nuestros, de más nadie. Los generales del Imperio no son analistas, ni comentaristas: ellos dan órdenes. Cuando ustedes ven que hablan de un tema y otro están dando órdenes, están apretando y afinando”, aseveró Maduro. Posteriormente preguntó: “¿Quién dirige a los principales jefes de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela que están conspirando? ¿El Departamento de Estado o el Comando Sur?”.

El líder revolucionario se refirió a la disposición del ejército estadounidense para intervenir militarmente Venezuela y pidió la solidaridad de toda América Latina y el Caribe, en especial de sus movimientos sociales.

Por su parte, el jefe del Comando Sur también se refirió a los altos grados de corrupción en el aparato burocrático venezolano y al narcotráfico que penetra a ese país desde Colombia. Respecto a la lucha antidrogas, Maduro respondió indicando que Kelly es un “gran fracasado”:

“¿Quién es el gran fracasado en la lucha contra el narcotráfico en el mundo? Ustedes, los Estados Unidos, la DEA y Ud. general Kelly. Usted es el gran fracasado porque supuestamente a usted le corresponde detener el narcotráfico y cada vez hay más consumo de drogas y cada vez hay más bandas narcotraficantes, cada vez hay más lavado de dinero en su país”, declaró.

Maduro exhortó al funcionario militar estadounidense que “deje de conspirar y de meterse en los asuntos que sólo son de interés de los venezolanos. Señor general Kelly, jefe del Comando Sur, ¡Venezuela se respeta!”.

El primer mandatario consideró que semejantes afirmaciones son “signos alarmantes de desesperación de la derecha” ante la inminente victoria de su partido en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre.

¿Revelaciones en el caso López?

En los días precedentes a estas declaraciones, el ex fiscal Franklin Nieves, uno de los encargados del juicio contra el líder opositor venezolano Leopoldo López, escapó del país rumbo a EE.UU., donde afirmó haber trucado y falseado pruebas en contra de López, condenado a 13 años y nueve meses de prisión por la justicia venezolana, lo que ocasionó un revuelo mediático tanto a nivel nacional como internacional.

López fue condenado por instigación pública, asociación para delinquir, daños a la propiedad e incendio en relación con la violencia registrada en la sede de la Fiscalía durante una marcha antigubernamental convocada, entre otros, por el político opositor el 12 de febrero de 2014 para forzar la renuncia del presidente Nicolás Maduro.

Durante una entrevista en CNN en Español, Nieves afirmó que la orden de enjuiciar a López fue emitida por el presidente Maduro para sacarlo del “juego político”, y que el acta policial de aprehensión la hizo el número dos del chavismo y presidente de la Asamblea Legislativa, Diosdado Cabello.

Poco después, el portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., John Kirby, expresó su inquietud por las denuncias de Nieves e indicó que de ser ciertos esos señalamientos está en entredicho la independencia del Poder Judicial venezolano, así como también la legalidad del juicio contra López.

Ante estas aseveraciones, la canciller venezolana Delcy Rodríguez, en un mensaje divulgado en su cuenta en Twitter, mencionó: “Venezuela rechaza, por insolentes, las declaraciones del vocero del Departamento de Estado John Kirby que arremete contra los poderes públicos de nuestra Patria”.

Aludiendo indirectamente a Nieves, la canciller también afirmó en la red social que “es vulgar la forma como EE.UU chantajea, amenaza y compra fiscales en América Latina para impedir la justicia y satisfacer sus intereses”.

El lunes 26, la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, negó las acusaciones de Nieves y descartó que vayan a tener alguna “consecuencia judicial” que beneficie a López.

Relaciones incómodas

Desde la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999 y el advenimiento de la Revolución Bolivariana, Washington no ha dejado de desestabilizar a Venezuela.

El 11 de abril de 2002 la administración Bush orquestó un golpe de Estado contra el presidente Chávez y rompió el orden constitucional. La intervención popular logró poner término a una de las dictaduras más cortas de la historia de América Latina (48 horas).

En diciembre de 2002, la Casa Blanca apoyó el sabotaje petrolero que costó más de 10.000 millones de dólares a la economía venezolana.

Recientemente, el 9 de marzo de 2015, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, firmó una orden ejecutiva y decretó “estado de emergencia” en EE.UU. por “la amenaza inusitada y extraordinaria” que representaría Venezuela para la seguridad nacional. Esta acción declaró la suspensión de visas y la congelación de activos en suelo estadounidense de siete funcionarios militares y policiales venezolanos.

El anuncio de Washington ocurrió unas semanas después de que Venezuela revelara la existencia de una conspiración que planificó la oposición para derrocar el orden constitucional, lo que llevó al alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, y a varios miembros de las fuerzas armadas a la cárcel.

Los gobiernos de Venezuela y EE.UU. iniciaron, en abril de 2015, un proceso de acercamiento con la visita al país del alto diplomático estadounidense Thomas Shannon, quien en los últimos meses mantuvo encuentros con las autoridades venezolanas para reparar las deterioradas relaciones diplomáticas. Por esta razón, las tensiones entre los dos gobiernos han disminuido en los últimos meses aunque con las inflexiones antes expuestas.

Elecciones parlamentarias

El próximo 6 de diciembre, más de 19 millones de venezolanos elegirán a 165 diputados de la Asamblea Nacional. Actualmente dicha instancia está presidida por Diosdado Cabello. La Asamblea está compuesta por 99 diputados pertenecientes a organizaciones asociadas al oficialismo, principalmente el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Los otros 66 son opositores. La mayoría simple requiere de 84 diputados.

A principios de octubre, Maduro (heredero político del fallecido Hugo Chávez) dijo que estas elecciones pudieran ser las más difíciles que haya enfrentado la revolución “porque ha habido un ataque feroz hacia la estabilidad del pueblo”, haciendo referencia a la guerra económica desatada contra su gobierno.

Corroborando aquello, este jueves 29, el presidente obrero aseveró que en el escenario “hipotético negado” de que la oposición llegara a ganar las elecciones parlamentarias del próximo 6 de diciembre “no entregaría la revolución” y pasaría a gobernar con el “pueblo” y en “unión cívico militar”.

Desde 1998, la derecha venezolana perdió 19 de los 20 procesos electorales que se llevaron a cabo bajo la Revolución Bolivariana, todos estos reconocidos como transparentes por instancias internacionales. El resultado del próximo 6 de diciembre será decisivo para Venezuela y América Latina.

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