noviembre 24, 2020

Evo en su gira por Europa: Construyendo una nueva Bolivia

por: Edwing Catacora

La gira europea, iniciada en la semana, por el presidente Evo Morales –acompañado de una comitiva de altos funcionarios de Estado– apunta a materializar los 13 pilares fundamentales de la Agenda Patriótica 20/25 para poder construir la Bolivia digna y soberana. Está por demás claro que estos pilares requieren de tiempo, esfuerzo, gestión, trabajo y compromiso, porque para erradicar la extrema pobreza, desarrollar las fuerzas productivas, convertir a Bolivia en centro energético de la región para posteriormente alcanzar el denominado socialismo comunitario y/o Vivir Bien, que son objetivos mayores, se requiere del apoyo y la cooperación de otros pueblos, especialmente en el área de transferencia tecnológica e inyección de capitales. Obviamente de esta gira no podía estar ausente la reivindicación marítima boliviana que logró importante apoyo internacional.

¿Números más, números menos?

El su visita a Alemania e Italia, el primer mandatario al exponer los avances positivos del proceso de cambio en materia económica y política, aclaró que Bolivia no requiere patrones sino socios que respeten la dignidad del pueblo boliviano, porque ya se acabaron los tiempos donde las transnacionales se apoderen de los recursos naturales e incluso manipulen políticamente a las ex autoridades bolivianas. Esta postura de dignidad no ahuyentó al empresariado alemán y, al contrario de toda expectativa, autoridades nacionales anunciaron que más de 350 empresas alemanas expresaron su interés de invertir en Bolivia en distintos rubros, entre ellos, turismo, energía e industria, por la ubicación estratégica que tiene el país en América del Sur.

Hay que diferenciar que esta gira no tiene ningún grado de comparación con sus predecesores bolivianos. En el pasado neoliberal, a fines de 1991, Samuel Doria Medina, quien fue Ministro de Planeamiento del Gobierno de Jaime Paz Zamora y jefe de la delegación boliviana (ministros David Blanco y Fernando Kieffer, viceministros Jorge Tuto Quiroga y otros) ante el Grupo Consultivo de París, se comprometieron a privatizar todas las empresas públicas del Estado en el lapso de dos años [1] a cambio de condonaciones de deuda y préstamos para el pago de sueldos y aguinaldos.

Hoy la situación boliviana es distinta, ya no se hace gira para pedir condonaciones y préstamos, sino para difundir los logros económicos del proceso de cambio que ha sido alagado y admirado por la canciller alemana, Ángela Merkel y otras autoridades. También para fortalecer las relaciones bilaterales y de cooperación. Como muestra un botón. El crecimiento económico de Bolivia en estos últimos nueve años, desde que gobierna Evo Morales, ha sido extraordinario, con una tasa promedio del 5% anual. En 2013, el PIB llegó a crecer hasta el 6,8%, en 2014 superó el 5,3%, y en 2015, según las previsiones del FMI, también será superior al 5%. El porcentaje más elevado de América Latina. Y todo ello con una inflación moderada y controlada, inferior al 6%. Los datos reflejan que más de un millón de bolivianos (o sea, el 10% de la población) han salido de la pobreza. La deuda pública, que representaba el 80% del PIB, se redujo a apenas el 33% del PIB. La tasa de desempleo (3,2%) es la más baja de América Latina [2].

Bondades de la gira

Hay que resaltar que entre los primeros resultados alcanzados en esta gira, Alemania ofreció a Bolivia transferencia de tecnología, cooperación en materia de justicia, seguridad, energía y minería. Por su parte, Bolivia, en los siguientes tres años, invertirá más de 1.000 millones de dólares en adquisición de tecnología alemana, en el marco de la decisión de convertir al país en el centro energético de Sudamérica. A todo esto hay que agregar la firma de dos convenios por 43 millones de euros para emprendimientos productivos, agropecuarios, y la formación de profesionales en las áreas de energía, gestión de agua y aprovechamiento del litio. Del monto total, 20 millones de euros fueron adquiridos como crédito y 23 millones como donación del gobierno alemán. Como si esto fuera poco, se firmó un memorando de entendimiento referido a la exportación de estaño por algo más de $us 106 millones entre 2016 y 2017.

Sin duda estos acuerdos marcan una nueva etapa en las sólidas relaciones que se mantienen desde hace más de 50 años entre Bolivia y Alemania. Puesto que las relaciones bilaterales tienen una larga tradición de amistad y confianza. Los principales productos que ingresan al mercado alemán son minerales, textiles, café y productos de madera, además de productos agrícolas elaborados ecológicamente, como la quinua y el cacao, que se venden en los mercados del FairTrade (comercio justo). Y hasta el 2014, el volumen de cooperación alemana a Bolivia representa 1.116 millones de euros, de los cuales 816 millones corresponden a la cooperación financiera y 300 millones a la cooperación técnica. En cinco décadas, la cooperación alemana se ha convertido en uno de los apoyos más continuos para el desarrollo del país [3]. Es decir, Alemania se ha transformado en un socio estratégico para Bolivia y este grado de cooperación probablemente se irá profundizando en los próximos años.

Por ahora, estos son los primeros resultados alcanzados de la gira en materia económica. En los próximos días se conocerán los acuerdos conseguidos con Italia, Irlanda y Francia.

Hay que destacar que, como parte de la agenda presidencial, Morales no sólo se limitó a fortalecer las relaciones bilaterales de Estado a Estado, sino también a reunirse con los movimientos sociales, parlamentarios de izquierda, universidades, autoridades regionales y empresariado. Está por demás decir que existe un alto grado de reconocimiento a su liderazgo por los pueblos del mundo. Por eso mismo la Universidad La Sapienza de Roma le otorgó el título de Doctor Honoris Causa, cuyo reconocimiento fue dedicado a la unidad del movimiento indígena que posibilitó el proceso de cambio en Bolivia.

Por último, es destacable para el pueblo boliviano el apoyo de Alemania e Italia a la reivindicación marítima. A pesar que este apoyo provocó un nuevo revuelo en Chile, la posición boliviana está cimentada en la búsqueda de justicia. Por eso mismo la canciller alemana, Ángela Merkel, declaró en presencia de Evo Morales que “sería bueno reanudar las conversaciones” entre Bolivia y Chile sobre la demanda marítima. A esta postura se sumó el senador italiano Roberto Cociancich. Sin duda estos pronunciamientos a favor representan para el país un fuerte espaldarazo, considerando que son personalidades influyentes en la comunidad internacional. Con esto se va demostrando que la reivindicación marítima boliviana es de preocupación mundial.


* Periodista.

1 Fuente: La Razón, 4 de noviembre de 1991.

2 Léase Economía Plural, La Paz, abril de 2014

3 Léase Suplemento Animal Político de La Razón, 26 de enero de 2014.

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