diciembre 3, 2020

“En Argentina se pone en juego el retorno del modelo neoliberal”

por: Juan Manuel Karg

Un triunfo de la derecha no tendría el poder de cuestionar los procesos de integración regional, pero sí los debilitaría.

El sociólogo, politólogo y periodista brasilero Emir Sader es uno de los intelectuales más destacados de América Latina. En esta entrevista exclusiva para La Época da cuenta que un hipotético triunfo de Macri “debilitaría a los procesos de integración regional”, además de destacar que Argentina se perjudicaría si se distancia del bloque BRICS –tal como piden los asesores en política exterior de Cambiemos– ya que aquellos países emergentes son el “eje de un nuevo orden económico mundial, alternativo al FMI y el Banco Mundial”. Sobre la relación con Brasil, Sader es contundente al decir que un triunfo de Macri afectaría la creciente relación entre ambos países en la última década.

Por su parte, Monica Valente, Secretaria de Relaciones Internacionales del Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil y Secretaria Ejecutiva del Foro de San Pablo, anuncia que de darse un triunfo de Macri este escenario provocará un perjuicio entre las relaciones de los países de la CELAC, alertando además de una posible “flexibilización” del Mercosur que significaría el fin de este “en cuanto un proyecto político de integración”.

Juan Manuel Karg.- Argentina asistirá al primer balotaje de su historia, el 22 de noviembre, con dos modelos opuestos en materia económica y política: el del Frente Para la Victoria (FPV) de Scioli y el de Propuesta Republicana (PRO) + Unión Cívica Radical (UCR) de Macri. ¿Qué se pone en juego en esa elección?

Sader.- Se pone en juego la continuidad de la construcción de un modelo superador del neoliberalismo o el retorno, abierto o disfrazado, del modelo neoliberal, con todas sus consecuencias en términos de políticas sociales, derechos de los trabajadores, distribución de renta, soberanía externa e integración regional.

Valente.- Un triunfo de la derecha en un país importante como Argentina seguramente tendrá repercusiones en la región. En primero lugar por la explotación mediática de un hipotético fin del “ciclo progresista” –que ellos llaman populista– en América Latina, y en segundo lugar por el perjuicio a las relaciones entre los países de la CELAC. Porque, por más profesionales que sean las relaciones internacionales, es evidente que entre gobiernos con mayor afinidad política las decisiones resultan más fáciles. En caso de un triunfo de la derecha los dos argumentos justificarían cambios domésticos en materia económica y social, y externamente adhiriendo a los acuerdos promovidos por las grandes potencias.

¿Buscará la derecha continental que un hipotético triunfo de Macri sea la punta de lanza para una “restauración conservadora” en la región?

Sader.- No, no sería una punta de lanza. Sería un aliento a la derecha, pero no se configuraría ningún modelo innovador de propuesta. Hay un fortalecimiento de la derecha en algunos países, pero no tiene vínculo directo con lo de Argentina. Son dificultades internas de cada proceso.

Valente.- Cada país tiene su realidad e historia y, por lo tanto, las cosas no son automáticas. Por ejemplo, los gobiernos de la “Concertación” chilena son anteriores a Chávez en Venezuela, y después de cuatro mandatos hubo una victoria de la derecha, seguida por el retorno de la presidenta Bachelet. Pero, como mencioné anteriormente, un eventual triunfo del PRO-UCR servirá de propaganda en favor de la derecha continental.

¿Peligra la unidad regional conseguida hace ya diez años, con el No al Alca, de imponerse la derecha en la Argentina? ¿Cuál podría ser el impacto sobre Unasur, Mercosur y CELAC?

Sader.- Un triunfo de la derecha en Argentina no tendría el poder de cuestionar los procesos de integración regional, pero sí los debilitaría.

Valente.- La flexibilización del Mercosur significa la posibilidad de cada uno de sus integrantes de adoptar acuerdos de libre comercio fuera del bloque y conforme con sus conveniencias del momento. Es lo que defendían los neoliberales mencionados cuando el Mercosur debatía su oferta a la Unión Europea. Cuando el gobierno argentino no había aún acordado una propuesta con Brasil, Paraguay y Uruguay, ellos planteaban que estos tres países deberían negociar un TLC con los europeos sin la participación argentina. Este podría participar posteriormente. El problema es que la flexibilización significa el fin del Mercosur en cuanto un proyecto político de integración.

¿Qué impacto podría tener la elección de Argentina en los próximos comicios de Venezuela -6/12, renovación de la Asamblea Nacional- y Bolivia -21/2, por la repostulación de Evo Morales- en caso de que Macri acceda a la Casa Rosada?

Sader.- Puede alentar a la derecha venezolana, pero nada más que eso.

Valente.- En Bolivia, Evo Morales sigue con alta popularidad, y los problemas que se presentan hoy en día en Venezuela son consecuencia del proceso económico y político de este país, agravado por la crisis internacional; pero el PSUV sigue con alta capacidad de movilización. Depende en qué medida Macri y sus aliados buscarán interferir directamente en los asuntos internos de países vecinos –lo que es también un riesgo para ellos, frente al sentimiento nacionalista de los pueblos de estos países–. Sin embargo, el balotaje argentino está muy cercano de las elecciones venezolanas para tener influencia real en sus resultados. Por otro lado, el triunfo de Scioli sería también un mensaje de que los argentinos quieren avanzar en su proceso de transformación.

¿Brasil ve con preocupación el balotaje argentino, visto y considerando el complejo panorama institucional que allí transitan?

Sader.-  Si, porque puede afectar los procesos de integración regional y las excelentes relaciones que tienen Brasil y Argentina desde hace más de una década.

La novedad de Macri en la segunda vuelta trajo efervescencia en Wall Street y preocupación en los BRICS. ¿Un triunfo de la derecha argentina podría impactar de alguna forma en el bloque de países emergentes?

Sader.- El que más se perjudicaría sería Argentina si se distancia de los BRICS, que es el eje de un nuevo orden económico mundial, alternativo al FMI y al Banco Mundial.

¿Qué papel podrá cumplir CFK en los próximos años, independientemente de la segunda vuelta?

Sader.- Cristina es una de las más grandes líderes latinoamericanas, tendrá capacidad de influenciar los rumbos de Argentina y de la región.


* Politólogo UBA. Analista internacional.

@jmkarg

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