noviembre 27, 2020

El terrorismo en la geopolítica mundial

por: María Jesús Ramos Mendieta

La geopolítica se concentra en Estados con problemas político/territoriales como principales actores de una determinada coyuntura internacional. El terrorismo impuesto por el ahora conocido Estado Islámico (EI) proclama que se encuentra en camino a la conformación de un Califato –Estado que implementa un particular sistema político de tipo religioso en su territorio–. El EI es un actor de orden mundial debido a sus bases religiosas y campos de entrenamiento por todo el mundo. Sus soldados se encuentran incluso en Estados Unidos y Europa, reclutando más adherentes.

Orígenes

EI o ISIS es un grupo terrorista formado en 1999 con el nombre de “Organización para el Monoteísmo y la Yihad”. Por su parte, el yihadismo es una de las ramas más radicales dentro del Islam político caracterizado por el terrorismo y su división en dos: Yihad menor, la parte violenta; y Yihad mayor, la parte espiritual. Su principal sede está en Jordania. ISIS surgió dentro de las filas de Al Qaeda, un grupo creado y entrenado por los servicios de inteligencia estadounidenses y británicos, la CIA y el MI6, además del Mossad, la inteligencia de Pakistán y la de Arabia Saudita. No cabe duda que Estados Unidos invirtió mucho para la creación del ISIS a través de la CIA, con apoyo de los demás organismos de inteligencia aliados a la misma.

Tras la invasión de Estados Unidos en Irak el EI se expandió por otros territorios del Medio Oriente, siendo responsable de muchas muertes. Actualmente también es conocido como el “Estado Islámico de Irak”.

En 2013 su nombre se convierte en EIIL “Estado Islámico de Irak y el Levante”, que incluye a Siria, Israel, Jordania y Líbano, enfrentándose a diferentes ejércitos que apoyaban al gobierno de Siria de Bashar al-Assad, provocando así que Al Qaeda declarase que no estaban relacionados a ese grupo. En 2014 Abu Bakr al-Baghdadi, líder del EI, declaró la intención del grupo por convertirse en un Califato a nivel mundial con el nombre de Estado Islámico.

Alianzas

Los ingresos económicos del EI están basado en acciones que en sí están condenadas en el Corán porque pueden ser consideradas como vandálicas. Entre ellas resalta la venta de petróleo, que los lleva a ganar cerca de 1 millón de dólares diarios, ¿quién es el comprador? No se sabe a ciencia cierta, pero otras actividades violentas como secuestros para pedir recompensas, asesinatos pagados, robo y venta de antigüedades, extorción a empresarios, comerciantes y campesinos, contrabando, peaje de vehículos, cuotas de protección, etc., también se encuentran entre sus fuentes de ingresos. Entonces, ¿podría ser factible que se pudiese contratar a este organismo para un ataque “terrorista”?

La coyuntura internacional que se desarrolla en Siria puede ser descrita de esta manera: actores al interior del país que han adoptado posiciones específicas, como los EE.UU. apoyando a grupos rebeldes considerados moderados como los kurdos, a pesar de estar formalmente en contra del gobierno de Bashar al-Assad.

Muchos consideran que Rusia está apoyando al gobierno de al-Assad también de forma no oficial, aunque está claramente en contra del Estado Islámico y los demás rebeldes. Luego está Irán, que apoya al presidente sirio y está contra el EI y los insurgentes sunitas; Arabia Saudita, por su parte, apoya a los rebeldes sunitas pero está en contra del gobierno de Damasco; Turquía apoya la coalición entre EE.UU. y los rebeldes pero está en contra del gobierno de Bashar al-Assad y los simpatizantes Kurdos.

Los últimos acontecimientos demuestran que los Estados que están participando en la guerra civil de Siria mediante su ingreso a territorio de batalla son Alemania, Francia y Gran Bretaña, sin embargo aún no se sabe a quiénes apoyan o en contra de quiénes están de forma específica, dada la multiplicidad y heterogeneidad de actores involucrados.

EE.UU. en acción

Parte del mundo muestra que existe una relación del EI con Estados Unidos y su forma de justificar invasiones por los diferentes intereses que tiene en Medio Oriente –conquista de territorios con petróleo, etc.–. Primero se dio el caso de los atentados del 9/11 donde el justificativo del ingreso a Irak fue la inestabilidad provocada al gobierno de Hussein y los fabricados ataques de Al Qaeda –grupo donde se creó el EI– en territorio estadounidense, seguido de la inestabilidad política, económica y social que se creó en Libia para destituir a Gaddafi.

El ingreso de Rusia en Siria provocó un panorama diferente al de Irak. Esta vez no se trataba solo de un Estado involucrado dentro de terreno de combate sino de dos contrarios. Las decisiones ya no serían, por lo tanto, unánimes y bajo la dirección de los EE.UU. Tras el ingreso de Moscú –debido a los intereses y acuerdos con Bashar al-Assad– y la notoria pérdida de capacidad de combate por parte de Estados Unidos e Israel, de repente suceden los ataques en París por parte del EI –muy similares a los ataques de las Torres Gemelas–, provocando que Francia decida iniciar bombardeos en Siria.

Las consecuencias geopolíticas causadas por los enfrentamientos en Siria son políticas, sociales y económicas. Las sociales parecen ser las más serias, con una gran cantidad de refugiados huyendo de su país por la constante inseguridad y peligro que corren ellos y sus familia, no sólo por estar en un territorio de guerra sino por las acciones que el EI toma contra todos los habitantes de Siria –como cobros y amenazas sistémicas–. Cabe mencionar los peligros que corren al migrar a otros países en condiciones extremadamente duras y sin apoyo de la comunidad internacional.

Las consecuencias políticas son más claras: primero, le han causado una gran inestabilidad política a este Estado y luego se han inmiscuido en sus problemas internos, tomado atribuciones que no les correspondían, violando sobre todo su soberanía. Las consecuencias económicas, por otra parte, surgen de toda la destrucción de la estructura económica que paralizó la venta de petróleo de su Estado. Así, la sociedad siria está prácticamente destruida, mientras sus ingresos han bajado. Considerar su reconstrucción implicaría grandes inversiones de capital.


* Politóloga.

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