diciembre 3, 2020

Izquierdizar o derechizar

por: Nelson Aguilar Rodríguez

Debemos reflexionar con los jóvenes, sobre el presente y futuro del país, y ante el sistema de crisis del capitalismo mostrar la alternativa del socialismo.

Todos unidos

Diez años pasaron de lo que llamamos el “Proceso de Cambio”, la esperanza del pueblo boliviano, de los sectores populares que, como nunca en la historia del país, fueron parte de las decisiones en el Estado, de la presencia de originarios, campesinos, sectores populares, intelectuales comprometidos y finalmente los obreros. Todos nos sentíamos representados hasta el 2009, e incluso el 2010, en el apogeo del proceso instaurado en Bolivia, por supuesto en un contexto internacional favorable, como el caso de la Revolución Bolivariana en Venezuela, el proceso de los Kirchner en Argentina, Lula en Brasil, Correa en Ecuador, Ortega en Nicaragua, y la referente Cuba.

América del Sur había hecho renacer la esperanza para muchos pueblos del mundo, se puso a la vanguardia, no había mejor opción que los latinoamericanos hacían, sumado a esto con la crisis del capitalismo, manifestada en la crisis económica, ambiental y energética, la que muchos llamaban “crisis de civilización”, sin embargo, la expresión capitalista del “imperialismo” centraba su atención en el petróleo de Medio Oriente, con intervenciones e invasiones, las que tanto luto trajeron a esa parte del mundo; por supuesto que más de mil bases militares en el mundo no podían estar en vano.

Un paso adelante y dos atrás

Al interior de nuestro país, con el encuentro Sindical Internacional Antiimperialista, que fue convocado de manera conjunta por la Federación Sindical Mundial (FSM) y la Central Obrera Boliviana (COB), con la adhesión del Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, realizada en Cochabamba entre el 30 de junio y 2 de julio del 2014, con una participación de 1300 delegados de organizaciones sindicales y sociales de Bolivia y 100 delegados de centrales sindicales de los cuatro continentes (América, África, Europa y Asia), se presentó el documento “Tesis Política: Profundizar el Proceso de Cambio desde los Movimientos Sociales en Bolivia”, que partía del análisis de la crisis del capitalismo, donde se puntualizaba que son inevitables y que por esa vía llegará un momento histórico en que el capitalismo colapse como sistema económico (Marx); hasta ahí, nuestra referencia era un hecho mundial vanguardizante.

Pero aparece la teoría de la inclusión del enemigo en el discurso de Álvaro García Linera, en el XX Foro de São Paulo realizado La Paz el 15 de septiembre del 2014: “no olviden, siempre hay que sumar a Lenin con Gramsci, al adversario hay que derrotarlo, eso es Lenin, Gramsci, al adversario hay que incorporarlo, pero no se incorpora al adversario, en tanto adversario organizado, sino en tanto adversario derrotado, es derrotar e incorporar, derrotar e incorporar…”. Compañeros del Movimiento Guevarista desde el sur Tarija habían advertido adelantadamente que la consigna era de “defensa, rectificación y profundización” del proceso de cambio, porque ahí las organizaciones sociales e intelectuales de izquierda advirtieron en su momento de la situación que el Movimiento al Socialismo–Instrumento Para la Soberanía de los Pueblos(MAS-IPSP) estaba dando un giro preocupante hacia la derecha; al interior del Instrumento se los minimizó, incluso se los ignoró, abandonaron al MAS algunos, presentándose una crisis al interior del Instrumento.

Lo cierto es que esa estrategia no funcionó y la prueba es el Referéndum del 21 de febrero del 2016, en que los resultados fueron adversos a la reforma del artículo 168 de Constitución Política del Estado (CPE). El resultado fue que el No ganó, y seamos realistas: perdimos. Por supuesto que se manejó desde EE.UU. la guerra de cuarta generación (guerra asimétrica), nos examinaron nuestras debilidades, infiltraron al MAS y con la tecnología de masas como las redes sociales se lanzaron a la población joven. También influyeron en la derrota los argumentos del caso Fondo Indígena, tráfico de influencias (Caso Zapata), título del Vicepresidente García Linera y, finalmente, los muertos en la alcaldía de El Alto, misiles que lanzaron para destruir la imagen del Presidente. La oposición derechista buscó ese objetivo y el adversario “incorporado”, ¿qué rol jugo? (A esto se suma el daño que muchos dirigentes corruptos le hicieron al Instrumento).

Dos caminos

En este panorama al MAS-IPSP y al Proceso de Cambio del pueblo le queda la disyuntiva: izquierdizarse o derechizarse.

Derechizarse significa que se retorne sutilmente al neoliberalismo: achicamiento del Estado, privatización a mansalva, despidos masivos, competencia a todo nivel, incremento de desempleados y volver a la pobreza, como antes del 2005.

Izquierdizarse es volver a los orígenes del Proceso de Cambio, al avance revolucionario que se logró con las organizaciones, con la Central Obrera Boliviana (COB), la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Federación de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), Sectores Populares, movimientos de izquierda, con tareas para profundizar las políticas sociales, la economía comunitaria –en lo orgánico político–, la crítica y autocrítica para avanzar, construir con el pueblo el socialismo comunitario.

Los riesgos son el ataque desde el Imperio, y sus operadores de derecha, con la defenestración de todos los líderes de gobiernos populares, bajo argumento de la corrupción. Se ha llegado a confrontar a los movimientos sociales con otros movimientos de ciudadanos, aprovechando fundamentalmente a los jóvenes, bajo el lema de nuevos liderazgos emergentes que lo que buscan es reemplazar a los movimientos populares; ese es el ardid capitalista pro imperialista, está en marcha para subyugar.

Ante esto, lo que queda, primero, es la unidad, unidad de todos los sectores populares; segundo, purgar de infiltrados e invitados de derecha en nuestras organizaciones, purgar los corruptos de la militancia que tanto daño hicieron al instrumento del MAS-IPSP; tercero, reflexionar en nuestras organizaciones, con los jóvenes, sobre el presente y futuro del país, y ante el sistema de crisis del capitalismo mostrar la alternativa del socialismo; cuarto, generar la economía social comunitaria con el apoyo del Estado, la izquierda debe ser parte del proceso de construcción del socialismo comunitario para vivir bien con la tesis de “Profundizar el Proceso de Cambio desde los Movimientos Sociales”, somos antiimperialistas, anticapitalistas y anticolonialistas, y recogemos la declaración Política de XVI Congreso de la Central Obrera Boliviana (COB): “frente a la conspiración reaccionaria, los trabajadores en la lucha revolucionaria”, hacia la profundización del proceso de cambio, con los movimientos sociales y revolucionarios de izquierda, en síntesis: gobernar para los pobres.

Usted también decide el futuro del país, este es un humilde aporte de este compañero.


* Representante del MAS IPSP de la Provincia Cercado – Tarija.

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